Ultimo Minuto capturan a los ase…Ver más

¡PAREN LAS ROTATIVAS, SUELTEN EL CHESCO Y AGÁRRENSE DEL ASIENTO PORQUE SE NOS VIENE EL MUNDO ENCIMA! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, RAZA! ¡LA NOTICIA QUE TODO MÉXICO ESTABA ESPERANDO CON EL CORAZÓN EN LA GARGANTA ACABA DE EXPLOTAR!
¡SE LES ACABÓ EL CORRIDO A LOS MONSTRUOS QUE NOS QUITARON EL SUEÑO! SE DESTAPA LA VERDAD DETRÁS DEL MISTERIOSO Y ATERRADOR “VER MÁS” QUE TE HELÓ LA SANGRE EN EL CELULAR HACE APENAS UNOS MINUTOS. ¡LA PESADILLA NACIONAL HA TERMINADO, PERO EL HORROR APENAS COMIENZA A SALIR A LA LUZ!
[REDACCIÓN URGENTE / ALERTA ROJA MX – DESDE EL LUGAR DONDE ARDIÓ TROYA]
¡Qué tranza, mi querida banda chilanga, norteña, costeña y de todo este México mágico y a veces tan trágico que hoy por fin respira un poquito más tranquilo!
Seguramente a ustedes también les pasó hace ratito. Estaban ahí, a punto de darle la mordida al taco, atorados en el tráfico del Periférico mentando madres, o echando la flojera en el sillón viendo la novela, cuando de repente… ¡ZAS, CULEBRA! El celular les vibró con esa furia que solo anuncia desgracias nacionales o el sismo que ya viene. Y ahí estaba. Esa notificación maldita en la pantalla de bloqueo, con esas letras rojas de urgencia que parecían gritar desesperadas y que el mendigo algoritmo nos cortó en la parte más gacha, justo en la yugular del morbo: “Ultimo Minuto capturan a los ase…Ver más”.
¡Ay, nanita! ¡Admítelo, valedor! Se te bajó la presión hasta los talones. Sentiste el frío en la espalda y se te subieron los tompiates a la garganta. Ese “ase…” incompleto era la puerta al infierno de la incertidumbre. Todos, absolutamente todos en este país golpeado por la violencia, sabíamos qué palabra seguía. No era que capturaron a los “aseguradores”, ni a los “aserradores”. Era la palabra que nos ha tenido con el Jesús en la boca durante las últimas semanas: ASESINOS.
La mayoría le sacó al parche y no le picó por miedo a ver algo que les quitara el sueño o les metiera un virus ruso. Pero nosotros, aquí en su portal de confianza ALERTA ROJA MX, donde no le tenemos miedo ni al diablo y nos metemos hasta la cocina de la nota roja para traerles la neta del planeta, SÍ le picamos. Nos arriesgamos a que se nos cayera el sistema del susto.
¿Y qué encontramos? ¡Agárrense fuerte, compadres, porque la realidad está más cabrona de lo que pensaban! ¡Preparen el bolillo pa’l susto porque esto está denso!
¡Se acabó el misterio y empezó el circo mediático! La frase completa, la que las autoridades no querían soltar de golpe para no armar un zafarrancho nacional, es esta bomba que cimbró al país:
“¡ÚLTIMA HORA: TRAS UN OPERATIVO DANTESCO QUE PARECÍA ZONA DE GUERRA, LA MARINA Y LA GUARDIA NACIONAL CAPTURAN VIVOS, PERO BIEN ‘CALENTADITOS’, A ‘LA PAREJA DIABÓLICA DE ECATEPEC’, LOS PRESUNTOS ASESINOS SERIALES Y CANÍBALES QUE TENÍAN ATERRORIZADO AL ESTADO DE MÉXICO Y A TODO EL PAÍS!”
¡TÓMALA, BARBÓN! ¡No mames! ¡Así de crudo, así de real! ¡Cayeron los chacales que pensábamos que eran un mito urbano!
CRÓNICA DE UNA CACERÍA QUE PARECÍA ETERNA: EL FIN DE LOS “MONSTRUOS”
Para que dimensionen el tamaño del alivio (y del horror que se viene), tenemos que recordar por qué este “Ver más” era tan importante. Llevábamos meses con reportes de desapariciones de jovencitas, de mujeres que salían a trabajar y ya no regresaban. El miedo se respiraba en las calles. Se hablaba de una camioneta negra, de una pareja que ofrecía trabajo o ropa barata para enganchar a sus víctimas.
Y hoy, el destino los alcanzó.
