Trágico accidente deja 23 personas fallecid…ver más

Trágico accidente deja 23 personas fallecid…ver más

 

¡PAREN LAS ROTATIVAS, SUELTEN EL TACO DE PASTOR Y AGÁRRENSE DEL ASIENTO PORQUE SE NOS VIENE EL CIELO ENCIMA! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, RAZA, ES EL APOCALIPSIS DIGITAL QUE NOS ACABA DE PEGAR DONDE MÁS NOS DUELE: EN EL CHISME Y EN EL CORAZÓN!

¡LA NOTICIA QUE NADIE QUERÍA LEER, PERO QUE TODOS TEMÍAMOS EN EL FONDO DE NUESTRA ALMA MORBOSA, ACABA DE ESTALLAR EN TUS NOTIFICACIONES COMO UNA BOMBA DE TIEMPO! EL MISTERIOSO, FRÍO Y ATERRADOR “VER MÁS” QUE TE HELÓ LA SANGRE HACE APENAS UNOS MINUTOS Y TE HIZO SOLTAR LA COQUITA, POR FIN REVELA SU VERDAD MÁS CRUDA, MÁS INJUSTA Y MÁS DOLOROSA.

¿ESTÁS SENTADO, COMPADRE? ¿TIENES UN BOLILLO PA’L SUSTO A LA MANO? PORQUE LO QUE SE ESCONDÍA DETRÁS DE ESOS TRES PUNTITOS SUSPENSIVOS MALDITOS TE VA A SACUDIR HASTA LOS HUESOS Y VA A HACER QUE LLORES LÁGRIMAS DE SANGRE (O MÍNIMO, QUE TE ARDA EL ESTÓMAGO DEL PURO CORAJE).

[REDACCIÓN URGENTE / ALERTA NACIONAL DE MITOTE – DESDE EL EPICENTRO DEL INFARTO COLECTIVO]

¡Qué tranza, mi querida banda chilanga, norteña, costeña y de todo este México mágico y a veces tan pinchemente cardíaco!

Seguramente a ustedes también les pasó hace ratito, ¿a poco no? Confiesen, carnales, al chile pelón. Estaban ahí, bien Agustín Lara en el sillón después de la friega de la chamba, a punto de darle el primer trago a la caguama banquetera para bajar el estrés del patrón negrero, o quizás iban cabeceando en el microbús, apretados como sardinas pero con el ojo pegado al celular viendo memes para olvidar que todavía falta media quincena.

Y de repente… ¡ZAS, CULEBRA!

El celular les vibró con esa furia, con esa intensidad diabólica que solo anuncia tres cosas: el sismo que ya nos toca, que tu ex te acaba de desbloquear para armarte un pancho, o UNA DESGRACIA NACIONAL.

Y ahí estaba. Esa notificación maldita en la pantalla de bloqueo, esa barra superior que se tiñó de rojo alarma con letras blancas urgentes, diseñada por el mismísimo chamuco para torturarnos con la incertidumbre. Un titular cortado por el algoritmo traicionero de Zuckerberg que parecía una sentencia de muerte para nuestra tranquilidad nocturna:

“Trágico accidente deja 23 personas fallecid… Ver más”

¡Ay, nanita! ¡No mames, güey! ¡Admítelo! Se te fue el color del rostro más rápido que mi aguinaldo en enero. Sentiste el frío recorrerte la espalda como si la mismísima Llorona te hubiera soplado en la nuca preguntando por sus hijos. Se te subieron los tompiates a la garganta y el corazón se te puso a latir a mil por hora, como bombo de banda sinaloense en pleno apogeo.

Ese “fallecid…” incompleto era la puerta al infierno de la especulación. Veintitrés almas, veintitrés familias destrozadas. ¿Dónde fue? ¿Fue un autobús de peregrinos que se quedó sin frenos en una carretera maldita? ¿Fue un edificio que se derrumbó? ¿Fue una explosión en una refinería? ¡La incertidumbre te estaba matando, compadre! ¡Era una tortura psicológica peor que la fila del SAT en día de declaraciones anuales!

