Russia no está de acuerdo con el arresto de MADURO Y amenaz…Ver Más

¡ALERTA ROJA MUNDIAL! ¡SE ARMÓ LA GRANDE! PUTIN ENLOQUECE, PONE SU ARSENAL NUCLEAR EN ALERTA MÁXIMA Y LANZA ULTIMÁTUM ATERRADOR A WASHINGTON: “¡SI TOCAN UN PELO A MADURO, ARDERÁ EL CIELO!”
[CIUDAD DE MÉXICO, REDACCIÓN DE URGENCIA] – ¡Paren las prensas, suelten el café y agárrense de donde puedan porque el mundo acaba de entrar en la fase más crítica desde la Crisis de los Misiles en Cuba! Lo que parecía una simple escaramuza diplomática se ha transformado en una pesadilla geopolítica que podría borrarnos del mapa a todos.
La imagen que está dando la vuelta al mundo, y que encabeza esta nota, lo dice todo, pero esconde un terror que pocos imaginaban. El texto cortado: “Russia no está de acuerdo con el arresto de MADURO Y amenaz…Ver Más”, es apenas la punta del iceberg de una bomba de tiempo que acaba de ser activada en el Kremlin.
¿Qué es lo que “Ver Más” nos ocultaba? ¡La amenaza más directa y brutal que Vladímir Putin ha lanzado contra Occidente en décadas! ¡No es un juego, señores! ¡Rusia ha trazado una línea roja con sangre en el Caribe y está dispuesta a iniciar la Tercera Guerra Mundial por defender a Nicolás Maduro!
EL DETONANTE: LA ORDEN DE CAPTURA “SECRETA” QUE DESATÓ LA FURIA DEL OSO
Todo comenzó en la madrugada de hoy, cuando fuentes de inteligencia filtraron que un comando de élite estadounidense, en conjunto con agentes de la DEA y bajo una orden sellada de un tribunal internacional, estaba listo para ejecutar la “Operación Libertad Caracas”: la extracción forzada, vivo o muerto, de Nicolás Maduro del Palacio de Miraflores.
Los gringos pensaron que sería rápido. Pensaron que Rusia estaba demasiado ocupada en Ucrania. ¡Qué equivocados estaban!
La noticia llegó a Moscú a la velocidad de la luz. El teléfono rojo en el Kremlin sonó y Vladímir Putin, con esa mirada gélida que congela hasta el infierno y que vemos en la foto, no solo dijo “Nyet”. ¡El hombre golpeó la mesa y desató a los demonios de la guerra!
LA RESPUESTA RUSA: “NO ES UNA ADVERTENCIA, ES UNA PROMESA DE ANIQUILACIÓN”
En un mensaje televisado de emergencia que interrumpió la programación mundial, un Putin visiblemente alterado, con la vena del cuello saltada y rodeado de sus generales más leales, no se anduvo con rodeos.
“La Federación Rusa no solo ‘no está de acuerdo’ con el intento ilegal y gangsteril de arrestar al presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro”, tronó el líder ruso, con una frialdad que heló la sangre. “Cualquier intento de fuerzas extranjeras, llámense Estados Unidos o sus marionetas de la OTAN, de poner un pie en suelo venezolano para secuestrar a nuestro aliado, será interpretado por Moscú como un ATAQUE DIRECTO A TERRITORIO RUSO“.
¡Y aquí viene lo que nos tiene a todos temblando, paisanos!
Putin miró fijo a la cámara y soltó la bomba: “He ordenado a nuestras fuerzas estratégicas de disuasión nuclear pasar a ALERTA DE COMBATE TOTAL. Nuestros submarinos clase Borei ya están en posición en el Atlántico y nuestros misiles hipersónicos ‘Tsirkon’, imparables para cualquier defensa gringa, apuntan a los centros de decisión en Washington y Bruselas. Si tocan a Maduro, prepárense para una respuesta que la humanidad no ha visto jamás. No habrá advertencia. Habrá fuego.”
¡Válgame Dios! No es una amenaza vacía. Es el líder de la mayor potencia nuclear del mundo diciendo que prefiere quemar el planeta antes que dejar caer a su peón clave en América Latina.
MADURO, ATRINCHERADO Y BAJO EL PARAGUAS NUCLEAR RUSO
Mientras tanto, en Caracas, la situación es de caos absoluto y tensión máxima. Nicolás Maduro, el hombre que aparece en la otra mitad de la imagen, con esa expresión entre desafiante y asustada, sabe que su vida pende de un hilo y que ese hilo lo sostiene Putin.
Fuentes dentro de Miraflores aseguran que el palacio presidencial es ahora un búnker inexpugnable. ¡Pero no por la Guardia Nacional Bolivariana! ¡No señor! Se reporta la llegada masiva y urgente de aviones de transporte militar ruso Antonov An-124 aterrizando en Maiquetía. ¿Qué traen? Nadie lo sabe con certeza, pero se rumora que desde sistemas de defensa antiaérea S-400 de última generación hasta unidades de élite de los Spetsnaz (fuerzas especiales rusas) cuya única misión es ser el escudo humano de Maduro.
Maduro ha aparecido brevemente en cadena nacional, rodeado de asesores militares rusos que ni siquiera se molestan en ocultar sus uniformes. “¡El imperialismo yanqui no pasará! ¡Aquí tenemos la protección del glorioso ejército ruso y del presidente Putin! ¡Si quieren venir por mí, tendrán que pasar sobre el poderío nuclear de nuestros hermanos eslavos!”, gritó un Maduro envalentonado, pero con el sudor frío corriéndole por la frente. Sabe que es el jamón del sándwich en un conflicto de titanes.
EL MUNDO CONTIENE EL ALIENTO: ¿ESTAMOS A HORAS DEL APOCALIPSIS?
La Casa Blanca está en silencio, un silencio aterrador. El Pentágono está en DEFCON 2, según analistas militares. ¿Se atreverá Biden a retar el ultimátum de Putin? ¿Vale la cabeza de Maduro el riesgo de una guerra termonuclear global?
En México, la preocupación es máxima. ¡Tenemos el conflicto en el patio trasero, carajo! Si los misiles empiezan a volar, no habrá muro que nos proteja de la radiación ni del caos económico y migratorio que se desataría. La cancillería mexicana ha hecho un llamado desesperado a la calma, pero se siente como intentar apagar un incendio forestal con una pistola de agua.
Los mercados bursátiles se desploman. El precio del petróleo se dispara a las nubes. La gente en Europa y Estados Unidos empieza a vaciar los supermercados. El miedo es real.
La imagen que usted ve es el retrato del momento exacto en que la historia pudo haber cambiado para siempre. Un Putin decidido a todo y un Maduro que se aferra al poder bajo la sombra de los misiles rusos. La moneda está en el aire y el reloj del juicio final avanza peligrosamente hacia la medianoche.
¿Será este el fin de la diplomacia y el inicio de la barbarie? Manténgase sintonizado, porque las próximas horas definirán si mañana amanecemos en un mundo en paz, o en un mundo en guerra. ¡Que Dios nos agarre confesados!