Si se te DUERMEN LAS MANOS es una clara señal que tienes… Ver más

¡PAREN LAS PRENSAS Y SUELTEN EL CAFÉ! ¡ALERTA ROJA NACIONAL! ¡SI SIENTES HORMIGUEO EN LAS MANOS, PODRÍAS ESTAR A UN PASO DE LA TUMBA!
¡LA VERDAD QUE LOS MÉDICOS FIFÍS Y LAS FARMACÉUTICAS NO QUIEREN QUE SEPAS HA SIDO REVELADA! ESE MALDITO “VER MÁS” ESCONDÍA LA SENTENCIA DE MUERTE SILENCIOSA QUE ESTÁ ACABANDO CON LOS MEXICANOS.
[REDACCIÓN/LA VERDAD INCÓMODA MX]
¡Raza! ¡Paisanos! ¡Jefecitas que nos leen desde la cocina y compadres que van en el micro! Agárrense de donde puedan y persígnense tres veces, porque lo que les vamos a contar hoy no es un chisme de lavadero, ¡es la puritita neta que les puede salvar el pellejo!
Seguramente usted, navegando en el “Feis” a las 2 de la mañana cuando el insomnio pega duro, se topó con esa imagen. Sí, esa que parece inofensiva, con unas manitas ahí medio entumidas y la frase que es el anzuelo del diablo: “Si se te DUERMEN LAS MANOS es una clara señal que tienes… Ver más”.
¡Ay, nanita! ¿Cuántos de ustedes no sintieron el frío en la espalda? ¿Cuántos no se sobaron la muñeca disimuladamente porque, la neta, sí se les duermen las manos cuando pasan mucho tiempo en el celular viendo memes o cuando se echan una jetita en el sillón?
La mayoría le dio “scroll”, pensando: “Bah, seguro es estrés, o necesito cambiar de almohada”. ¡PUES NO, MI GENTE! ¡NO SE HAGAN PATOS! Esa desidia es la que nos está matando.
Nosotros, aquí en su portal de confianza, donde no tenemos pelos en la lengua y nos la rifamos por la verdad, dijimos: “¡Ni máiz paloma!”. Nosotros NO nos quedamos con la duda. Nosotros SÍ le picamos a ese botón maldito del “Ver más”. Nos metimos al abismo de la información prohibida, esquivamos tres virus rusos y cinco anuncios de productos milagro, y lo que encontramos… ¡Virgencita de Guadalupe, cúbrenos con tu manto! Lo que encontramos es para ponerse a chillar.
¡Se acabó el misterio y empezó el pánico! Agárrense fuerte, porque lo que causa que se te duerman las manos NO es “túnel carpiano”, NO es “mala circulación” por comer tanta garnacha, y NO es “cansancio”.
Lo que los expertos disidentes, esos doctores valientes a los que les cancelan sus cuentas por decir la verdad, están llamando a gritos es el inicio de la “NECROSIS NEURONAL GALOPANTE DEL SIGLO XXI”. O como le decimos en el barrio: “EL SÍNDROME DEL ZOMBIE SILENCIOSO”.
¿DE QUÉ SE TRATA ESTA PESADILLA? ¡LEE ANTES DE QUE SEA TARDE!
¡No es broma, carnal! Ese hormigueo inocente, esa sensación de “arañitas” caminando por tus dedos, es la primera señal de que tu sistema nervioso central está gritando “¡AUXILIO!” antes de apagarse para siempre.
Contactamos en exclusiva, y desde una ubicación secreta porque teme por su vida, al Dr. Rodolfo “El Bronco” Méndez, un neurólogo que fue expulsado de los grandes hospitales de la CDMX por negarse a recetar paracetamol para curar el cáncer. Él nos soltó la sopa completa y está cañón.
“Mire, mi amigo”, nos dijo con la voz temblorosa pero firme. “Nos quieren ver la cara de tontos. Ese hormigueo en las manos es la punta del iceberg. Es el equivalente a que se prenda el foquito del aceite en el tablero de tu coche. Si lo ignoras, ¡el motor se desbiela! En el cuerpo humano, ‘desbielarse’ significa un derrame cerebral masivo, un infarto fulminante o, peor aún, la pérdida total de movilidad. Quedar como vegetal, pues”.
