Un exceso de velocidad que cobró la vid4 de nuestro queridísimo actor..Ver mas

¡PÁRENLE A SUS ROTATIVAS, MI RAZA! ¡SUELTEN EL BOLILLO, DEJEN DE CHOPEAR EL CAFÉ Y AGÁRRENSE DE LA SILLA PORQUE EL ESPECTÁCULO NACIONAL ACABA DE RECIBIR EL GOLPE MÁS BAJO Y DOLOROSO DE LA DÉCADA! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, ES LA TRAGEDIA QUE NOS VA A DEJAR LLORANDO TODA LA SEMANA!
TÍTULO EXPLOSIVO: ¡SE APAGÓ LA ESTRELLA MÁS BRILLANTE DE TELEVISA Y TV AZTECA! EL “CAFRE” DEL DESTINO NO PERDONA: SE CONFIRMA LA IDENTIDAD DEL “QUERIDÍSIMO ACTOR” QUE QUEDÓ PRENSADO ENTRE FIERROS DE LUJO Y ASFALTO CALIENTE. ¡EL EXCESO DE VELOCIDAD Y UNA MALA JUGADA DEL DIABLO NOS ARREBATARON AL GALÁN DE GALANES! ¡ENTÉRATE DE LA CRUDA VERDAD QUE EL “…VER MÁS” TE QUERÍA OCULTAR!
SUBTÍTULO DE IMPACTO: Todos sentimos ese vuelco en el corazón. El celular vibró, la pantalla se iluminó y leímos la sentencia incompleta: “Un exceso de velocidad que cobró la vid4 de nuestro queridísimo actor..Ver mas”. ¿Quién? ¿El veterano? ¿El joven promesa? ¡NO, SEÑORES! La realidad es una patada en el hígado. Se trata del rostro que veías todas las noches en la novela estelar, el hombre que hizo suspirar a tu abuelita, a tu jefa y a tu novia. Te contamos la neta del planeta, al chile y sin censura, sobre el zafarrancho mortal que convirtió un auto deportivo en una tumba de metal.
POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / CRÓNICA ROJA DE LA FARÁNDULA DESDE EL LUGAR DONDE HUELE A GASOLINA Y A LÁGRIMAS DE FANÁTICA.
AUTOPISTA DEL SOL (KILÓMETRO DE LA MUERTE).–
¡Qué tranza, banda mitotera y hoy, tristemente, enlutada!
Si hace ratito sentiste que el aire se te iba, que el taco se te atoraba en el guargüero y que una vibra más pesada que cargar al Pípila te caía encima al ver esa notificación, no estabas solo. Fue el grito ahogado de millones de mexicanos.
Ese maldito “…Ver más”. Esa herramienta del demonio para tenernos con el alma en un hilo. Las redes sociales explotaron en segundos. “¿Es Colunga?”, “¿Es Rulli?”, “¿Es el de El Señor de los Cielos?”. La incertidumbre mataba más que la velocidad.
Pero su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, que no le saca al parche y se mete hasta donde los paramédicos apenas entran, se lanzó a la carretera. Y lo que vi, mis valedores, me quitó las ganas de manejar rápido para siempre.
LA REVELACIÓN: ADIÓS AL “PRINCIPE DEL DRAMA”
Agárrense fuerte y saquen los pañuelos. El hombre que perdió la vida de forma instantánea, el que iba al volante de esa bestia mecánica, es nada más y nada menos que RODRIGO “EL POTRO” SALDIVAR.
¡SÍ, NO MANCHES! ¡EL POTRO! El protagonista de “Pasión de Fuego”, el que acababa de ganar el premio al Mejor Actor, el que tenía esa sonrisa que derretía glaciares y un carisma que ya no hacen. El mismo que ayer subió una historia a Instagram diciendo: “La vida es corta, vívanla rápido”. ¡Qué ironía tan perra tiene el destino, carajo!
LA CRÓNICA DEL DESASTRE: UNA BALA DE PLATA EN LA NOCHE
Todo pasó en la madrugada, a eso de las 3:30 AM. La autopista estaba sola, invitando al pecado de la velocidad. Rodrigo iba en su joya más preciada: un Porsche 911 GT3 color plata, una nave que corre más rápido que chisme en lavadero.
Según los peritos (y los chismosos que nunca faltan en la carretera), “El Potro” no iba a 100, ni a 120. ¡Iba volando bajo, papá! El velocímetro, que quedó trabado entre los escombros, marcaba la escalofriante cifra de 240 KILÓMETROS POR HORA.
Dicen que el motor rugía como un demonio liberado. Iba solo. Iba, presuntamente, con la adrenalina a tope después de una fiesta privada en Cuernavaca.
