Toma dos cucharadita en la mañana… Ver más

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¡PAREN LAS PRENSAS Y SUELTEN EL CAFÉ! ¡EL SECRETO QUE LAS FARMACÉUTICAS NO QUIEREN QUE SEPAS HA SIDO REVELADO Y CUESTA MENOS DE 50 PESOS! ¡LA VERDAD DETRÁS DEL “VER MÁS” QUE NOS TENÍA A TODOS CON EL JESÚS EN LA BOCA!

¡ALERTA MÁXIMA NACIONAL! ¿USTED TAMBIÉN VIO EL ANUNCIO Y SE QUEDÓ CON LA DUDA? NOSOTROS NO NOS AGUANTAMOS, LE DIMOS CLIC AL ABISMO Y LO QUE ENCONTRAMOS ESTÁ HACIENDO TEMBLAR A LOS DOCTORES “FIFÍS” Y A LA MAFIA DE LA SALUD. ¡AGÁRRENSE PORQUE ESTO ES UNA BOMBA!

[REDACCIÓN/LA VERDAD INCÓMODA MX]

¡Raza, paisanos, jefecitas que nos leen desde la cocina! ¡Atención todo México!

Seguramente usted, navegando en el “Feis” a las tantas de la madrugada, cuando el insomnio pega duro y las preocupaciones por la salud y la lana no dejan dormir, se topó con esa imagencita. Ya saben cuál. Esa que sale en la esquinita de la pantalla, a veces con la foto de un limón partido, a veces con un frasco misterioso, pero siempre con esa frasecita que es como un anzuelo del diablo:

“Toma dos cucharaditas en la mañana… Ver más”.

¡Y ahí nos tienen a todos! Comiéndonos las uñas, picándole al celular como desesperados, pensando: “¿Dos cucharaditas de qué, carajo? ¿Será para bajar la panza chelera? ¿Será para que el ‘amigo’ funcione como cuando tenía 20 años? ¿Será para la diabetes que me trae azorrillado?”.

Pero, ¡oh sorpresa! Le picas al mentado “Ver más” y te manda a una página que no carga, o te pide hasta la cartilla de vacunación del perro para soltar la sopa. ¡Puro atole con el dedo! Nos quieren mantener en la ignorancia, mi gente.

Pero aquí, en su portal de confianza, donde no tenemos pelos en la lengua y nos la rifamos por la verdad, dijimos: “¡NO MÁS!”. Nos pusimos el traje de investigadores perrones, contactamos a nuestros “gargantas profundas” en los hospitales más caros de la CDMX (sí, esos donde van los políticos), y nos infiltramos en los grupos de WhatsApp de remedios naturistas más exclusivos.

Y lo que descubrimos, mis valedores, es la noticia de la década. ¡Es el milagro que estábamos esperando!

EL “VER MÁS” AL DESCUBIERTO: LA HISTORIA DE DON ANSELMO QUE HIZO LLORAR A LOS MÉDICOS

Para que entiendan la magnitud de este bombazo, tenemos que contarles la historia de Don Anselmo Mondragón, un abuelito de 74 años, vecino de la colonia Doctores. Un hombre de trabajo, un roble… hasta que la edad le cobró factura.

Hace seis meses, Don Anselmo estaba, como decimos en el barrio, “pidiendo esquina”. Estaba desahuciado. Los médicos del seguro, con esas caras largas que ponen cuando ya no quieren batallar, le dijeron a su familia: “Llévenselo a su casa, denle lo que pida de comer y preparen el terreno en el panteón. Sus arterias están más tapadas que el drenaje profundo después de un tormentón. Su corazón ya no aguanta, su hígado parece piedra y la diabetes le está comiendo los pies”.

¡Imagínense el drama! La familia Mondragón ya estaba cotizando ataúdes. Don Anselmo, postrado en una cama, amarillo, sin fuerzas ni para mentar madres cuando veía las noticias.

Pero entonces, apareció el ángel de la guarda. Y no, no bajó del cielo con alitas. Llegó en forma de una tía lejana que vive en la sierra de Oaxaca, la Tía Chonita, de esas que saben los secretos de las hierbas que los antiguos usaban antes de que nos llenaran de pastillas gringas.

La Tía Chonita llegó con un frasco de vidrio, de esos de mayonesa reciclados, lleno de un menjurje color ámbar que olía fuerte, picoso, como a vida misma.

Se acercó a la cama de Don Anselmo y le dijo las palabras mágicas, las mismas del anuncio maldito: “Mijo, usté no se me muere hoy. Tome dos cucharaditas en la mañana, en ayunas, y no pregunte qué es”.

EL MILAGRO QUE NADIE PODÍA CREER

¡Y PUM! ¡ZAS CULEBRA!

Raza, ¡no es choro! ¡No es cuento de camino! Al primer día, Don Anselmo sintió un calorcito en el pecho que no sentía hace años. Dijo que era como si le hubieran metido “Destapacaños Drano” a las venas.

Al tercer día, el señor que no podía ni levantarse al baño, ¡se sentó en la cama y pidió unos huevos rancheros con harto picante!

A la semana… ¡agárrense! A la semana, Don Anselmo Mondragón, el desahuciado, el que ya tenía un pie en el otro lado, ¡estaba barriendo la banqueta de su casa y chiflando canciones de Pedro Infante!

