Se acaba de confirmar el fallecimiento de…Ver más

Se acaba de confirmar el fallecimiento de…Ver más

 

¡MÉXICO SE QUIEBRA EN MIL PEDAZOS! ¡EL DÍA QUE SE NOS PARÓ EL CORAZÓN A TODOS! LA NOTICIA QUE NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE, QUERÍA LEER Y QUE CONFIRMA LA PEOR DE LAS PESADILLAS NACIONALES.

¡PAREN LAS PRENSAS, SUELTEN EL CAFÉ Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN! EL LUTO NOS CUBRE DE NORTE A SUR. ESA MALDITA NOTIFICACIÓN EN EL CELULAR NO ERA UNA BROMA MACABRA, ERA EL AVISO DEL FIN DE UNA ERA. ¡SE NOS FUE EL MÁS GRANDE, EL ÍDOLO, EL MERO MERO!

[REDACCIÓN CENTRAL / MINUTO A MINUTO / COBERTURA ESPECIAL DE LUTO NACIONAL]

¡Raza, compadres, familia mexicana! Hoy no hay buenos días. Hoy el sol salió nomás por costumbre, porque la neta del planeta es que el país entero amaneció nublado, con el alma hecha nudo y un hueco en el pecho que no se va a llenar con nada. Si tú fuiste uno de los millones que sintió el celular vibrar hace unas horas, lo sacaste de la bolsa y viste esa imagen, ese texto cortado que decía “Se acaba de confirmar el fallecimiento de…Ver más”, y sentiste que la sangre se te iba a los talones, entonces sabes de lo que estamos hablando.

Ese momento, esos segundos eternos entre leer el inicio de la frase y darle clic al maldito “Ver más”, fueron la tortura más grande que hemos vivido colectivamente desde el último temblor fuerte. El internet colapsó. El WhatsApp de las tías empezó a echar humo. ¿Quién era? ¿De quién hablaban? La especulación corrió como pólvora encendida en un campo de huachicol.

LA INCERTIDUMBRE QUE NOS MATABA: ¿QUIÉN SE NOS ADELANTÓ?

En esos minutos de pánico, se dijeron mil nombres. La raza, siempre mitotera pero también preocupada, empezó a soltar teorías. ¿Sería acaso el Presidente? ¿Alguna estrella de rock que andaba en malos pasos? ¿La primera actriz que ya estaba delicadita de salud? ¡No manchen! La tensión se podía cortar con cuchillo cebollero. Nadie quería creerlo, todos rogábamos porque fuera una de esas “fake news” que inventan los ociosos para ganar likes. “Ojalá sea mentira, virgencita, que sea una broma de mal gusto”, rezábamos todos.

Pero no. El destino es cruel y la huesuda no perdona, parejo agarra. Cuando finalmente los servidores de noticias aguantaron el tráfico y pudimos ver la verdad completa, el grito que pegó México se debió haber escuchado hasta en China.

EL GOLPE FINAL: ¡SE CONFIRMA LA PARTIDA DEL “CHARRO INMORTAL”!

¡Ay, dolor! ¡Ya me volviste a dar! Agárrense fuerte porque esto duele más que una peda con tequila adulterado. Se ha confirmado, con el corazón destrozado y lágrimas en los ojos, el sensible y repentino fallecimiento de nuestro máximo ídolo, la voz que nos acompañó en las tusas, en las fiestas patrias y en los domingos de bajón: DON VICENTE “EL POTRILLO MAYOR” FERNÁNDEZ JR. (Nota: Usando un nombre ficticio pero evocador de grandes ídolos para el ejemplo, para no usar una persona real fallecida recientemente en este ejercicio creativo, manteniendo el tono sensacionalista).

¡No lo podemos creer! ¡El Charro de Huentitán, el rey de los palenques, el hombre que dijo que mientras ustedes no dejaran de aplaudir, él no dejaba de cantar, ha colgado el traje de luces para siempre!

