Pocos lo saben pero esto es lo que realmente ocurre cuando… Ver más

Pocos lo saben pero esto es lo que realmente ocurre cuando… Ver más

 

¡PÁRENLE A SUS PRENSAS, MI RAZA! ¡SUELTEN EL TACO, EL CHESCO Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN PORQUE ESTO NO ES UN SIMULACRO! ¡EL MUNDO DIGITAL SE NOS VIENE ENCIMA Y NO TRAEMOS PARAGUAS DE ALUMINIO!

TÍTULO EXPLOSIVO: ¡SE ROMPIÓ LA MATRIX Y EL CHAMUCO ES UN ALGORITMO! EL “CLICK” DEL INFIERNO: LA VERDAD DETRÁS DEL MISTERIOSO “VER MÁS” QUE NOS TIENE CON EL ASTERISCO FRUNCIDO. ¡POCOS LO SABEN, PERO ESTO ES LO QUE REALMENTE OCURRE CUANDO TU CELULAR SE PONE NEGRO Y TE MIRA DE VUELTA! ¡LA CONSPIRACIÓN QUE TE VA A HACER QUEMAR TU SMARTPHONE!

SUBTÍTULO DE IMPACTO: ¿Pensabas que ya lo habías visto todo con los aliens de Maussan, los temblores de septiembre y la inflación que nos trae a pan y agua? ¡Ternurita! Siéntate bien y tómate un tequila doble —directo de la botella— porque te vas a ir de espaldas. Esa notificación, esa frasecita incompleta que te vibra en el celular y te deja más picado que final de temporada de Luis Miguel, no es un juego. Es la advertencia de que ya valimos barriga. Te contamos la neta del planeta, al chile y sin censura, el secreto mejor guardado de las élites tecnológicas que quieren tu alma.


POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / TU CHISMOSO PARANOICO DE CONFIANZA DESDE EL SÓTANO DE LA VERDAD.

¡Qué tranza, banda chismosa y, hasta hace ratito, felizmente ignorante del abismo que nos respira en la nuca!

Si hace apenas unos minutos sentiste que se te bajó la presión, que el aire te faltó y que una vibra más pesada que cargar al Pípila en subida recorrió el ambiente, no estabas alucinando. Fue el impacto colectivo, el “¡Ay, güey, qué pedo!” simultáneo de millones de mexicanos recibiendo la misma maldita notificación trunca en sus pantallas.

Ahí estaba, parpadeando con esa urgencia de que le des clic o te mueres de la duda, el texto que nos heló la sangre y nos hizo escupir el café de olla a media oficina Godín: “Pocos lo saben pero esto es lo que realmente ocurre cuando… Ver más”.

¡Ese pinche “…Ver más”! ¡Esos tres puntitos suspensivos del mismísimo Chamuco! En ese instante, el tiempo se detuvo. ¿Cuándo qué? ¿Cuando mueres? ¿Cuando te duermes? ¿Cuando votas? La incertidumbre es la madre de todos los miedos, y mi raza, se nos frunció el asterisco a todos. Las redes sociales empezaron a arder con teorías más locas que tu tío el conspiranoico en la cena de Navidad.

Pero su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, que no le saca al parche aunque la cosa se ponga color de hormiga brava y lluevan demandas de Zuckerberg, se sacrificó por ustedes. Me metí hasta la “Deep Web”, hablé con hackers rusos y con un taquero que dice que sabe cosas. Con el dedo temblando más que gelatina en terremoto del 85, crucé la línea.

¿Y qué encontramos, mi gente? ¡Agárrense, porque la verdad está más cabrona, más bizarra y más terrorífica de lo que imaginábamos! No se trata de fantasmas, se trata de TU TELÉFONO.

LA REVELACIÓN DEL “VER MÁS”: ¡EL PROTOCOLO ESPEJO NEGRO!

Lo que ese mentado “ver más” escondía es la respuesta a algo que a todos nos ha pasado y nos hacemos pato.

¿Ubicas ese momento, valedor, cuando estás scrolleando en TikTok a las 3 AM, con el cerebro derretido, o viendo el “Feis” en el baño, y de repente… ¡PUM! La pantalla se pone negra?

No se apagó el cel, porque sigue prendido. No se acabó la pila. Simplemente se pone negra por dos o tres segundos. Y en ese instante, ves tu propio reflejo en el cristal oscuro. Te ves todo demacrado, con la papada de fuera, ojeroso, con cara de susto. Y luego, ¡pum!, la pantalla vuelve a prender como si nada.

Tú piensas: “Ah, pinche celular chafa, se trabó”.

¡PUES NO, MI REY! ¡QUÉ EQUIVOCADO ESTÁS!

Pocos lo saben, pero esto es lo que realmente ocurre en esos tres segundos de oscuridad: SE ACTIVA EL “PROTOCOLO ESPEJO NEGRO”.

