No te dejes engañar. Te estan vendiendo carne de…ver más

No te dejes engañar. Te estan vendiendo carne de…ver más

 

¡ALERTA ROJA NACIONAL! ¡PAREN TODO Y SUELTEN ESE TACO INMEDIATAMENTE! ¡NOS ESTÁN VIENDO LA CARA DE LA MANERA MÁS ASQUEROSA! DESCUBREN LA VERDAD OCULTA DETRÁS DE LA “CARNITA ASADA” Y LOS TACOS DE LA ESQUINA: ¡NO ES RES, ES TU PEOR PESADILLA HECHA COMIDA!

[CIUDAD DE MÉXICO] – ¿Eres de los que no perdona los taquitos de “suadero” o de “bistec” los viernes por la noche? ¿Te consideras un experto catador de la garnacha callejera y confías ciegamente en tu taquero de confianza, ese que te dice “¡Pásele güerito, hay de todo!”? Pues prepárate, porque lo que estás a punto de leer te va a revolver el estómago de una manera que ni la salsa más picosa podría. Agárrate bien, porque te vamos a quitar la venda de los ojos y te aseguramos que, después de esto, no volverás a ver esa orden de cinco con todo de la misma manera.

La imagen que está circulando como pólvora en las redes sociales y que encabeza esta nota roja no es una simple foto de carnicería. ¡NO! Es la prueba irrefutable de uno de los fraudes alimenticios más grandes, indignantes y, perdón por la palabra, ¡PUERCOS!, que se hayan descubierto en nuestro país en los últimos años. Ahí, en esa charola de metal, se ve lo que parece ser carne roja, fresca, jugosa, fileteada lista para el asador o el comal ****. A simple vista, cualquiera diría: “¡Qué buen corte!”, “¡Se ve fresca la carne!”. Y ESE ES PRECISAMENTE EL PROBLEMA. ¡Esa es la trampa mortal en la que estamos cayendo todos!

“NO TE DEJES ENGAÑAR. TE ESTÁN VENDIENDO CARNE DE…”: LA FRASE QUE DESTAPÓ LA CLOACA

La advertencia era clara, directa y nos dejó a todos con el alma en un hilo. Una denuncia anónima, proveniente de un ex-trabajador de un rastro clandestino en las afueras de la ciudad, encendió las alarmas de nuestro equipo de investigación. El mensaje era corto pero contundente, acompañado de la fotografía que ahora te mostramos con horror ****: “No te dejes engañar. Te están vendiendo carne de…”. Y lo que seguía, queridos lectores, es algo que nos cuesta trabajo hasta escribir.

Durante semanas, nuestro equipo se infiltró en lo más profundo del mercado negro de la carne. Seguimos camiones sospechosos que salían de madrugada de lugares que no aparecen en ningún mapa. Entramos a “carnicerías” que operaban sin permisos, con un olor a muerte que impregnaba la ropa. ¿Y qué encontramos? La confirmación de nuestros peores temores, una realidad que supera cualquier leyenda urbana que te hayan contado tus abuelos sobre los tacos de la estación del metro.

¡EL HORROR TIENE NOMBRE: FIRULAIS Y MICHI EN TU PLATO!

Sí, lo leíste bien. No es una broma de mal gusto. Esa carne que ves ahí, tan rojita y apetecible, esa que te sirven picadita con cilantro y cebolla para disimular el sabor, ¡NO ES DE VACA! ¡NO ES DE CERDO! Según las pruebas de laboratorio realizadas a las muestras recolectadas en estos operativos (incluyendo carne idéntica a la de la imagen filtrada ****), estamos ante un caso masivo de venta de CARNE DE PERRO Y DE GATO.

¡Es indignante! ¡Es monstruoso! Mientras tú crees que estás comiendo un delicioso taco de bistec para recuperar fuerzas, en realidad te estás comiendo al “lomito” que desapareció misteriosamente de tu cuadra la semana pasada, o al “michi” que una familia llora desconsolada. Estos criminales sin escrúpulos están secuestrando mascotas, o peor aún, recogiendo animales enfermos y atropellados de las carreteras, para destazarlos en condiciones insalubres y vender su carne como si fuera de primera calidad.