Los doctores no daban crédito. Cuando lo llevaron a revisión, el cardiólogo fifí casi se infarta. Miraba los estudios, miraba a Don Anselmo, y tartamudeaba: “Pero… pero esto es imposible. Sus niveles de colesterol están perfectos. Su presión arterial es de quinceañero. El azúcar en sangre desapareció. ¡Sus órganos parecen nuevos!”.

¿Qué había pasado? ¿Qué brujería era esa?

LA CONSPIRACIÓN: POR QUÉ TE OCULTAN EL “VER MÁS”

Aquí viene la parte que te va a hacer hervir la sangre del coraje. Cuando el doctor le preguntó a Don Anselmo qué había tomado, y él, inocente, sacó el frasco de la Tía Chonita, el médico se puso pálido.

Resulta y resalta, mis queridos lectores, que este remedio NO ES NUEVO. ¡Los grandes laboratorios lo conocen desde hace décadas! Pero, ¿ustedes creen que les conviene que usted se cure de la presión alta, del colesterol, de la diabetes y de la artritis con un remedio que puede preparar en su cocina por 50 pesitos?

¡CLARO QUE NO! Se les acaba el negocio millonario de las pastillas para la presión, de las estatinas, de la insulina. Ellos necesitan tenernos enfermos, dependientes de sus farmacias. Por eso, cada vez que alguien intenta compartir la receta en internet, los algoritmos de las redes sociales, controlados por los poderosos, la esconden detrás de un “Ver más” que nunca funciona, o borran las publicaciones.

¡Nos quieren enfermos y pobres! Pero hoy se les acabó el teatrito.

LA RECETA PROHIBIDA: EL “DESTAPA-ARTERIAS” DE LA ABUELA

Nosotros no le tenemos miedo a las amenazas. Aquí les vamos a soltar la sopa completa. La receta que la Tía Chonita le dio a Don Anselmo, la que está detrás de las misteriosas “dos cucharaditas”.

¡OJO! Tome nota, sáquele foto, tatúesela en el brazo antes de que nos tumben la página.

El secreto es una combinación potente de ingredientes naturales que, juntos, crean una bomba atómica contra la enfermedad. No es magia, es bioquímica ancestral mexicana.

INGREDIENTES (Seguro los tiene en el refri):

  1. AJO MACHO: No cualquier ajo. Tiene que ser el ajo morado, el potente. El ajo es el antibiótico natural más bestial que existe. Limpia la sangre y mata bichos que ni sabías que tenías. (Una cabeza entera, pelada).

  2. LIMÓN CRIOLLO CON TODO Y CÁSCARA: La vitamina C es la reina, pero el secreto está en la cáscara, ahí están los aceites esenciales que derriten la grasa de las arterias como si fuera mantequilla en sartén caliente. (5 limones bien lavados, partidos en trozos).

  3. JENGIBRE FRESCO: La raíz milagrosa. Desinflama hasta el alma. Si le duelen las rodillas que parece que truena cacahuates, esto es lo suyo. (Un trozo del tamaño de su pulgar).

  4. MIEL DE ABEJA VIRGEN: ¡Ojo! No de esa miel de jarabe de maíz que venden en el súper. Miel de verdad, de la que se azucara. Esta es el vehículo que lleva la medicina a todas las células. (Una taza).

  5. EL INGREDIENTE SECRETO: VINAGRE DE MANZANA ORGÁNICO (CON “LA MADRE”). Este es el toque final. Equilibra el pH del cuerpo y hace que ninguna enfermedad pueda sobrevivir ahí dentro. (Media taza).

PREPARACIÓN (Más fácil que hacer quesadillas):

Mete los ajos, los limones con cáscara y el jengibre a la licuadora. ¡Dale con todo hasta que quede una pasta! Luego, a mano, mezcla esa pasta con la miel y el vinagre en un frasco de vidrio. Déjalo reposar en el refri toda la noche para que los ingredientes “agarren el modo”.

¿Y CÓMO SE TOMA? (¡Aquí está la clave del “Ver más”!):

¡Dos cucharaditas! Ni una más, ni una menos. En ayunas, apenas se levante, antes de lavarse los dientes, antes de pelearse con el marido o la mujer. Se las traga (sabe fuerte, pica, ¡pero es que está funcionando!) y se toma un vasito de agua tibia.

¡Y LISTO! Espere los resultados. En tres días sentirá la energía. En una semana, su cuerpo empezará a expulsar todas las porquerías acumuladas por años de tacos y refresco. En un mes, ¡será otra persona!

¡COMPARTE ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE!

Raza, esto es oro molido. No se quede con la información. Pásesela a su tía la que siempre se queja de los dolores, a su compadre el diabético, a su jefecita para que nos dure muchos años más.

Las farmacéuticas están furiosas con esta filtración. Ya empezaron a decir que es “información falsa”, que es peligroso. ¡Puras patrañas! Lo único peligroso es para sus bolsillos.

La salud no debería ser un lujo, ¡es nuestro derecho! Rompamos el “Ver más” y liberemos la verdad. ¡Dos cucharaditas para salvar a México! ¿Quién dice yo? ¡Salud, mis valedores!