Tu mente mexicana, curtida en mil batallas de noticias rojas y tragedias nacionales, empezó a repasar los peores escenarios. ¿Habrá niños? ¿Habrá gente conocida? El morbo, nuestro deporte nacional, se mezclaba con una angustia genuina.

La mayoría le sacó al parche al principio. Pensaron: “Nel, pa’ qué le pico, es demasiado triste, mejor me quedo con la duda”. Pero la semilla de la curiosidad ya estaba sembrada, carnal. Y esa semilla crece rápido en tierra azteca, regada con el miedo y el chisme caliente. ¿Y si es cerca de mi pueblo? ¿Y si conozco a alguien?

Nosotros, aquí en su portal de confianza, los que no le tenemos miedo ni al diablo y nos metemos hasta la cocina de la noticia (aunque nos quememos las pestañas y nos den agruras) para traerles la neta del planeta, SÍ le picamos. Nos tragamos el nudo en la garganta, preparamos los pañuelos desechables, nos persignamos tres veces y nos arriesgamos a ver la realidad de frente, con el alma en un hilo.

¡Y AGÁRRENSE, RAZA! ¡LO QUE ENCONTRAMOS DETRÁS DE ESE ENLACE NOS TIENE TEMBLANDO, PERO DE LA PURA IMPRESIÓN Y, HAY QUE DECIRLO CON TODAS SUS LETRAS, UN POQUITO DE ENCABRONAMIENTO CON ALIVIO!

¡Se acabó el misterio y empezó el circo nacional! La frase completa, la que te hizo casi llamar a tu familia llorando, NO ERA LO QUE PENSABAS. ¡Repito, NO ERA LO QUE PENSABAS!

Prepárense para la verdad detrás del clickbait más infartante, mañoso y rastrero del mes, la noticia que te tuvo con el alma en un hilo hace unos minutos:

“¡ÚLTIMA HORA: TRÁGICO ACCIDENTE DEJA 23 PERSONAS FALLECID… -AS DE LA RISA! ¡SÍ, LEYERON BIEN! UN COMEDIANTE DE STAND-UP NOVATO EN UN BAR DE MALA MUERTE EN TIJUANA CONTÓ UN CHISTE TAN, PERO TAN MALO, QUE PROVOCÓ UN ATAQUE DE RISA COLECTIVO Y 23 ASISTENTES TERMINARON ‘MUERTOS DE RISA’ EN EL SUELO, ALGUNOS HASTA SE ORINARON, PERO NADIE SALIÓ HERIDO DE VERDAD!”

¡TÓMALA, BARBÓN! ¡No mames! ¡Así como lo leen! ¡No se murió nadie (gracias al cielo y a la Virgencita), solo se murieron… de risa!

CRÓNICA DE UN SUSTO QUE NOS QUITÓ 5 AÑOS DE VIDA: EL PODER DEL CLICKBAIT MEXICANO MÁS CÍNICO

A ver, raza, no me malinterpreten. Qué bueno que no hubo tragedia real. Qué bueno que esas 23 personas solo tienen dolor de panza de tanto reírse y no están en una plancha fría. Dicen los reportes desde Tijuana que el comediante, un tal “El Risa Loca”, contó un chiste sobre su suegra y un loro que estaba tan mal contado que dio la vuelta y se volvió una obra maestra del humor involuntario. La gente no podía respirar, se tiraban al piso, fue un caos de carcajadas.

Pero, ¡NO MAMES! ¿Era necesario ponernos el corazón en la boca con ese titular digno de nota roja de primera plana? ¿Era necesario jugar así con la palabra “fallecidas”, cortándola justo ahí, sabiendo que en este país vivimos con el miedo a flor de piel por tanta violencia y accidentes reales?

Ahí estábamos todos, imaginando sirenas, ambulancias, familias llorando… y resulta que el drama es porque un güey cuenta chistes culeros en la frontera.