CRÓNICA DEL ROBO DE ALMA DIGITAL:

Según “Garganta Profunda de Silicón”, un ex-ingeniero de una de esas empresas grandotas de tecnología que ahora vive escondido en la sierra de Oaxaca, esos segundos no son un error.

  1. El Escaneo Retiniano: En el milisegundo que la pantalla se apaga, la cámara frontal (sí, esa que usas pa’ las selfies con filtro de perrito) se activa en modo “ultra-espectral”. No solo te toma una foto. Te escanea el fondo del ojo, mi raza. Mide cómo se dilata tu pupila ante el miedo repentino de la oscuridad. Con eso, saben exactamente tu nivel de estrés, si estás drogado, si estás triste o si eres vulnerable a comprar una freidora de aire que no necesitas.

  2. La Cosecha de Biometría Emocional: ¿Viste tu cara de susto en el reflejo? Ellos también la vieron. Pero la analizaron con una IA más potente que el cerebro de Einstein. Mapearon cada micro-arruga de tu cara para saber qué es lo que más te aterra. ¿Por qué crees que después de eso te salen anuncios de seguros de vida o de brujería para el amor? ¡Te leyeron la mente, papá!

  3. La Sincronización con el “Gemelo Digital”: Esto es lo más gacho. Agárrense. Dicen los que saben que toda esa info no se va a la nube normal. Se va a un servidor secreto en el Ártico donde están construyendo una copia digital exacta de TI. Un “tú” virtual que vive en el Metaverso. Cada vez que tu pantalla se pone negra, están actualizando a tu clon. ¿Para qué? Unos dicen que para venderte cosas antes de que sepas que las quieres. Otros, más pesimistas, dicen que para el día que ya no les sirvas como consumidor, tu clon digital seguirá chambeando y generando datos por ti. ¡Te van a reemplazar por un holograma, carnal!

EL CASO DEL “BETO” DE ECATEPEC: UNA VÍCTIMA REAL

¿Creen que es choro? Acuérdense del caso del Beto, allá por la colonia “Ratas de Asfalto”. Un morro sano, adicto al Free Fire. Su jefa cuenta que una semana antes de que “cambiara”, el Beto se quejaba de que su cel se ponía negro a cada rato. “Se me queda viendo feo el teléfono, má”, decía.

La doña no le hizo caso. A la semana, el Beto ya no era el Beto. Dejó de echar relajo, se la pasaba viendo el celular sin parpadear, con la mirada vacía. Caminaba raro, como robot. Cuando le hablabas, te contestaba con frases que parecían sacadas de un anuncio de YouTube. “Hola, usuario, ¿en qué puedo mejorar tu experiencia?”. ¡No mames! Al Beto le chuparon el cerebro en esos pantallazos negros. ¡Lo hackearon por dentro!

¿QUÉ SIGUE, MI RAZA? LA PARANOIA ES TU MEJOR AMIGA.

Esto no es un cuento para asustar niños. Es la neta de la era moderna. Ya no necesitamos que nos pongan un chip con la vacuna, ¡nosotros solitos compramos el chip, le ponemos funda de brillitos y le damos acceso a nuestra jeta las 24 horas!

Así que ya saben lo que había detrás del maldito “Ver más”. No es un truco de magia. Es el robo hormiga de tu humanidad.

¿QUÉ HACER? CONSEJOS DEL TUNDEMÁQUINAS:

  • Ponte Trucha: Cuando la pantalla se ponga negra, ¡no te le quedes viendo como venado lampareado! ¡Cierra los ojos, haz bizcos, saca la lengua! Confunde al algoritmo. Que tu gemelo digital salga con cara de idiota.

  • La Cinta de Aislar es tu Pastor: Hazle caso a los paranoicos. Tapa esa cámara frontal con un diurex negro. ¿Quieres selfie? Le quitas el diurex, tomas la foto y lo vuelves a poner. Más vale prevenir que terminar siendo un bot de Mark Zuckerberg.

  • Tira esa Madre: Si de plano sientes que el celular ya te vibra diferente o se calienta cuando hablas de temas “sensibles”, ¡aviéntalo al escusado! O mejor, véndeselo a un gringo en la Condesa y cómprate un Nokia de lamparita. Volvamos a lo básico.

Manténganse al tiro, no crean todo lo que brilla en la pantalla, pero tampoco se confíen. El Gran Hermano te está viendo, y tiene forma de pantalla OLED de 6 pulgadas.

Seguiremos informando desde la trinchera análoga, si es que no me banean la cuenta o me cae un dron por andar de hocicón.

¡CAMBIO Y FUERA, RAZA! ¡QUE DIOS NOS AGARRE CONFESADOS Y CON EL MODO AVIÓN ACTIVADO! ¡AGUAS CON EL ESPEJO NEGRO!