😭Joven mujer muer3 a manos de su …Ver más

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¡PÁRENLE A SUS ROTATIVAS Y AGÁRRENSE DEL ASIENTO, MI RAZA! PORQUE LA HISTORIA QUE LES TRAEMOS HOY ESTÁ MÁS CRUDA QUE UNA RESACA DE LUNES Y MÁS RETORCIDA QUE UN CAMINO DE SIERRA. ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, ES LA PURA Y SANGRIENTA VERDAD QUE NOS ESTÁ SACUDIENDO A TODOS!

TÍTULO EXPLOSIVO: ¡EL HORROR TOCÓ A LA PUERTA DE UNA INOCENTE! SE DESTAPA LA CLOACA DETRÁS DEL TITULAR QUE NOS HELÓ LA SANGRE EN REDES SOCIALES. “JOVEN MUJER MUER3 A MANOS DE SU…” ¡LA VERDAD OCULTA DETRÁS DE ESTOS PUNTOS SUSPENSIVOS TE VA A REVÓLVER EL ESTÓMAGO Y TE HARÁ HERVIR LA SANGRE DE CORAJE! ¡ENTÉRATE AQUÍ DE LO QUE LOS MEDIOS “FIFÍS” NO SE ATREVEN A CONTARTE CON PELOS Y SEÑALES!

SUBTÍTULO DE IMPACTO: Todos vimos esa notificación maldita. El corazón se nos paró. ¿A manos de quién? ¿El novio tóxico? ¿El ex celoso? ¡NO, SEÑORES! La realidad supera la ficción más macabra. Brenda buscaba un milagro y encontró su propia tumba en el lugar donde menos lo imaginaba. ¡Prepara el bolillo pa’l susto porque esta crónica roja está que arde!


POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / CRÓNICA ROJA METROPOLITANA

CIUDAD DE MÉXICO (DONDE EL DIABLO ANDA SUELTO).– ¡Ay, nanita! Mis queridos valedores del morbo y la verdad sin censura, si ustedes son de los que ayer sintieron un hueco en la panza al ver circular esa imagen con el texto cortado, déjenme decirles que no fueron los únicos. El chisme corrió como pólvora en los grupos de WhatsApp de la tía, en el Feis y hasta en el TikTok. Todo mundo preguntaba: “¿Quién fue el desgraciado?”.

La imagen era simple pero demoledora: una foto borrosa de una chica guapísima, llena de vida, y abajo la sentencia mortal: “Joven mujer muer3 a manos de su …Ver más”. Ese maldito “Ver más” se convirtió en la puerta de entrada al infierno que vivió Brenda “N”, una morrita de apenas 24 años que tenía toda la vida por delante y que terminó en una plancha fría del SEMEFO por confiar en la persona equivocada.

Nosotros, que no le sacamos al parche y nos metemos hasta la cocina de la noticia, investigamos a fondo para traerles la neta del planeta. Y agárrense, porque si pensaban que esto era otro caso más de violencia de pareja, están muy equivocados. La cosa está mucho más densa y huele a azufre puro.

BRENDA: LA CHAVA SOÑADORA QUE QUERÍA COMERSE AL MUNDO

Para entender la magnitud de esta tragedia, hay que saber quién era la víctima. Brenda no era solo una estadística más en este país bañado en sangre. Era la vecina chida que siempre te saludaba, la estudiante de diseño gráfico que se partía el lomo trabajando en una cafetería para pagar sus estudios, la amiga leal que siempre tenía un consejo.

Vivía en una colonia popular, de esas donde la gente le echa ganas. Brenda soñaba con ser influencer de moda, le encantaba el maquillaje y siempre andaba bien arregladita, aunque no tuviera mucha lana. Pero como a muchos nos pasa, la vida se le complicó.

Dicen las malas lenguas de su cuadra que Brenda andaba depre. El novio, un tal “Brayan” (ya se imaginarán la fichita), la había dejado por otra y, para colmo, la corrieron de la chamba. Brenda estaba desesperada, sentía que se le cerraba el mundo y que traía una “salación” marca diablo encima. Y ahí, mis amigos, es donde entra el verdadero villano de esta historia de terror.

LA BÚSQUEDA DEL “MILAGRITO” QUE SALIÓ CARÍSIMO

Desesperada por una solución rápida a sus broncas, Brenda empezó a buscar ayuda en lugares oscuros. Una “amiga” (de esas que mejor ni tener) le recomendó a un sujeto. No era psicólogo, no era cura, ¡qué va!

Era uno de esos charlatanes que se anuncian en postes de luz con letreros fosforescentes: “Se hacen amarres, se retira salación, se trae al ser amado de rodillas y humillado”. Un supuesto “Maestro de Ciencias Ocultas”, un “Brujo Mayor” de Catemaco región 4, que operaba en un cuartucho húmedo y maloliente en la periferia de la ciudad, lleno de veladoras, santos volteados de cabeza y olor a hierbas raras.

Brenda, en su ingenuidad y desesperación, cayó redondita. Fue a verlo. El tipo, un sujeto cincuentón, gordo, con anillos de oro falso en todos los dedos y una mirada que desnudaba, la envolvió con su labia barata. Le dijo que le habían hecho un “trabajito negro” muy fuerte, que traía un muerto pegado a la espalda y que si no se hacía una “limpia profunda” urgente, su vida se iba a ir al caajo.