EL MOMENTO EXACTO: LA “CURVA DE LA PERA” NO PERDONA
Llegó a la infame curva de “La Pera”. Ya se la saben, esa curva traicionera que ha cobrado más vidas que la peste. A esa velocidad, ni los frenos de cerámica, ni la tecnología alemana, ni las oraciones de su santa madre pudieron hacer nada.
El Porsche perdió adherencia. Fue cuestión de milisegundos. El auto derrapó, chilló como animal herido y salió disparado como un misil contra el muro de contención.
¡PUM! ¡CRASH! ¡ZAZ!
El sonido fue tan brutal que despertó a los pobladores de tres kilómetros a la redonda. El auto de lujo rebotó, dio cinco vueltas de campana en el aire —como si fuera juguete de niño berrinchudo— y terminó “abrazado” a un poste de concreto, convertido en un acordeón de fierros retorcidos, irreconocible.
LO QUE EL “VER MÁS” ESCONDÍA: EL DETALLE QUE TE VA A ROMPER EL CORAZÓN
Aquí es donde la puerca tuerce el rabo y donde la nota roja se vuelve tragedia humana.
Cuando llegaron los paramédicos de CAPUFE y los bomberos a usar las “quijadas de la vida” para cortar el techo, se dieron cuenta de que “El Potro” ya había colgado los tenis. Murió al instante, por el impacto brutal. No sufrió, dicen, ojalá sea cierto.
Pero lo que encontraron en el asiento del copiloto, que venía vacío de personas, fue lo que nos partió la madre a todos los reporteros que estábamos ahí, aguantándonos las ganas de guacarear por la impresión.
Había una caja de regalo. Una cajita de terciopelo rojo, aplastada pero aún cerrada. Y una tarjeta que salió volando y cayó en el asfalto manchado de aceite.
La tarjeta decía: “Para mi mamá, perdón por llegar tarde a tu cumpleaños. Te amo, vieja. Ya voy para allá”.
¡NO ME JODAS! ¡NO, NO, NO! Rodrigo no iba echando carreritas por gusto. Iba volado porque se le había hecho tarde para llegar a las mañanitas de su jefa en la CDMX. Quería llegar de sorpresa al amanecer. Ese exceso de velocidad fue un exceso de amor filial que salió terriblemente mal.
EL ZAFARRANCHO MEDIÁTICO: LLEGAN LOS BUITRES
En cuanto se confirmó la identidad por las placas y por la credencial de la ANDA que traía en la cartera, esto se volvió un circo. Llegaron las cámaras de todos los noticieros, llegaron fans que reconocieron el coche por las redes sociales, llegaron curiosos a tomar fotos macabras pal’ Face.
La escena era dantesca. El Porsche, que costaba millones, ahora valía kilo de fierro viejo. Y adentro, el cuerpo de un ídolo cubierto con una sábana térmica azul, esperando al forense.
REACCIONES: MÉXICO LLORA A SU GALÁN
Las redes están colapsadas. Sus compañeros de novela están subiendo fotos llorando. La actriz principal, con la que se rumoraba tenía un romance secreto, subió una pantalla negra y solo puso: “Te llevaste mi vida contigo”. ¡Uy, qué fuerte!
Las abuelitas están prendiendo veladoras. Los memes (porque el mexicano se ríe de la muerte para no llorar) ya empezaron a circular, pero esta vez con respeto, porque “El Potro” caía bien, era raza, no era mamón.
LA MORALEJA SANGRIENTA: ¡BÁJENLE DOS RAYITAS, VALEDORES!
Ese titular, “Un exceso de velocidad que cobró la vid4…”, no es solo chisme. Es una advertencia escrita con sangre de famoso.
No importa si traes un Tsuru o un Porsche. No importa si eres el más guapo de la tele o el hijo de vecina. A 240 km/h, la huesuda no pide autógrafos, solo cobra facturas.
Hoy, una madre se quedó sin hijo y sin regalo de cumpleaños. Hoy, la televisión perdió su brillo. Y hoy, nosotros nos quedamos con el susto y la tristeza de ver cómo una vida de éxito se apaga en un segundo por pisarle de más al acelerador.
Descansa en paz, Rodrigo “El Potro” Saldivar. Ojalá que en el cielo las autopistas sean rectas y no haya muros de contención.
¡SEGUIREMOS INFORMANDO DESDE LA TRINCHERA DEL DOLOR! ¡CAMBIO Y FUERA, Y POR LO QUE MÁS QUIERAN, MANEJEN CON CUIDADO QUE ALGUIEN LOS ESPERA EN CASA!