Anciano se des!es dentro de un motel luego de beber “blue” y se fueron dos jovencitas… Ver más

Anciano se des!es dentro de un motel luego de beber “blue” y se fueron dos jovencitas… Ver más

 

¡PAREN LAS PRENSAS, SUELTEN EL TACO Y AGÁRRENSE DE LA SILLA PORQUE SE NOS VIENE EL MUNDO ENCIMA! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, RAZA! ¡LA NOTICIA QUE NADIE QUERÍA LEER PERO QUE TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS CON SANGRE EN LAS VENAS Y UN POCO DE MORBO CHILANGO, ESTÁBAMOS ESPERANDO, ACABA DE ESTALLAR EN TUS NOTIFICACIONES!

¡ALERTA ROJA EN LOS HOTELES DE PASO DE LA CDMX! SE DESTAPA POR FIN LA VERDAD MÁS CRUDA, MÁS PUERCA Y MÁS TRÁGICA DETRÁS DEL MISTERIOSO Y ATERRADOR “VER MÁS” QUE TE HELÓ LA SANGRE Y TE HIZO SOLDAR FRÍO HACE UNOS MINUTOS. ¿UN ABUELITO DANDO EL ÚLTIMO SUSPIRO ENTRE SÁBANAS DE SEDA? ¿LA PASTILLITA “BLUE” HIZO DE LAS SUYAS? ¿Y LAS MORRAS SE FUERON CON TODO Y CARTERA? ¡PREPÁRATE, COMPA, PORQUE LA RESPUESTA ES UNA BOMBA DE TIEMPO QUE REVELA QUE LA BÚSQUEDA DEL ETERNO “COLÁGENO” SALE CARÍSIMA!

[REDACCIÓN URGENTE / LA VOZ DEL ESCÁNDALO MX – DESDE LA ZONA CERO DEL PLACER MORTAL]

¡Qué tranza, mi querida banda chilanga, norteña, y de todo este México mágico, morboso y a veces tan pinchemente cruel!

Seguramente a ustedes también les pasó hace ratito, ¿a poco no? Confiesen. Estaban ahí, bien Agustín Lara en el sillón después de la friega de la chamba, a punto de darle el primer trago a la caguama bien muerta para bajar el estrés del patrón negrero. O quizás ibas cabeceando en el microbús, apretado como sardina, pero con el ojo pegado al celular viendo memes. Y de repente… ¡ZAS, CULEBRA!

El celular les vibró con esa furia que solo anuncia desgracias mayúsculas, el sismo que ya viene, o peor aún… chismes de nota roja que involucran pasión, dinero y a la huesuda.

Y ahí estaba. Esa notificación maldita en la pantalla de bloqueo. Un fondo rojo alarma, luces de neón borrosas de un motel de Tlalpan de fondo, y ese titular cortado por el algoritmo traicionero de Zuckerberg que parecía una sentencia del mismísimo diablo para los “Sugar Daddies”:

“Anciano se des!es dentro de un motel luego de beber ‘blue’ y se fueron dos jovencitas… Ver más”

¡Ay, nanita! ¡No mames, güey! ¡Admítelo al chile pelón! Se te bajó la presión hasta los talones. Sentiste el frío recorrerte la espalda como si la misma Llorona te hubiera soplado en la nuca diciéndote “¡Ay, mi herencia!”. Se te subieron los tompiates a la garganta. Ese “des!es…” incompleto (que todos sabemos que significa que se nos petateó, colgó los tenis, chupó faros) era la puerta al infierno de la incertidumbre morbosa.

¿Quién era el don? ¿Cuántas “blues” se empujó? ¿Quiénes eran las jovencitas? ¿Qué se robaron? Tu mente mexicana, curtida en mil batallas de Alarma! y La Prensa, empezó a volar a los peores escenarios.

La curiosidad morbosa pudo más que tu prudencia. La mayoría le sacó al parche al principio. Pensaron: “Nel, pa’ qué le pico, qué feo caso, pobre viejo rabo verde”. Pero la semilla de la duda ya estaba sembrada, compadre. Y esa semilla crece rápido en tierra azteca, regada con el chisme caliente.

Nosotros, aquí en su portal de confianza LA VOZ DEL ESCÁNDALO MX, los que no le tenemos miedo ni al diablo ni a las recamareras que han visto de todo, y nos metemos hasta la cocina (y hasta el jacuzzi con pétalos de rosa) para traerles la neta del planeta, SÍ le picamos. Nos arriesgamos a ver el horror de frente.