¡El miedo es el mejor negocio de estos vividores! Brenda sacó sus pocos ahorros, pidió prestado, vendió hasta el celular para pagar las sesiones.

LA NOCHE DEL TERROR: EL RITUAL QUE TERMINÓ EN MASACRE

Aquí viene lo feo, raza. Si son de estómago débil, mejor sáltense este párrafo.

La cita fatal fue el martes por la noche. El “Maestro” le dijo a Brenda que la última sesión tenía que ser especial. Un “ritual de liberación y renacimiento” para cortar de tajo toda la mala vibra. La condición: tenía que ir sola, sin celular, y con ropa blanca.

Nadie sabe exactamente qué pasó en esas cuatro paredes del horror durante las siguientes horas. Los vecinos dicen que escucharon cánticos raros, tamborazos y, más tarde, gritos ahogados que confundieron con alguna borrachera.

Pero la realidad era dantesca.

Según los primeros reportes periciales filtrados a esta redacción (porque aquí tenemos orejas en todos lados), el dichoso “ritual” se salió de control. El tipo, probablemente hasta las chanclas de alguna sustancia o borracho de poder, sometió a Brenda.

Lo que debía ser una “limpia” se convirtió en una sesión de tortura. Hubo golpes. Hubo violencia extrema. Se encontraron restos de brebajes extraños que la obligó a tomar. El cuarto estaba patas arriba, como si hubiera pasado un huracán. Brenda luchó por su vida, hay marcas defensivas en sus brazos, pero el “chacal” la superaba en fuerza y locura.

Al final, la causa de la muert3 fue brutal y despiadada: asfixia mecánica. El muy cobarde la estranguló con sus propias manos, esas mismas manos con las que le prometía curarle el alma.

¡SE DESTAPA LA VERDAD! COMPLETANDO EL TITULAR MALDITO

Entonces, mis queridos lectores, llegó el momento de quitarle la máscara al monstruo y completar esa frase que nos tuvo en vilo.

Brenda no murió a manos de su novio celoso. No fue un asalto que salió mal.

El titular completo, el que nos debería dar vergüenza como sociedad, es:

“JOVEN MUJER MUER3 A MANOS DE SU… ¡PROPIO ‘SANADOR’ ESPIRITUAL Y BRUJO DE CONFIANZA EN UN RITUAL FALSO!”

¡Así como lo leen! El hombre en el que ella depositó su última esperanza, al que le contó sus secretos más íntimos, al que le pagó para que la ayudara, fue quien le arrebató el último suspiro de la manera más vil.

EL “MAESTRO” TRAS LAS REJAS Y EL BARRIO ENARDECIDO

El cuerpo de Brenda fue descubierto la mañana siguiente por el casero, que fue a cobrar la renta del cuartucho. El “Maestro” intentó pelarse. Lo agarraron en la central camionera, con una maleta llena de menjurjes y el poco dinero que le quedaba a Brenda en la bolsa. Dicen que cuando lo detuvieron, el cínico alegaba que “el espíritu se le había metido y no sabía lo que hacía”. ¡Puro cuento chino para librarla!

Ahorita el tipo está refundido en el Reclusorio, chillando porque los otros internos ya saben lo que hizo y le tienen preparada una “bienvenida” de aquellas.

Pero el daño ya está hecho. La familia de Brenda está destrozada. Su madre, una señora que vende tamales para salir adelante, no tiene ni lágrimas ya de tanto llorar. El barrio está que arde, pidiendo justicia y queriendo linchar al desgraciado si lo llegan a soltar por alguna tranza legal.

LA MORALEJA SANGRIENTA: ¡ABRAN LOS OJOS, MI GENTE!

Esta historia no es solo para el morbo, raza. Es una advertencia brutal. Vivimos tiempos difíciles, la desesperación nos hace hacer pendejadas, pero por lo que más quieran, ¡no confíen en estos charlatanes!

No existen los milagros fáciles. Si alguien te pide lana para traerte al ser amado, te está viendo la cara de paisano. Si alguien te dice que te va a curar el alma en un cuarto oscuro y a solas, ¡CORRE, HUYE, CUÉNTASELO A QUIEN MÁS CONFIANZA LE TENGAS!

Brenda pagó con su vida el precio de la ingenuidad y la confianza ciega. Que su muerte no sea en vano. La próxima vez que vean un anuncio de “Brujo Mayor”, acuérdense de Brenda, la chica de la sonrisa bonita que terminó en una plancha fría por buscar un poco de luz en la oscuridad equivocada.

¡Justicia para Brenda! ¡Que el peso de la ley (y el del karma) caiga sobre este chacal disfrazado de cordero! Y a ustedes, mis lectores, ¡cuídense mucho, que el diablo no siempre tiene cuernos, a veces trae anillos de oro y te promete el cielo mientras te cava la tumba!

Seguiremos informando sobre este caso que ha sacudido las entrañas de la ciudad. ¡No le cambien, que esto apenas empieza!