ULTIMA HORA
capturan a la band4 que mat…ver más

¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¡SUELTEN EL TACO Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN PORQUE SE HIZO JUSTICIA DIVINA! ¡LA NOTICIA QUE TODO MÉXICO ESPERABA CON EL CORAZÓN EN LA GARGANTA ACABA DE ESTALLAR!
¡CAEN COMO RATAS! CAPTURAN A LA BANDA SANGUINARIA QUE MATÓ A SANGRE FRÍA A NUESTRA QUERIDA “REINA DEL MARIACHI”, Y LA VERDAD DETRÁS DE SU CAPTURA TE VA A HELAR LA SANGRE. ¡EL BARRIO PIDE SUS CABEZAS!
[REDACCIÓN URGENTE / LA VOZ DEL PUEBLO – CDMX]
¡Qué tranza, mi querida raza! ¡Agárrense los pantalones porque la información que les traemos hoy está más caliente que el asfalto del Periférico a mediodía! Se acabó la espera, se acabó la incertidumbre y ese nudo en la garganta que traíamos todos desde aquel domingo negro. Ese mensajito de “ÚLTIMA HORA” que te llegó al celular, ese “ver más” que te hizo sudar frío, ¡aquí te traemos la neta del planeta, al chile pelón y sin censura!
Ustedes lo saben, todo México lo sabe. La herida sigue abierta. Hace apenas unas semanas, el país entero se vistió de luto cuando unos desalmados, unos verdaderos hijos de la averno, le arrebataron la vida a la joven promesa de nuestra música, la carismática y siempre sonriente Marisol, nuestra “Reina del Mariachi”. Una morrita que no le hacía daño a nadie, que salió de abajo y que con su voz estaba conquistando corazones.
El crimen fue atroz, de esos que te hacen perder la fe en la humanidad. La interceptaron saliendo de un palenque, nomás por la envidia, por robarle lo poco que había ganado con el sudor de su frente. ¡Qué poca madre! Nos dejaron sin su música, sin su alegría, y nos llenaron de una rabia que no nos cabe en el pecho.
Pero hoy… ¡HOY LAS COSAS CAMBIAN, COMPADRES!
EL OPERATIVO: UNA MADRUGADA DE PLOMO Y FURIA
La noticia corrió como pólvora en la madrugada. Mientras la gente decente dormía, las fuerzas especiales estaban cazando demonios. Según nuestras fuentes infiltradas hasta la cocina de la Fiscalía, el operativo fue de película gringa, ¡pero en las calles bravas de Ecatepec!
¡Se armó el zafarrancho, señores! Fue un golpe quirúrgico, pero violento. Cientos de elementos de la Guardia Nacional y agentes de investigación rodearon una “casa de seguridad” (que más bien era un nido de víboras) en una de las zonas más picudas del Estado.
Dicen los vecinos, esos que siempre están al tiro con el chisme, que se escuchó como si hubiera estallado la tercera guerra mundial. ¡Pum, pum, pum! Balazos iban y venían. Los malditos de la banda, conocidos ahora como “Los Chacales Nocturnos”, no se iban a entregar así de fácil. Respondieron con fuego pesado, intentando huir por las azoteas como las cucarachas que son cuando prendes la luz.
Pero esta vez, la ley traía colmillo. Hubo persecución, hubo portazos, y al final, ¡LOS AGARRARON!
LAS CARAS DEL MAL: CINISMO PURO
Las imágenes que están circulando de su captura te van a revolver el estómago de pura indignación. ¡No mames! Ahí estaban, sometidos en el piso, llenos de tierra, pero con unas miradas que… ¡híjole! Ni una pizca de arrepentimiento en sus ojos.
Son cinco los detenidos. Cinco fichitas que, según la autoridad, tienen un historial más largo que la Cuaresma: secuestro, extorsión, robo con violencia y ahora, el asesinato que nos rompió el corazón a todos.
El líder, un tal alias “El Carnicero”, un sujeto con la cara tatuada y una sonrisa cínica que dan ganas de borrársela a guamazos, fue el que supuestamente jaló el gatillo contra nuestra Marisol. Al momento de su captura, el muy descarado todavía se puso flamenco con los oficiales. ¡Qué sangre fría de este animal!
Lo más fuerte, raza, lo que te va a dar más coraje, es lo que encontraron en esa casa. No solo había armas largas y drogas para aventar para arriba, sino que encontraron pertenencias de Marisol. Ahí estaba, arrumbada como si fuera basura, una de sus trajes de charro bordados que tanto amaba. ¡Es una burla! ¡Es escupir sobre su memoria!
EL BARRIO ESTÁ QUE ARDE: ¡JUSTICIA O LUMBRE!
La noticia de la captura no calmó los ánimos, ¡al contrario! Le echó gasolina al fuego. Desde que salió el sol, las afueras del Ministerio Público donde tienen refundidos a estos desgraciados se convirtieron en un hervidero.
¡El pueblo bueno y sabio está encabronado, y con justa razón! Llegaron doñitas con pancartas, llegaron los fans con fotos de Marisol, llegaron los mariachis a tocar sus canciones a todo pulmón, pero esta vez no era serenata, ¡era un grito de guerra!
“¡Entréguenlos!”, se oía el rugido de la multitud. “¡Si la justicia no hace su chamba, el barrio sí sabe cómo cobrar las deudas!”.
Hay un miedo real, banda. El miedo de siempre: que llegue un juez de esos “puerta giratoria”, que se deje chamaquear por un abogado leguleyo, y que suelten a estas bestias por una “falla en el debido proceso”. ¡NI MADRES! ¡Esta vez no nos vamos a dejar! ¡México no aguanta más impunidad!
La mamá de Marisol, una señora que se nos ha secado de tanto llorar, salió a dar la cara con una fortaleza que nos dobló a todos. Con la voz quebrada pero firme, dijo ante las cámaras: “Ya los tienen. Ahora quiero ver que paguen. Que no vean la luz del sol nunca más. Ojo por ojo, que sientan el miedo que sintió mi niña”. ¡Se nos puso la piel chinita!
ESTO NO SE ACABA HASTA QUE SE ACABA
Esto apenas es el primer round, mi gente. Ya cayeron las ratas, ya están en la jaula. Pero ahora viene lo difícil: asegurar que no se escapen y que reciban el castigo máximo.
No podemos bajar la guardia. No podemos dejar que esta noticia se enfríe y pase a ser una estadística más en el periódico de ayer.
Comparte esta nota, haz ruido en tus redes, platícalo en la chamba, en el mercado. Que los de arriba sepan que los estamos vigilando, que no vamos a permitir que “Los Chacales Nocturnos” se salgan con la suya.
Hoy dormimos un poquito más tranquilos sabiendo que estas lacras ya no andan sueltas en la calle, pero no descansaremos hasta oír el martillazo del juez dictando sentencia de por vida.
¡Justicia para Marisol! ¡Justicia para todas las víctimas! ¡Que se refundan en el bote y que tiren la llave al drenaje profundo!
Seguiremos informando, al pie del cañón y con el dedo en la llaga. ¡Al tiro, raza!