Hace unas horas se desata gran incendio en M… Ver más

Hace unas horas se desata gran incendio en M… Ver más

 

¡MADRE DE DIOS! ¡MÉXICO ESTÁ ARDIENDO Y EL INFIERNO BAJÓ A LA TIERRA ESTA TARDE! ¡LO QUE PARECÍA UN DÍA NORMAL DE CHAMBA SE CONVIRTIÓ EN LA PEOR PESADILLA DE NUESTRAS VIDAS!

¡ALERTA ROJA NACIONAL! ¡PAREN TODO Y SIÉNTENSE PORQUE LAS IMÁGENES SON DANTESCAS! EL “VER MÁS” QUE NADIE QUERÍA ABRIR PERO QUE ESCONDE UNA TRAGEDIA QUE HUELE A GAS, A MUERTE Y A CORRUPCIÓN. ¡AQUÍ TE CONTAMOS LA CRUDA VERDAD QUE TE VA A HACER HERVIR LA SANGRE!

[REDACCIÓN CENTRAL / URGENTE / MINUTO A MINUTO DESDE LA ZONA CERO]

¡Raza, valedores, familia mexicana! Agárrense el corazón y tómense un bolillo pal’ susto, porque la noticia que les traemos hoy está más gacha que patada de mula. Si hace unas horas les vibró el celular con esa notificación maldita, si vieron pasar esa imagen que te ponía la piel de gallina con el texto cortado que decía: “Hace unas horas se desata gran incendio en M… Ver más”, y sintieron que se les bajaba la presión, prepárense. Porque nosotros no nos andamos con medias tintas. Nosotros sí le dimos clic al botón del pánico, nosotros nos metimos entre las llamas y el humo negro para traerles la neta del planeta, por más dolorosa que sea.

¡Se acabó la duda y empezó el llanto! Esa “M…” no era de “Miedo”, aunque sobra. Esa “M…” era del lugar donde el pueblo se gana la vida, el corazón del comercio, el hormiguero de gente chambeadora: ¡SE ESTÁ QUEMANDO EL GIGANTESCO MERCADO DE ABASTOS “SAN MIGUEL”! (Ubicación representativa de nuestros grandes mercados).

CRÓNICA DE UN APOCALIPSIS ANUNCIADO: EL RUGIDO QUE SACUDIÓ LA CIUDAD

Todo pintaba para ser una tarde tranquila de martes. Eran pasaditas las 5:00 de la tarde, la hora del “cierre”, cuando las marchantas rematan la fruta y los diableros echan la última carrera para sacar la chuleta del día. El mercado estaba a reventar, como siempre, lleno de vida, de olores a cilantro, a tacos de carnitas y al sudor de la gente buena.

Y de repente… ¡PUM! ¡UN MADRAZO SECO!

No fue un cohetito, compadres. Testigos que lograron salir gateando entre el humo tóxico cuentan que se escuchó un estruendo que cimbró el suelo “como si hubiera caído un meteorito o explotado una bomba”. Los vidrios de los locales a tres cuadras a la redonda tronaron. Y segundos después, el silencio se rompió con el grito que nadie quiere escuchar jamás: “¡FUEGO! ¡CORRAN POR SU VIDA, SE QUEMA TODO!”.

Lo que siguió fue la locura total. Una columna de humo negro, espeso como chapopote, se levantó en cuestión de segundos, tapando el sol y convirtiendo la tarde en noche. Un hongo de muerte visible desde cualquier punto de la ciudad.

EL INFIERNO EN LOS PASILLOS: ESTAMPIDA HUMANA Y EL LLANTO DE LOS NIÑOS

Adentro, el caos. El fuego, alimentado por toneladas de plástico, cartón, aceite y madera seca, corrió con una velocidad endiablada. Las llamas, lenguas de dragón de más de 15 metros de altura, devoraban puestos enteros en un parpadeo.

“¡Carnal, era como estar en la guerra!”, nos contó entre tosidos y lágrimas ‘El Chutas’, un cargador que se jugó el pellejo regresando al infierno tres veces. “La gente se aplastaba, se pisaban unos a otros por salir. Las señoras grandes no podían correr. Se escuchaban los tanques de gas de las cocinas tronando como granadas: ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! Y los gritos… ¡Ay, diosito, los gritos de los niños buscando a sus mamás no se me van a olvidar nunca!”.

La desesperación se apoderó de todos. Los locatarios, viendo cómo su patrimonio de toda la vida se volvía ceniza frente a sus ojos, intentaban echar cubetazos de agua, pero era inútil. Era como querer apagar un volcán con un chisguete.

