NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA Hace solo horas, se produjo un tremendo incendio en… Vea mor

¡PÁRENLE A SUS ROTATIVAS, MI RAZA! ¡SUELTEN EL TACO, EL CHESCO Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN PORQUE ESTO NO ES UN SIMULACRO! ¡EL INFIERNO MISMO ACABA DE ABRIR UNA SUCURSAL EN NUESTRA PROPIA CIUDAD Y LA COSA ESTÁ QUE ARDE, LITERALMENTE!
TÍTULO EXPLOSIVO: ¡SE NOS VINO EL CIELO ABAJO EN LLAMAS! EL “TREMENDO INCENDIO” QUE NOS PARÓ EL CORAZÓN HACE UNAS HORAS YA TIENE NOMBRE Y APELLIDO, Y ES UNA TRAGEDIA DANTESCA. ¡EL GIGANTE COMERCIAL “EL POLVORÍN” SE ESTÁ REDUCIENDO A CENIZAS ANTE NUESTROS OJOS! ¿ACCIDENTE O MANO NEGRA? ¡ENTÉRATE DE LA CRUDA VERDAD QUE HUELE A GAS, PÓLVORA Y NEGLIGENCIA CRIMINAL!
SUBTÍTULO DE IMPACTO: ¿Te llegó esa notificación que te dejó frío a media chamba? ¿Ese mensajito maldito que decía “Hace solo horas, se produjo un tremendo incendio en… Vea mor”? ¡Pues ya no le des más vueltas, valedor! Nosotros le dimos el click al infierno por ti y nos metimos hasta la cocina del desastre. La realidad supera la ficción más macabra. Te contamos la neta del planeta, al chile y sin censura, sobre la bestia de fuego que está devorando el patrimonio de miles de familias y que tiene a los servicios de emergencia pidiendo esquina. ¡Corre la voz porque esta noche la ciudad no duerme!
POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / TU CHISMOSO DE CONFIANZA DESDE LA LÍNEA DE FUEGO (Y CON LA MASCARILLA PUESTA).
¡Qué tranza, banda paniqueada y con el Jesús en la boca!
Si hace apenas unas horas sentiste que el aire se puso denso, que el cielo se tornó de un color naranja apocalíptico y que una vibra más pesada que el tráfico de viernes quincena recorrió el ambiente, no estabas alucinando. Fue el impacto colectivo, el rugido de una bestia despertando. Todos vimos la alerta en el celular: “NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA Hace solo horas, se produjo un tremendo incendio en… Vea mor”.
¡Ese pinche “…Vea mor”! ¡Esos puntitos suspensivos del mismísimo Chamuco que nos dejaron con la tripa torcida! En ese instante, el tiempo se detuvo. ¿Dónde? ¿Fue en una refinería? ¿En un edificio del centro? La incertidumbre mata, mi gente, pero la verdad… la verdad hoy quema.
Su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, que no le saca al parche aunque la cosa se ponga color de hormiga brava, se trepó a la moto y siguió la columna de humo negro que ya se veía desde cualquier punto del valle. ¿Y qué encontramos, mi gente? ¡Agárrense, porque la escena es para ponerse a llorar y a rezar al mismo tiempo!
LA REVELACIÓN DEL “VEA MOR”: ¡CRÓNICA DE UN ZAFARRANCHO ANUNCIADO!
Lo que la notificación no te quiso decir de golpe para no infartarte, es que el epicentro del desmadre es nada más y nada menos que el Macro Mercado de Abastos y Fierros “El Polvorín”, ubicado en esa zona limítrofe de la ciudad donde Dios a veces se olvida de pasar lista.
¡Sí, raza! Ese monstruo de mil cabezas donde encuentras desde un tornillo hasta fayuca de la buena, pasando por zonas de comida y, desgraciadamente, bodegas clandestinas de quién sabe qué madres.
MINUTO A MINUTO DEL TERROR: CUANDO LA TARDE SE HIZO NOCHE
Eran aproximadamente las 5:30 de la tarde. La actividad estaba en su mero mole, la gente comprando la cena, los diableros corriendo. De repente, según cuentan los testigos con la cara tiznada y el miedo en los ojos, se escuchó un tronido. ¡PUM! No fue un cohetito, valedores, fue como si el suelo se hubiera abierto.
