Acababa de perder a mis padres y había dejado la escuela. Tenía 26 años, estaba sin trabajo, sin un solo centavo y harta de pedir ayuda. Una amiga me habló de una familia en Ikoyi que buscaba una cuidadora interna para su abuela.
Me llamo Ajoke. Acababa de perder a mis padres y había dejado la escuela. Tenía 26 años, estaba sin trabajo, sin un solo centavo y harta de pedir ayuda. Una amiga me habló de una familia en Ikoyi que buscaba una cuidadora interna para su abuela.“Te pagarán ₦40,000 al mes”, dijo. No me importaba el … Read more