EL CASO QUE HIZO LLORAR A IZTAPALAPA: DOÑA CHONITA Y SU TRÁGICO FINAL
Para que vean que no es choro mareador, les traemos el caso que tiene a toda la colonia Doctores con el Jesús en la boca. Doña Asunción, “Chonita” pa’ los cuates, una señora chambeadora que vendía los mejores tlacoyos del rumbo.
Doña Chonita empezó así, como tú. “Ay, mijito, se me duermen los dedos cuando torteo la masa”, le decía a su hijo. Se tomaba una aspirina y seguía en la friega. Luego, el hormigueo subió al codo. “Es el frío”, decía ella.
¡PUM! ¡ZAS, CULEBRA! El martes pasado, a media venta, Doña Chonita soltó el comal. No pudo agarrarlo. La mano se le puso morada en cuestión de segundos. Cuando llegaron los paramédicos, ya no sentía medio cuerpo.
Hoy, Doña Chonita está en terapia intensiva, luchando por su vida, con un diagnóstico reservado. Los médicos fifís dicen que fue “un evento vascular atípico”. ¡MENTIRA! El Dr. Méndez asegura que fue el “Síndrome del Zombie Silencioso” que finalmente le cobró la factura. Sus nervios periféricos simplemente se murieron, se “necrozaron” por dentro, y el apagón llegó al cerebro.
¿QUÉ NOS ESTÁ MATANDO? ¡LA CONSPIRACIÓN DETRÁS DEL HORMIGUEO!
Aquí viene lo mero bueno, lo que te va a hacer hervir la sangre. ¿Por qué ahora? ¿Por qué a todos nos pasa?
El Dr. Méndez y un grupo de investigadores subterráneos tienen una teoría que te va a volar la tapa de los sesos. No es natural. Es provocado.
“Es una combinación letal”, asegura el doctor. “Estamos bombardeados. Por un lado, la radiación electromagnética de esos aparatitos que no soltamos ni para ir al baño (sí, tu celular). Esa radiación está friendo lentamente las vainas de mielina de tus nervios. Y por otro lado, los metales pesados escondidos en los alimentos procesados súper baratos que nos venden en las tiendas de conveniencia. ¡Nos están envenenando y electrocutando al mismo tiempo!”.
Cada vez que sientes ese “cosquilleo”, es una pequeña descarga de muerte en tus terminales nerviosas. Es tu cuerpo avisándote que se está rindiendo.
LAS SEÑALES DE ALARMA: ¡SI TIENES ESTO, CORRE A URGENCIAS!
Raza, no jueguen con esto. La huesuda no avisa dos veces. Si además de que se te duermen las manos, tienes alguno de estos síntomas, ¡ya estás en tiempo extra!:
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El “piquete de aguja”: Sientes como si te clavaran un alfiler caliente de repente en la yema del dedo.
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La “mano torpe”: Se te caen las cosas. Vas a agarrar las llaves y se te resbalan como si tuvieras mantequilla.
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El “frío fantasma”: Sientes una parte de la mano helada, aunque haga un calorón del demonio.
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El “calambre nocturno”: Te despiertas a media noche gritando porque se te engarrotó la mano como garra de águila.
¡¿QUÉ PODEMOS HACER?! ¡EL LLAMADO A LA ACCIÓN!
¡No entres en pánico, pero sí ocúpate! Lo primero es dejar de hacerte pato. Ese “Ver más” te salvó la vida al traerte aquí.
El Dr. Méndez recomienda, antes de que sea irreversible: “Desintoxicación masiva urgente. Suelten el celular un rato, por amor de Dios. Y exijan a sus médicos estudios de conducción nerviosa profunda, no esas sobadas por encimita que les hacen en el seguro”.
¡Comparte esta nota! ¡Que todo México se entere! Las autoridades no van a hablar de esto porque no les conviene que haya pánico, pero nosotros somos la resistencia. Pásaselo a tu tía la que vive en el WhatsApp, a tu primo el gamer que no suelta el control, a tu jefe el negrero que te tiene tecleando todo el día.
Si se te duermen las manos, NO ES NORMAL. Es la antesala de algo terrible. ¡Ya estás avisado, mi valedor! ¡Más vale prevenir que terminar como estadística!
Seguiremos informando… si es que no nos callan antes. ¡Cuídense mucho y muevan esos dedos!