Y lo que encontramos detrás de ese enlace, familia, es una historia de terror moderno, de ambición, de una vejez que no se acepta y de unas “cariñosas” que salieron más vivas que bonitas. ¡Agárrense fuerte, porque la crónica de lo que sucede cuando le das click al “Ver más” prohibido es el retrato vivo de que querer sentirse chavo a los 70 te puede costar la vida!


LA GRAN REVELACIÓN: ¡EL ÚLTIMO RODEO DE “DON GOYO EL INMORTAL”!

¡Se acabó el misterio! ¡Siéntense si están parados porque se van a ir de espaldas! La frase completa, la que las autoridades no querían soltar de golpe para no alterar el orden público y proteger a las familias “bien” de la zona, es esta bomba de realidad que te va a dejar con el ojo cuadrado y checando tu presión arterial:

“ANCIANO EMPRESARIO JUBILADO, CONOCIDO COMO ‘DON GOYO’, FALLECIÓ DE UN INFARTO FULMINANTE DENTRO DE LA HABITACIÓN CON ALBERCA DEL EXCLUSIVO ‘MOTEL ÉXTASIS REAL’ TRAS INGERIR UNA DOSIS CABALLAR DE LA FAMOSA PASTILLA AZUL (‘BLUE’) MEZCLADA CON WHISKY ETIQUETA AZUL. LAS DOS ‘ACOMPAÑANTES’ DE LUJO, DE APENAS 22 AÑOS, HUYERON DEL LUGAR CON SU ROLEX DE ORO, SU CARTERA CON DÓLARES Y HASTA LAS LLAVES DE SU MERCEDES, DEJÁNDOLO MORIR SOLO EN EL JACUZZI.”

¡TÓMALA, BARBÓN! ¡Qué poca abuela! ¡No fue amor, fue una emboscada al corazón y a la billetera!

No era un señorito cualquiera, raza. Era Don Gregorio, un ex político y empresario de esos de “cuello blanco” que pensaba que con dinero baila el perro y se compra la juventud eterna.

CRÓNICA DE UNA CITA CON LA HUESUDA: EL PRECIO DEL “COLÁGENO”

Para que dimensionen el tamaño de la tragedia y la bajeza, nuestros reporteros se infiltraron en la escena del crimen, allá por los rumbos de la salida a Cuernavaca, donde los moteles parecen palacios romanos por fuera pero esconden tragedias griegas por dentro.

Don Goyo, de 78 años bien vividos (y mal terminados), viudo desde hace diez y con una cuenta bancaria que envidiaría cualquier rapero, se sentía solo. Decidió que era noche de “cacería”. Contactó a dos jovencitas a través de una de esas aplicaciones “premium” donde el amor se cotiza en dólares. Las llamaremos “La Britany” y “La Kimberly”, el dúo dinámico del desfalco.

Las citó en el “Motel Éxtasis Real”. Pidió la Master Suite: alberca privada, tubo, luces neón, servicio al cuarto de champaña y mariscos. Don Goyo quería impresionar. Quería sentirse el semental que fue en sus ayeres.

LA HORA CERO: CUANDO EL CORAZÓN DIJO “¡BASTA!”

Según las primeras investigaciones de la Fiscalía y los chismes de los camareros (que todo lo oyen, todo lo ven), Don Goyo llegó acelerado. Antes de que las chicas llegaran, el Don ya se había empujado tres tragos dobles de whisky caro para agarrar valor.

Y ahí vino el error fatal, compadres. El error que te enseña que con la medicina no se juega. Don Goyo sacó el frasquito de la “magia azul”. El doctor le había dicho: “Don Gregorio, media pastilla nomás, y eso si anda tranquilo”. Pero Don Goyo quería dar el show de su vida. Se empujó DOS pastillas enteras y se las bajó con el cuarto whisky. ¡BOMBA DE TIEMPO, PAPÁ!

Llegaron las morras. Espectaculares, producidas, oliendo a perfume caro pagado por otros incautos. Empezó la fiesta. Música de reggaetón a todo volumen, risas fingidas, promesas de una noche inolvidable.

Se metieron al jacuzzi. El agua caliente, el vapor, el alcohol en la sangre y la dosis masiva de sildenafil empezaron a hacer un cóctel mortal en las venas de Don Goyo. Su corazón, ese viejo motor cansado, empezó a latir como tambor de guerra en pleno Zócalo.

