Dolor en lado izquierdo del abdomen Peligro…Ver más

¡PAREN LAS PRENSAS, SUELTEN LA TORTA Y AGÁRRENSE DEL ASIENTO PORQUE SE NOS VIENE EL MUNDO ENCIMA! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, RAZA! ¡LA NOTICIA QUE LOS MÉDICOS FRESA Y LAS FARMACÉUTICAS NO QUERÍAN QUE LEYERAS ACABA DE ESTALLAR EN TU PANTALLA Y PODRÍA SALVARTE EL PELLEJO!
¡EL “VER MÁS” MÁS ATERRADOR Y A LA VEZ MILAGROSO DEL AÑO POR FIN REVELA SU SECRETO MÁS OSCURO! ¿ESE DOLORCITO EN EL LADO IZQUIERDO DEL ABDOMEN? ¿CREES QUE FUE LA SALSA VALENTINA O LOS FRIJOLES CHARROS? ¡PREPÁRATE, COMPADRE, PORQUE LA RESPUESTA ES UNA BOMBA DE TIEMPO QUE YA TIENES DENTRO Y LA SOLUCIÓN ESTABA EN EL ÁRBOL DE TU VECINA!
[REDACCIÓN URGENTE / ALERTA SALUD MORTAL MX – DESDE LAS TRINCHERAS DEL DOLOR DE TRIPA]
¡Qué tranza, mi querida banda chilanga, norteña, costeña y de todo este México mágico, garnachero y siempre al borde del colapso estomacal!
Seguramente a ustedes también les pasó hace ratito. Estaban ahí, bien Agustín Lara en el sillón después de la chamba, a punto de darle el primer trago a la caguama bien muerta para bajar el estrés del patrón negrero, o quizás cabeceando en el Metro Pantitlán, apretados como sardinas pero con el ojo pegado al celular viendo memes de perritos. Y de repente… ¡ZAS, CULEBRA! El celular les vibró con esa furia que solo anuncia desgracias, cobros de Coppel a las 3 de la mañana o, peor aún, diagnósticos médicos que te ponen los pelos de punta.
Y ahí estaba. Esa notificación maldita en la pantalla de bloqueo, esa imagen que te heló la sangre. Un pobre diablo agarrándose la panza con cara de que ya se lo está llevando la huesuda, un doctor con cara de regaño señalando un diagrama de tripas que parece mapa del tesoro pero del terror, y ese titular cortado por el algoritmo traicionero de Zuckerberg que parecía una sentencia de muerte para nuestra afición a los tacos al pastor con todo:
“Dolor en lado izquierdo del abdomen Peligro…Ver más”
¡Ay, nanita! ¡No mames, güey! ¡Admítelo al chile! Se te bajó la presión hasta los talones. Sentiste el frío recorrerte la espalda como si la misma Llorona te hubiera soplado en la nuca diciéndote “¡Ay, mis divertículos!”. Se te subieron los tompiates a la garganta. Ese “Peligro…” incompleto era la puerta al infierno de la incertidumbre hipocondríaca.
¿Qué demonios sigue después de “Peligro…”? Tu mente mexicana, curtida en mil batallas de gastritis, colitis y “el mal del puerco”, empezó a volar a los peores escenarios.
¿Peligro de explosión intestinal? ¿Peligro de que se me salga el chamuco por el ombligo? ¿Peligro de que ya no pueda comer picante NUNCA MÁS? (¡Esa sí es tragedia nacional!). ¿O será… la palabra con “C” que nadie quiere mencionar?
La curiosidad morbosa pudo más que tu prudencia. La mayoría le sacó al parche al principio. Pensaron: “Nel, pa’ qué le pico, seguro me van a decir que tengo cáncer de uña y me voy a traumar”. Pero la semilla de la duda ya estaba sembrada, compadre. Y esa semilla crece rápido en tierra azteca, regada con Coca-Cola y estrés.
Nosotros, aquí en su portal de confianza ALERTA SALUD MORTAL MX, los que no le tenemos miedo ni al diablo ni a la endoscopía, y nos metemos hasta la cocina (y hasta el intestino grueso) para traerles la neta del planeta, SÍ le picamos. Nos arriesgamos a que se nos armara un pedo en el estómago nada más de leer.