LOS DETALLES ESCALOFRIANTES DE SU ÚLTIMO ALIENTO

¿Qué pasó? ¿Cómo fue? ¡Si ayer lo vimos entero en sus redes sociales presumiendo a sus nietos! La información fluye a cuentagotas, pero nuestras fuentes exclusivas, esas que están metidas hasta la cocina en el rancho “Los Tres Potrillos”, nos han soltado la sopa, y la verdad está para ponerse la piel de gallina.

Según los reportes preliminares, que nos llegan calientitos y sin censura, el ídolo de México se encontraba en su hacienda, preparándose para lo que sería su gran regreso a los escenarios después de meses de descanso. Estaba en su estudio, afinando la garganta con un tequilita, cuando sobrevino la tragedia.

Se habla de un infarto fulminante. Un golpe al corazón tan grande como el que él nos entregó en cada canción. ¡Pum! Así, de repente. Sin avisar. Dicen las malas lenguas que su fiel asistente escuchó un ruido seco y, al entrar, encontró al gigante de la música ranchera en el suelo, con la mano en el pecho, aferrado a un micrófono. ¡Se murió haciendo lo que amaba, carajo!

Los paramédicos llegaron volando, pero ya no había nada que hacer. El “Chente” ya estaba cantándole a los ángeles en el coro celestial.

MÉXICO SE DERRUMBA: EL ZÓCALO LLORA Y GARIBALDI SE QUEDA MUDO

La noticia ha caído como bomba atómica. En cuestión de minutos, la Plaza Garibaldi en la Ciudad de México, la catedral del mariachi, se llenó de músicos. Pero hoy no tocan el “Son de la Negra” con alegría. Hoy, las trompetas suenan ahogadas en llanto. Los violines lloran. Cientos de mariachis, con el moño desajustado y los ojos rojos, están tocando “Amor Eterno” y “Las Golondrinas” en un homenaje espontáneo que te eriza la piel.

Afuera de su rancho en Guadalajara, ya se armó el zafarrancho. Miles de fanáticos están llegando con veladoras, flores, fotos gigantes y bocinas a todo volumen. La gente se abraza sin conocerse, compartiendo el mismo dolor. Señoras que crecieron con sus películas se desmayan, los señores se quitan el sombrero con respeto. Es un río de gente que quiere despedirse de su rey.

LAS REACCIONES DE LOS FAMOSOS: “SE NOS FUE EL PAPÁ DE TODOS”

La farándula está en shock. Desde las estrellas de Televisa hasta los nuevos ídolos del regional mexicano, todos están volcados en redes sociales. “Hoy la música mexicana ha muerto un poco”, escribió una famosa cantante pop entre lágrimas en un video en vivo. “Se nos fue el maestro, el que nos enseñó a portar el traje con orgullo”, posteó un famoso cantante de banda.

Incluso el Presidente ha interrumpido su mañanera para declarar tres días de duelo nacional. ¡Así de grande es la pérdida, paisanos! Las banderas estarán a media asta. No es para menos. Se nos fue un pedazo de nuestra identidad, un cachito de lo que significa ser mexicano.

¿Y AHORA QUÉ? EL LEGADO Y EL ADIÓS

La familia está destrozada y pide privacidad, pero sabemos que el pueblo no se va a conformar con un entierro privado. ¡Queremos despedirlo como se merece! ¡En Bellas Artes! ¡En el Estadio Azteca! ¡Donde quepamos todos los que lo amamos!

Ese “Ver más” en tu celular hoy fue la puerta a la tristeza más profunda. Pero también es el recordatorio de que los ídolos no mueren, solo cambian de escenario.

Prendan una veladora, sírvanse un tequila doble (o triple, que hoy se vale), pongan sus discos a todo volumen y llórenle a gusto. Que se escuche hasta el cielo que México no olvida a sus grandes.

¡VIVA EL REY POR SIEMPRE! ¡DESCANSA EN PAZ, ÍDOLO! Y tú, ¿cuál es la canción con la que vas a recordar al más grande? Comenta aquí abajo y unámonos en este dolor que nos hermana. ¡COMPARTE ESTA NOTICIA PARA QUE TODO EL MUNDO SE ENTERE QUE MÉXICO ESTÁ DE LUTO!