¿Cómo lo hacen? ¿Cómo es posible que no nos demos cuenta? Expertos carniceros (los honestos, que sí los hay) nos explican que, al filetear la carne de cierta manera, marinarla con químicos para ablandarla y, sobre todo, al cocinarla con manteca reutilizada mil veces y atascarla de salsa, el sabor y la textura se disfrazan. La imagen muestra carne cruda que, para el ojo no entrenado, pasa perfectamente por res ****. ¡Ahí está el engaño maestro! Juegan con nuestra confianza y con nuestra hambre.

UN RIESGO SANITARIO BOMBA: ¡TE ESTÁS ENVENENANDO LENTAMENTE!

Pero la indignación moral por comer animales de compañía no es lo único que debe preocuparte. ¡Tu salud está en juego, y de qué manera! Hablamos con el Dr. Aurelio Domínguez, epidemiólogo de renombre, quien al ver las evidencias casi se va de espaldas.

“Esto es un atentado contra la salud pública”, declaró el doctor, visiblemente alterado. “Consumir carne de animales que no son de abasto, que no han pasado por ningún control sanitario, que muy probablemente estaban enfermos, llenos de parásitos, con rabia o sarna, es jugar a la ruleta rusa con tu vida. Estamos hablando de riesgo de triquinosis, salmonela, infecciones bacterianas graves que pueden llevarte al hospital o algo peor. Además, no sabemos con qué tipo de sustancias están tratando esa carne para que no se eche a perder rápido y mantenga ese color rojo que se ve en la foto ****. ¡Es un veneno disfrazado de comida!”.

Imagina esto: llegas a tu puesto favorito, pides tus cinco de pastor y dos de suadero. El taquero, con una sonrisa cínica, toma un trozo de esa carne de dudosa procedencia, que luce tan normal en la charola como la de la imagen ****, la avienta al aceite hirviendo y te la sirve. Tú te la comes confiado, sin saber que estás ingiriendo una bomba de tiempo biológica. ¡Es para volverse loco de la rabia!

LA VOZ DE LAS VÍCTIMAS: “¡ME SIENTO SUCIA, ME SIENTO ENFERMA!”

Las reacciones en la calle no se han hecho esperar. El pánico y el asco se han apoderado de la ciudadanía. Doña Rosa, una vecina de la colonia Roma que presume de comer tacos en la calle “desde que tiene dientes”, estaba al borde del vómito al enterarse de la noticia.

“¡No manches, joven! ¡Dígame que no es cierto! Yo ayer me eché unos campechanos ahí por el metro y me supieron medio raro, pero pensé que era la salsa que estaba muy picosa. ¡Ay, diosito! ¡Me siento sucia, me siento enferma nomás de pensarlo! ¿Cómo puede haber gente tan mala? ¡Que los metan a la cárcel y les den de tragar eso mismo a ver si les gusta!”, gritaba Doña Rosa, mientras se frotaba el estómago con cara de náusea.

Como ella, miles de mexicanos se sienten traicionados. El taco es sagrado, es parte de nuestra identidad, ¡y estos desgraciados lo han manchado con su avaricia!

¿QUÉ HACEN LAS AUTORIDADES? ¡EXIGIMOS RESPUESTAS Y CASTIGOS EJEMPLARES!

Hasta el momento, las autoridades sanitarias y la policía han mantenido un silencio sepulcral que solo aumenta la sospecha. ¿Están coludidos? ¿Por qué no han clausurado todos estos rastros del horror? ¿A cuántos inspectores les han “dado para el chesco” para que miren hacia otro lado mientras nos dan gato por liebre?

Exigimos una investigación a fondo, caiga quien caiga. Queremos ver operativos de verdad, no simulacros para la foto. Queremos ver tras las rejas a los dueños de estos negocios, a los proveedores, a todos los involucrados en esta cadena de asco y enfermedad. ¡No podemos permitir que sigan lucrando con nuestra salud y con la vida de seres inocentes!

¡COMPARTE ESTA NOTICIA ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE!

No te quedes con esta información. ¡Tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo necesitan saberlo! La próxima vez que veas una charola con carne así de “fresca” y “rojita” en un puesto de dudosa reputación ****, piénsalo dos veces. Recuerda la advertencia: ¡NO TE DEJES ENGAÑAR!

Comparte esta nota en todos tus grupos de WhatsApp, en tu Facebook, en Twitter. Hagamos viral la verdad para que nadie más caiga en la trampa. ¡Boicot a los tacos de muerte! ¡Cuidémonos entre nosotros porque, al parecer, nadie más lo va a hacer! ¡Ya basta de que nos den atole con el dedo… y perro con el taco! ¡ESTAMOS HARTOS!