Y lo que encontramos detrás de ese enlace, familia, es una historia de conspiración médica, dolor insoportable y un milagro de la naturaleza que nos tiene temblando. ¡Agárrense fuerte, porque la crónica de lo que sucede cuando le das click al “Ver más” prohibido es el retrato vivo de que la naturaleza es canija, pero también es nuestra mejor doctora!
LA GRAN REVELACIÓN: ¡EL ASESINO SILENCIOSO QUE VIVE EN TU COSTADO IZQUIERDO!
¡Se acabó el misterio! ¡Preparen el Pepto-Bismol para el susto! La frase completa, la que los hospitales privados no quieren que sepas para poder cobrarte la millonada en urgencias, es esta bomba de realidad que te va a dejar con el ojo cuadrado y la mano en la panza:
“¡DOLOR EN LADO IZQUIERDO DEL ABDOMEN PELIGRO INMINENTE DE DIVERTICULITIS AGUDA, PERFORACIÓN INTESTINAL O ALGO PEOR QUE TE PUEDE MANDAR AL OTRO BARRIO EN CUESTIÓN DE HORAS SI NO HACES ESTO YA!”
¡TÓMALA, BARBÓN! ¡Qué reverenda patada en el hígado!
No eran gases atorados por comer frijoles con gorgojo, raza. Ese dolorcito punzante, ese que sientes ahí abajito de la costilla izquierda, como si te estuvieran picando con un picahielo caliente cada vez que te ríes o te agachas, ¡ES UNA BOMBA DE TIEMPO!
CRÓNICA DE UN DOLOR ANUNCIADO: LOS SÍNTOMAS QUE ESTÁS IGNORANDO A LO GÜEY
Para que dimensionen el tamaño del pepino en el que estamos metidos por confiados y tragones, nuestros reporteros se infiltraron en las salas de espera de urgencias del IMSS y del ISSSTE, ahí donde la raza espera horas retorciéndose del dolor.
Hablamos con expertos que prefirieron guardar el anonimato por miedo a represalias de la “mafia de las batas blancas”. Nos confirmaron que el lado izquierdo del abdomen es la “zona cero” de problemas que empiezan como “ay, me cayó pesada la cena” y terminan en el quirófano con las tripas de fuera.
Estamos hablando de:
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La temible Diverticulitis: Esas bolsitas que se le hacen al colon por no comer fibra (¡ya ven, por no comerse la verdura del caldo, cabrones!) se inflaman y se infectan. Imagínate tener un barrito gigante e infectado… ¡pero por dentro de la tripa! El dolor es tan perro que te dobla. Y si se revienta esa bolsita… ¡olvídate! Se te riega la infección por toda la panza y ahí sí, ¡llama a los bomberos y al sacerdote!
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El “Torzón” de riñón: A veces no es la tripa, es la piedra en el riñón izquierdo que decide bajar justo cuando estás en la junta importante con el jefe. ¡Ese dolor hace llorar hasta al más macho del barrio! Es como parir chayotes con espinas.
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Y la innombrable…: Sí, compadre, a veces ese dolorcito constante, sordo, que no se quita con nada, puede ser el aviso de algo mucho más feo y malo que empieza con C y termina en áncer. ¡Tocamos madera!
¡Híjole! ¡Ya me dio miedo hasta respirar! ¿Entonces qué hacemos? ¿Nos encomendamos a San Juditas y esperamos lo peor?
¡NO, RAZA! ¡AQUÍ VIENE LO BUENO! ¡EL MILAGRO QUE NOS TENÍAN ESCONDIDO!
EL SECRETO AZTECA REVELADO: LA SOLUCIÓN ESTABA EN EL PATIO DE TU ABUELA
Resulta que los enlaces ocultos, esos que decían “Ver Toda La Información Completa” y que te llevaban a una página misteriosa, ¡TENÍAN LA CURA!
Los malditos algoritmos no querían que supieras que la salvación no está en una pastilla carísima de farmacia, sino en la naturaleza. Los enlaces nos llevaron a la verdad incómoda para el negocio de la salud:
¡UNA HOJA DE HIGO AL DÍA MANTIENE ALEJADO AL… CIRUJANO, AL GASTROENTERÓLOGO Y HASTA A LA MISMA HUESUDA! ¡ES EL REMEDIO MILENARIO PARA DESINFLAMAR HASTA EL ALMA!
¡NO MAMES! ¡¿LA HOJA DE HIGO?! ¿Esa que usaban Adán y Eva pa’ taparse las miserias? ¡Esa mera, papá!