“¡Carnal, yo estaba despachando unos tacos de suadero cuando sentí el putazo de calor en la nuca!”, nos cuenta Don Beto, con el mandil quemado y temblando como gelatina. “Volteo y veo una bola de fuego saliendo del área de ferreterías y solventes. ¡No mames, en segundos eso ya era una torre de lumbre!”.
Lo que siguió fue el caos absoluto. La histeria colectiva. Imagínense a miles de personas corriendo, empujándose, tratando de salvar el pellejo y, en muchos casos, tratando de salvar su mercancía, que es el pan de cada día de sus hijos.
EL ESCENARIO DANTESCO: ¡HUELE A QUEMADO Y A DESESPERACIÓN!
Ahorita mismo, mientras les escribo esto con los dedos oliendo a humo, estoy a unas cuadras del lugar porque la policía ya cercó todo. Pero se los describo al chile: Es el infierno en la tierra.
Las llamas alcanzan fácilmente los 30 metros de altura, lamiendo el cielo nocturno con una furia que espanta. Se escuchan explosiones secundarias cada cinco minutos. ¡PUM, PUM, PUM! Son los tanques de gas de los puestos de comida, son los tambos de thinner, son quién sabe qué tantas cosas ilegales que había ahí guardadas tronando como palomitas de maíz del diablo.
El calor se siente a cuadras de distancia. El aire es irrespirable, una mezcla tóxica de plástico quemado, químicos y tristeza. Las sirenas de los bomberos (nuestros heroicos tragahumos que se la están rifando machín) no dejan de aullar, pero parecen mosquitos contra un elefante de fuego.
Se ve a gente llorando en las banquetas, señoras buscando a sus hijos en el tumulto, comerciantes viendo cómo años de trabajo se vuelven ceniza en un parpadeo. “¡Mi puesto, mi patrimonio, todo se fue a la chingada!”, gritaba una doñita abrazada a un maniquí chamuscado. Está cabrón, mi gente, está muy cabrón ver esto.
LAS MALAS LENGUAS Y LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN: ¿FUE PROVOCADO?
Y como en este país la verdad siempre tiene tres caras, ya empezó el mitote fuerte en el barrio. Mientras los bomberos luchan contra el monstruo naranja, la raza empieza a murmurar.
¿Qué provocó este “tremendo incendio”? La versión oficial seguramente dirá que fue un “corto circuito” por los diablitos que colgaban de todos lados. Ya se la saben, la vieja confiable.
PERO… las malas lenguas, esas que saben más que el MP, dicen otra cosa. Se rumora en los pasillos oscuros que esto huele a cobro de piso que salió mal. Se dice que a ciertos líderes se les pasó la mano negándose a pagar la “cuota” y que esto fue un mensaje muy caliente. Otros dicen que fue una bodega de huachicol la que explotó primero.
¿Será melón, será sandía? Quién sabe, pero la neta es que “El Polvorín” siempre fue una bomba de tiempo, y hoy el tiempo se acabó.
¿QUÉ SIGUE, MI RAZA? ¡ALERTA MÁXIMA EN LA CIUDAD!
Esto no se acaba hasta que se acaba. El fuego sigue fuera de control en un 60% mientras redacto esta nota roja. Los bomberos de cinco alcaldías y hasta del Estado vecino están aquí echando chorro, pero el agua escasea y el viento no ayuda.
Se le pide a la población que ¡NO SE ACERQUEN, CHINGAO! No vengan a tomar fotos pal’ Insta, esto es peligroso de verdad. Hay riesgo de que el fuego brinque a las unidades habitacionales pegadas al mercado. Ya están desalojando a cientos de familias.
Si vives por la zona oriente o norte, cierra tus ventanas, pon trapos húmedos en las rendijas, porque el humo es tóxico y te va a joder los pulmones.
Manténganse al tiro, banda. No crean todo lo que leen en cadenas de WhatsApp, pero tampoco se confíen. El monstruo sigue hambriento.
Aquí en su fuente de confianza, seguiremos al pie del cañón, tragando humo y esquivando chispas para traerles la actualización de esta tragedia que hoy enluta y preocupa a toda nuestra gran y caótica metrópoli.
¡SEGUIREMOS INFORMANDO MIENTRAS EL FUEGO NOS DEJE! ¡FUERZA PARA LOS AFECTADOS Y UN APLAUSO PA’ LOS BOMBEROS QUE SE LA ESTÁN RIFANDO! ¡CAMBIO Y FUERA, Y QUE DIOS NOS AGARRE CONFESADOS ESTA NOCHE!