Esto, mis queridos compatriotas, es el arte oscuro del periodismo moderno en redes sociales, la “nota roja digital” llevada a su nivel más bajo. Juegan con nuestros sentimientos más gachos, con nuestros miedos ancestrales a la muerte. Saben que en México la tragedia vende, y utilizan ese morbo para ganarse un cochino clic, aunque sea a costa de nuestra presión arterial. ¡Son unos genios del mal y unos hijos de su re-pinche madre, me cae!

MÉXICO REACCIONA: ENTRE EL ALIVIO, LA RISA NERVIOSA Y LA MENTADA DE MADRE MONUMENTAL

Ahorita mismo, las redes sociales son un manicomio de emociones encontradas, un verdadero zafarrancho virtual. Por un lado, se siente una ola gigante de alivio colectivo. ¡Uff, qué pinche susto, cabrones! Qué bueno que no fue verdad. Gracias a Diosito que solo fue un chiste malo.

Pero por otro lado… ¡QUÉ POCA MADRE DE LOS QUE REDACTARON ESO! ¡SE PASARON DE LANZA Y DE VERGA!

El internet ya se llenó de memes en cuestión de segundos. Gente poniendo fotos de ellos mismos con cara de payaso por haber caído en la trampa más vieja del libro. Otros subiendo videos mentándole la madre al editor de la nota con un florido vocabulario de carretonero de Tepito. El hashtag #LadyClickbaitAsesino ya es tendencia nacional en Twitter (ahora X), con videos de gente fingiendo morirse de risa.

“Yo ya estaba rezando el rosario, ya le había hablado a mi mamá para decirle que la quiero mucho por si las moscas, y resulta que es un puto chiste, no se vale jugar así con mis sentimientos, me va a dar diabetes del susto, exijo una indemnización en tacos”, escribió un usuario indignado, resumiendo el sentir de toda la nación engañada y encabronada.

LA REFLEXIÓN FINAL: ¡YA NO LES CREEMOS NADA, PERO AHÍ SEGUIMOS PICÁNDOLE COMO ADICTOS!

Raza, esta notificación nos deja respirar tranquilos por hoy, podemos guardar el bolillo y el alcohol para el susto verdadero (que ojalá no llegue), pero también nos deja una lección importante que seguramente vamos a olvidar para mañana. Nos volvieron a aplicar la “chamaqueada” nivel Dios. Caímos redonditos en la trampa del “Ver más”, como niños chiquitos con un dulce envenenado.

Este titular fue una cachetada de realidad sobre cómo consumimos noticias hoy en día. Nos tienen secuestrados con el miedo, el morbo y la urgencia de saberlo todo antes que nadie, aunque sea mentira.

Pero seamos honestos, banda. Mañana, cuando vuelva a salir otro titular igual de amarillista, igual de cortado, con los mismos tres puntitos suspensivos y la misma promesa de una tragedia inminente… ¿qué vamos a hacer? Exacto. Le vamos a volver a picar. Porque somos mexicanos, y el chisme, el susto y la adrenalina son nuestra gasolina diaria. No podemos vivir sin el drama, aunque sea inventado.

Por lo pronto, que sigan las risas en Tijuana y que el comediante mejore su rutina. Y a ustedes, editores mañosos y sin escrúpulos que redactan esos títulos para infartarnos… ¡Chinguen a su madre mil veces, casi me da un soponcio, me deben cinco años de vida y una caja de Riopan para la gastritis que me provocaron con su pinchurriento clickbait!

¡SEGUIREMOS INFORMANDO SI AHORA SÍ PASA ALGO DE VERDAD QUE MEREZCA EL SUSTO (OJALÁ QUE NO)! ¡MANTÉNGANSE ALERTA, NO SE CREAN TODO LO QUE LEEN EN EL FEIS, Y CUIDEN SU CORAZÓN QUE LOS MEDIOS ESTÁN MUY LOCOS! ¡VÁMONOS POR UNOS TACOS PA’L DESYUSTO Y A REÍRNOS UN RATO DE NUESTRA PROPIA PENDEJEZ!