LO QUE EL “VER MÁS” ESCONDÍA: ¿ACCIDENTE O NEGLIGENCIA CRIMINAL?

Ahora sí, agárrense, porque aquí viene lo que te va a hacer escupir del coraje. Lo que los noticieros fresas y las autoridades te van a querer maquillar. ¿Por qué se prendió tan rápido? ¿Por qué las llamas eran de colores extraños?

El “Ver más” de esa noticia escondía la podredumbre que nos carcome. En los pasillos, entre el humo y la desgracia, el rumor corre fuerte y huele a verdad incómoda.

¡ESTO NO FUE UN CORTO CIRCUITO!

Se dice, se comenta y la raza lo grita a los cuatro vientos, que el incendio comenzó en la zona de bodegas traseras, justo en un local que supuestamente vendía “artículos de limpieza”, pero que todo el barrio sabía que era una bodega clandestina de HUACHICOL Y PIROTECNIA ILEGAL.

¡Háganme el rechingado favor! Toneladas de pólvora y combustible almacenadas sin ninguna seguridad, bajo el amparo de la corrupción y la “mordida” a los inspectores que se hacían de la vista gorda. Una bomba de tiempo en la que todos estábamos sentados, y hoy, la mecha se acabó.

HÉROES SIN CAPA: LA RAZA DE BRONCE AL RESCATE

Pero en medio de la tragedia, sale a relucir el corazón de oro del mexicano. Antes de que llegaran los bomberos (que se las vieron negras para pasar porque nadie les daba el paso en el tráfico maldito), la gente se organizó.

Vimos cadenas humanas pasando cubetas. Vimos a chavos banda, de esos que la gente discrimina, entrando con playeras mojadas en la cara para sacar a los abuelitos en hombros. Vimos a los taqueros regalando agua y bolillos para el susto. ¡Ese es mi México, carajo!

Llegaron los “tragahumo”, esos verdaderos superhéroes mal pagados, a rifarse el físico. Pero, ¿qué creen? ¡LAS HIDRANTES DE LA ZONA NO TENÍAN AGUA! ¡No mames! Tuvieron que pedir pipas particulares. Es la historia de siempre: negligencia tras negligencia.

EL RECUENTO DE LOS DAÑOS: MÉXICO LLORA Y EXIGE RESPUESTAS

Al momento de escribir estas líneas desesperadas, el fuego aún no está controlado al 100%. La zona sigue acordonada por la Guardia Nacional y el Ejército (que llegan a tapar el pozo cuando el niño ya se ahogó).

El saldo preliminar es desolador. Cientos de locales reducidos a chatarra retorcida. Familias que hoy perdieron el sustento de generaciones. Y lo más triste, raza, hay reportes de personas desaparecidas. Gente que estaba en el fondo de las bodegas y de la que no se sabe nada. Sus familiares están afuera del cerco, con la foto en el celular, preguntando a cada bombero que sale: “¿Vio a mi hijo? ¿Vio a mi esposa? Traía un mandil azul”. ¡Se te parte el alma!

Los hospitales cercanos, como la Cruz Roja y el General, están saturados de gente intoxicada y con quemaduras. Las ambulancias no se dan abasto.

¿Y AHORA QUÉ? ¡QUEREMOS JUSTICIA, NO DISCURSOS!

Mañana saldrán los políticos a tomarse la foto, a prometer apoyos que nunca llegan o llegan rasurados. Mañana dirán que “se investigará hasta las últimas consecuencias”. ¡Puro choro mareador!

Hoy, México no duerme. Hoy, el cielo de la ciudad está teñido de rojo y gris por la tragedia. Ese “Ver más” era la puerta a la realidad que nos golpea la cara: la corrupción mata, la negligencia mata.

¿Cuántas vidas más va a costar la impunidad? ¿Cuántos mercados más tienen que arder para que pongan orden?

Manténganse pegados a nuestras redes. No nos vamos a mover de aquí hasta que sepamos la verdad completa. Seguiremos informando minuto a minuto. Si tienes familiares en la zona, ojalá estén bien.

Elevemos una oración por los bomberos que siguen luchando contra la bestia de fuego y por las familias que hoy lo perdieron todo.

¡COMPARTE ESTA NOTA! ¡QUE EL MUNDO VEA QUE MÉXICO ESTÁ ARDIENDO Y QUE EL PUEBLO ESTÁ HARTO! ¡FUERZA A LOS LOCATARIOS! ¡ESTO APENAS COMIENZA!