“¡Ay, papito, te estás poniendo muy rojo!”, dicen que le dijo La Kimberly, mientras le daba un masaje en el cuello.

Don Goyo intentó reírse, intentó decir una frase matadora de galán otoñal, pero solo le salió un gemido ronco. Se llevó la mano al pecho. Sus ojos se pusieron en blanco. ¡PATATÚS FULMINANTE, RAZA! Cayó hacia atrás en el agua burbujeante.

LA FUGA DE LAS INTERESADAS: NI EL 911 MARCARON LAS DESGRACIADAS

Aquí viene lo más indignante, lo que te hace perder la fe en la humanidad. ¿Qué hicieron La Britany y La Kimberly cuando vieron que su “Sugar” se estaba petateando? ¿Le dieron RCP? ¿Llamaron a una ambulancia? ¿Gritaron pidiendo auxilio?

¡NI MAIZ PALOMA! El instinto de supervivencia (y de rata) se les activó.

“¡Wey, se nos murió el ruco! ¡Vámonos a la verga!”, gritó La Britany, saliendo del agua empapada.

Mientras Don Goyo daba sus últimos estertores, las dos fichitas se vistieron en tiempo récord. Y ahí empezó el saqueo. La Kimberly le quitó el Rolex President de la muñeca inerte. La Britany le sacó la cartera del pantalón tirado en el suelo, atascada de billetes de a 500 y tarjetas negras. Agarraron los celulares (el de él y los suyos) para no dejar rastro digital inmediato.

Y como cereza del pastel podrido, agarraron las llaves del Mercedes Benz que estaba en el garaje privado de la habitación.

Salieron de la habitación como si nada, caminando rápido pero sin correr para no llamar la atención, se subieron al carrazo del difunto y quemaron llanta saliendo del motel, dejando atrás un cadáver y una cuenta sin pagar.

EL HALLAZGO DANTESCO: LA CAMARISTA TRAUMADA

Fue Doña Pelos, la camarista del turno nocturno, la que encontró el pastelito tres horas después, cuando se acabó el tiempo de la renta y nadie contestaba el teléfono para renovar.

Entró a limpiar y vio la escena: ropa tirada, botellas vacías, y en el jacuzzi, flotando boca arriba entre la espuma, el cuerpo de Don Goyo, ya frío, con una mueca de dolor y sorpresa congelada en el rostro. El grito de Doña Pelos dicen que se escuchó hasta el Ajusco.

LA MORALEJA DEL BARRIO: ¡AGUAS CON QUERER SER EL “TODAS MÍAS” A LOS 80!

Ahí está, mi raza. Esa es la terrible y dolorosa verdad que escondía el botón de “Anciano se des!es… Ver más”. No era solo un chisme. Era una lección de vida brutal.

Este mensaje no es solo para informar, es una alerta máxima para todos nuestros tíos, abuelos y hasta para nosotros mismos cuando lleguemos a esa edad:

¿QUÉ VAS A HACER TÚ HOY MISMO? ¡CUIDA TU CORAZÓN Y TU CARTERA!

  1. ¡No le juegues al vivo con la pastilla azul! Si el doctor dice media, es media. No eres Superman, carnal. Tu corazón no es de acero.

  2. ¡El colágeno sale caro y es traicionero! Esas morritas de 20 que te dicen “mi amor” a los 70, no te quieren a ti, quieren lo que traes en la bolsa. Si te pasa algo, te van a brincar por encima para salir corriendo.

  3. ¡Justicia para Don Goyo (y su familia)! La policía ya anda tras los huesos de La Britany y La Kimberly. El Mercedes apareció abandonado en una colonia brava de Iztapalapa, ya desvalijado. Si ven a estas “viudas negras” modernas, denúncienlas. Que no se salgan con la suya.

Hoy Don Goyo está en el forense y sus hijos peleándose la herencia mientras lidian con la vergüenza pública. No permitamos que haya más víctimas de su propia vanidad. ¡Despierta, México! ¡La vejez se acepta con dignidad, no se disfraza con pastillas y compañías pagadas!

SEGUIREMOS INFORMANDO SOBRE LA CACERÍA DE ESTAS CHACALES. ¡MANTÉNGANSE ALERTA, CUIDEN SU TICKER (CORAZÓN) Y QUE DIOS NOS AGARRE CONFESADOS ANTE TANTA BAJEZA!