Resulta que la humilde hoja de higo, esa que tu vecina la chismosa tiene en su árbol y que se le caen a la banqueta, es una potencia médica.
TESTIMONIOS REALES QUE TE HARÁN CORRER A BUSCAR UNA HIGUERA (Y PEDIRLE PERDÓN A TU VECINA)
No nos crean a nosotros, pinches incrédulos. Créanle a la raza que ya probó el elixir prohibido y se salvó de la plancha del quirófano.
Caso 1: Don Beto, “El Rey del Suadero” de Ecatepec Don Beto, 48 años, taquero de profesión y de corazón. Su dieta consistía en probar la mercancía todo el día. El dolor en el lado izquierdo ya no lo dejaba ni picar la cebolla. “Nombre, valedor, yo ya sentía que me petateaba. Fui al similares y me dieron unas pastillas que nomás me dieron sueño. El dolor seguía ahí, clavado como espina de pescado. Un día, mi jefecita, que en paz descanse, se me apareció en sueños y me dijo: ‘Mijo, hazte un tecito de hoja de higo’. Pos dije, chingue a su madre, no pierdo nada. Agarré unas hojas del árbol del patio, las herví… ¡A los tres días, compadre! ¡A los tres días el dolor desapareció como si me hubieran hecho una limpia con pirul! Ahora me echo mis tacos con más gusto y hasta la panza me bajó”.
Caso 2: Doña Lucha, la que vive estresada por las deudas Doña Lucha, 55 años, madre de tres baquetones que no dan gasto. El estrés se le fue directo al colon izquierdo. Vivía inflamada como globo de fiesta patronal. “Ay, mijo, era un calvario. Yo ya no podía ni abrocharme el pantalón. Sentía que traía piedras en la tripa. Vi la noticia esa en el feis y le piqué al enlace de la hoja de higo. Dije: ‘Pues si esto no me mata, me cura’. Empecé a tomar el agua de tiempo de hoja de higo. ¡Santo remedio! Me sacó todo el aire, me desinflamó y hasta voy al baño como relojito suizo. ¡Bendita sea la hoja de higo!”.
LA MORALEJA DEL BARRIO: ¡PÓNGASE TRUCHA Y NO SE DEJE ENGAÑAR POR LAS BATAS BLANCAS!
Ahí está, mi raza. Esa es la milagrosa verdad que escondía el botón de “Peligro… Ver más”. No era una sentencia de muerte, ¡era una oportunidad de sanar con lo que nos da la madre tierra!
Este mensaje en tu celular no es un juego, es una llamada de atención. Ese dolorcito en la izquierda no es normal, ¡ES UNA ALERTA! Pero la solución no siempre es dejar la quincena en medicinas.
¿QUÉ VAS A HACER TÚ HOY MISMO?
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¡Corre a buscar una higuera! Si tienes una vecina que tenga una, llévale un tamalito, chuléale a los gatos, lo que sea para que te regale unas hojas. ¡Son oro verde!
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¡Prepárate el remedio YA! Hierve un par de hojas bien lavadas en un litro de agua. Tómatelo como agua de uso durante el día. ¡Verás cómo se te calma la tripa brava!
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¡Bájale a la grasa y al estrés! La hoja de higo es milagrosa, pero tampoco hace magia si te sigues empacando cinco tacos de tripa dorada diario y peleándote con el del microbús. ¡Ayúdate tantito, cabrón!
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¡Comparte esta nota ANTES DE QUE NOS CENSUREN! Las farmacéuticas no quieren que esto se sepa. Van a tratar de tumbar esta nota. ¡Rólala en el grupo de la familia, con los compas de la peda, con tu tía la que siempre se queja de la colitis! ¡Que todo México se entere que la cura está en el árbol!
Hoy Don Beto sigue picando suadero feliz, y Doña Lucha ya no anda inflamada. No seas como los que se quedaron con la duda y el dolor del “Ver más”. ¡Despierta, mexicano! ¡Tu salud está en tus manos (y en las hojas de tu jardín)!
SEGUIREMOS INFORMANDO SOBRE MÁS REMEDIOS PROHIBIDOS QUE CURAN DE VERDAD. ¡MANTÉNGANSE ALERTA, CUIDEN ESA PANZA Y QUE DIOS Y LA HOJA DE HIGO NOS AGARREN CONFESADOS! ¡EL BARRIO UNIDO Y SANO JAMÁS SERÁ VENCIDO POR LA DIVERTICULITIS!