Todo empezó en la madrugada, en una de esas colonias olvidadas de la mano de Dios en la periferia, donde las calles no tienen nombre y la ley rara vez entra. Una vecina, doña Chole, harta de los olores fétidos que salían de la casa de “los vecinos raros” y de escuchar ruidos extraños a deshoras, se armó de valor y llamó a la tira. Pero no al 911, llamó directo a un contacto en la Marina porque a los municipales ya no les tenía fe.
“¡Oigan, aquí huele a muerto y se oyen cosas feas, vengan a ver qué pedo!”, les dijo la doña, palabras más, palabras menos.
EL OPERATIVO: SE ARMÓ EL ZAFARRANCHO EN LA MADRUGADA
¡Y VAYA QUE FUERON! No llegaron dos patrullitas. Llegaron camiones blindados, llegaron los “Rinocerontes”, llegaron elementos con armas largas y pasamontañas, listos para la tercera guerra mundial. Cercaron tres manzanas a la redonda. El barrio despertó con el ruido de las botas militares y los helicópteros volando bajo.
Según nuestras fuentes infiltradas hasta la cocina del operativo, cuando los marinos tumbaron la puerta de lámina de esa casa del terror, “La Pareja Diabólica” intentó huir por las azoteas como las ratas inmundas que son. Hubo intercambio de disparos. Se escucharon detonaciones. ¡Pum, pum, pum! El barrio se tiró al suelo.
Pero no llegaron lejos. Los atoraron en un tinaco vacío en la casa de al lado. Dicen las malas lenguas que antes de que les pusieran las esposas, les dieron una “calentadita” de bienvenida, de esas que no dejan marca pero que duelen hasta el alma, para que se les quitara lo bravos.
LO QUE ENCONTRARON ADENTRO: LA VERDADERA PESADILLA DEL “VER MÁS”
Raza, agárrense porque esto es lo más fuerte. El “Ver más” de tu celular solo te dijo que los capturaron, pero no te dijo lo que había en esa casa.
Los peritos que entraron después, esos “pitufos” de traje blanco, salían verdes, vomitando. Uno hasta se desmayó. No podemos dar detalles gráficos porque nos cierran el changarro, pero imaginen la escena más grotesca de una película de terror gringa… y multiplíquenla por diez.
Encontraron “evidencias” (ya saben a qué me refiero) en refrigeradores, en cubetas. Ropa de las víctimas, credenciales de elector de las chicas desaparecidas. Era un museo del horror. Estos tipos no solo mataban, raza… hacían cosas peores. Cosas que no tienen perdón de Dios. ¡Qué poca madre!
EL BARRIO QUERÍA SANGRE: INTENTO DE LINCHAMIENTO
Cuando sacaron a los detenidos, esposados de pies y manos, con la cabeza agachada y cubiertos con chamarras para que no se les viera la cara de sinvergüenzas, el barrio ya estaba afuera.
Se corrió la voz. La gente salió con palos, con piedras, con la rabia acumulada de meses de miedo. “¡Entréguenlos! ¡Aquí los quemamos vivos! ¡Justicia, justicia!”, gritaba la turba enardecida.
La Guardia Nacional tuvo que hacer una valla humana para proteger a los monstruos de la furia del pueblo bueno y sabio. Tuvieron que lanzar gas lacrimógeno para dispersar a la gente que quería hacer justicia por propia mano. ¡Se puso color de hormiga la cosa!
¿QUÉ SIGUE AHORA? ¡QUE NO LOS SUELTEN!
El “Ver más” nos trajo la noticia de la captura, pero ahora empieza la verdadera batalla. Ahora viene el circo de los abogados, de los jueces que a veces se venden, de las declaraciones.
Desde esta trinchera exigimos a las autoridades que se dejen de payasadas. Tienen las pruebas, tienen los cuerpos, tienen a los culpables. ¡Queremos verlos refundidos en el bote por el resto de sus miserables vidas! Que no salgan con que “se violó el debido proceso” o alguna de esas mamadas legales.
México está herido, raza. Pero hoy, esa notificación en tu celular fue un pequeño curita en el alma. Al menos estos dos ya no van a lastimar a nadie más.
Manténganse pegados a ALERTA ROJA MX. Vamos a seguir este caso hasta las últimas consecuencias. Vamos a revelar las caras de los monstruos sin censura en cuanto podamos, vamos a entrevistar a los vecinos, vamos a darle voz a las familias de las víctimas.
¡Comparte esta nota! ¡Que todo el mundo se entere que en México, a veces, solo a veces, los malos sí caen! ¡Pónganse truchas, cuídense mucho y no confíen en nadie!
SEGUIREMOS INFORMANDO MINUTO A MINUTO DESDE LA FISCALÍA. ¡QUÉ DIOS NOS AGARRE CONFESADOS CON LO QUE VA A SALIR A LA LUZ EN LOS PRÓXIMOS DÍAS!