Descansa en paz Davi: Después de 3 años desaparecido, tu C0RP0 fue encontrado dentro de un ca.. Ver másEl pasado martes 18 de marzo, las autoridades confirmaron un triste desenlace de un caso que movilizó a la población de Itiúba, en Bahía, y conmovió a Brasil. El niño Davi Lima da Silva, desaparecido hace tres años y diez meses, fue encontrado muerto tras perderse en una zona boscosa.
La conclusión se anunció después de que los exámenes confirmaran que el esqueleto, localizado en noviembre de 2023, pertenece al niño.
Una búsqueda desesperada de respuestas
Davi fue visto por última vez el 28 de marzo de 2021, durante las vacaciones escolares en la casa de su abuela. Su desaparición desencadenó una intensa movilización, con búsquedas en las que participaron familiares, voluntarios y equipos especializados.
Se utilizaron perros rastreadores, helicópteros y fuerzas de seguridad para registrar la zona, pero en ese momento solo se encontró una de las sandalias del niño.
A pesar de todos los esfuerzos, no hay pistas concretas que conduzcan al paradero del niño. La esperanza de encontrarlo con vida se desvaneció con el paso del tiempo, pero sus padres, Lilia Lima y Edson Alves, nunca dejaron de buscar a su hijo.
El descubrimiento que trajo un final doloroso
A finales de noviembre de 2023, unos vaqueros que pasaban por una zona forestal de difícil acceso encontraron restos óseos y alertaron a las autoridades. Tras un detallado análisis forense, el Instituto de Medicina Legal confirmó, en enero de este año, que los huesos pertenecían a Davi Lima da Silva.
Los informes indicaron que no hay evidencia de un delito en la muerte del niño. No se identificaron signos de violencia en los huesos y la hipótesis más probable es que Davi murió por causas naturales o accidentales después de perderse en el bosque.
Luto y añoranza: el dolor de una familia
Desde su desaparición, los padres de Davi han mantenido su habitación intacta, conservando cada detalle como si, en cualquier momento, pudiera regresar a casa. Lilia Lima relató que visitaba diariamente el espacio, buscando consuelo en sus recuerdos. “Nunca perdemos la esperanza, no importa cuánto tiempo pase. Ahora solo nos queda aprender a vivir con este dolor”, dijo la madre.
Edson Alves, padre del niño, también expresó su sufrimiento por la pérdida definitiva.
“Es un vacío que nada podrá llenar”, dijo emocionado. La confirmación del fallecimiento provocó un profundo luto en la familia, pero también puso fin a una angustia que se arrastraba desde hacía casi cuatro años.