ULTIMAH0RA capturan a la mujer que mát…ver mas

ULTIMAH0RA capturan a la mujer que mát…ver mas

 

¡PAREN LAS PRENSAS, RAZA! ¡SE LES ACABÓ EL JUEGUITO MACABRO! ¡POR FIN CAYÓ LA BESTIA QUE NOS TENÍA CON EL JESÚS EN LA BOCA!

¡CAYÓ “LA VIUDA NEGRA DE ECATEPEC”! LA VERDAD DETRÁS DE LA IMAGEN QUE PARALIZÓ AL INTERNET: SÍ, ELLA ES LA MUJER QUE MÁTABA A SUS PAREJAS PARA COBRAR LOS SEGUROS Y LUEGO LOS “COCINABA” EN SU PROPIO PATIO.

[REDACCIÓN/LA NOTA ROJA MX] – ESTADO DE MÉXICO.

¡No manches, banda! Si pensaban que ya lo habían visto todo en este México mágico y trágico, agárrense de donde puedan porque la historia que les traemos hoy está más fría que un Gansito congelado y más retorcida que carretera de sierra. Esa imagen que vieron circular en el “Feis”, esa que nomás decía “ULTIMAH0RA capturan a la mujer que mát…ver mas” y que nos dejó a todos con la tripa retorcida de la curiosidad, ¡aquí les traemos el chisme completo, sin censura y con todos los pelos y señales!

Se nos acabó el misterio y empezó el horror. La mañana de este jueves, mientras la mayoría de la gente honrada apenas se estaba echando el cafecito para salir a corretear la chuleta, en las entrañas de una de las colonias más bravas de Ecatepec, se desató el mismísimo infierno.

Las sirenas de las patrullas no dejaron dormir a nadie en la colonia “Jardines del Olvido”. Parecía zona de guerra. Elementos de la Fiscalía, ministeriales encapuchados y hasta la Guardia Nacional cercaron una vecindad que, por fuera, no parecía tener nada de especial. Pero ¡ay, nanita!, por dentro escondía una casa de los horrores que ni en las películas gringas se imaginan.

¿QUIÉN ES ELLA? LA CARA DEL MAL TIENE NOMBRE DE TÍA BUENA ONDA

La detenida, la protagonista de esta pesadilla, responde al nombre de Doña Ernestina “N”, una señora de unos 55 años, de esas de pelo pintado de rojo borgoña, que siempre saludaba con un “buenos días, vecino” y que vendía Avon por catálogo. ¡Quién lo iba a pensar! La doñita, que parecía incapaz de matar una mosca, resultó ser, según las autoridades, una auténtica depredadora, una “Viuda Negra” de sangre fría que operaba bajo nuestras narices.

El “Ver Más” que el internet te ocultó era la confirmación de lo peor: Doña Ernestina no solo mató a uno, ¡sino que se presume que se despachó al menos a TRES de sus maridos en los últimos diez años! ¡Qué bárbara!

EL MODUS OPERANDI: AMOR, VENENO Y PALA

¿Cómo le hacía esta doña para salirse con la suya tanto tiempo? El plan estaba de película. Según los pitazos que nos dieron los agentes cercanos a la investigación (esos que sueltan la sopa por una coca y unos tacos), la Ernestina tenía un patrón bien estudiado.

Primero, se ligaba a señores ya mayorcitos, de esos jubilados o pensionados, preferentemente solos, sin familia metiche que anduviera preguntando. Los enamoraba con su sazón (dicen que hacía un mole de olla para chuparse los dedos, ¡qué miedo ahora pensarlo!), los convencía de juntarse y, al poco tiempo, ¡zaz!, los convencía de sacar seguros de vida chonchos poniéndola a ella como única beneficiaria. “Por si algo nos pasa, mi viejo”, les decía con voz de mustia.

Y pues claro que algo pasaba. Meses después, los señores empezaban a “enfermarse”. Que si el dolor de panza, que si el mareo. Resulta, según las primeras periciales, que la Doña les iba dando “té de toloache” recargado con anticongelante en gotitas, poquito a poquito, pa’ que pareciera muerte natural. ¡Qué poca madre!

Cuando los pobres hombres colgaban los tenis, la Ernestina lloraba como Magdalena en los velorios, cobraba el seguro, y a los pocos meses… ¡a buscar nuevo novio!

EL HALLAZGO DANTESCO: EL PATIO DE LOS HUESOS

Pero, ¿dónde estuvo el error? ¿Cómo se le cayó el teatrito? Dicen que la avaricia rompe el saco. Su última víctima, Don “Chuy”, un señor que acababa de vender unos terrenitos, desapareció demasiado rápido. La familia de Don Chuy, que no se tragó el cuento de que “se fue al norte a comprar cigarros”, empezó a hacer ruido.

La presión social y un olor medio raro que salía del patio trasero de la Doña en los días de calorón, alertaron a los vecinos chismosos (¡benditos sean los vecinos chismosos!). Una llamada anónima al 911 detonó la bomba.

Cuando los peritos entraron hoy en la madrugada, llevaban perros rastreadores. Los canes se volvieron locos en el patio de tierra. Empezaron a escarbar y ahí… ahí se les vino el mundo encima a los policías más curtidos.

¡Encontraron restos óseos! ¡Huesos, señores! Enterrados ahí nomás, entre las macetas de geranios y el lavadero. La hipótesis más macabra, esa que te pone la piel de gallina, es que la Doña Ernestina no siempre velaba a sus muertos; a veces, para ahorrarse el trámite o cuando la muerte era muy sospechosa, los “procesaba” en casa y los usaba de abono pa’ sus plantas. ¡Está cañón!

EL BARRIO ESTÁ EN SHOCK: “¡SI YO LE COMPRABA TOUPPERS!”

La escena afuera de la vecindad era un manicomio. Las vecinas en bata y tubos, los señores con la caguama banquetera en mano (aunque fueran las 9 am), todos con el celular grabando el momento en que sacaban a la Ernestina.

Ella salió esposada, con la cabeza baja, tapándose la cara con una sudadera vieja. La gente le gritaba de todo: “¡Asesina!”, “¡Bruja!”, “¡Ojalá te pudras en el bote!”.

Doña Lupe, la de la tienda de la esquina, estaba al borde del patatús: “¡Ay, joven! No lo puedo creer. Si la Ernestina era re tranquila. Siempre me fiaba el jamón. ¡Dios nos libre, uno ya no sabe con quién vive al lado! Capaz que un día me invitaba un taquito y era de… ¡ay no, ni pensarlo!”.

¿QUÉ SIGUE? ¡QUEREMOS JUSTICIA!

La Fiscalía del Estado de México ya tiene a la “Viuda Negra de Ecatepec” guardada en el fresco bote. Le van a imputar cargos por homicidio calificado, inhumación clandestina y lo que se acumule esta semana, porque dicen que van a seguir escarbando el patio hasta llegar a China si es necesario.

Se espera que en las próximas horas la presenten ante el juez. ¡Ojalá no la dejen salir con una fianza pitera! Esta mujer es un peligro para la sociedad, sobre todo para los solteros con pensión del ISSSTE.

Así que ya saben, raza. Esa imagen que vieron no era fake news. Era la pura y cruda realidad de nuestro México bárbaro. Tengan cuidado con quién se meten, a quién le aceptan un cafecito, porque caras vemos, ¡mañas asesinas no sabemos!

Seguiremos informando minuto a minuto conforme salgan más trapitos al sol de este caso que ya se convirtió en la nota roja del año. ¡Pónganse truchas y cuiden a sus viejitos!