😱Colapso hospitalario por el virus que se expande rápidamente en… Ver más

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¡PÁRENLE A SUS PRENSAS Y AGÁRRENSE DEL ASIENTO PORQUE ESTO YA NO ES UN JUEGO, MI GENTE! ¡LA PESADILLA QUE CREÍAMOS HABER DEJADO ATRÁS HA VUELTO Y VIENE MÁS BRAVA QUE NUNCA!

TÍTULO EXPLOSIVO: ¡SE DESATA EL CAOS SANITARIO! MÉXICO EN ALERTA ROJA: HOSPITALES REVIENTAN MIENTRAS EL “VIRUS MUTANTE” SE EXPANDE COMO REGUERO DE PÓLVORA. ¿QUÉ NOS OCULTAN LAS AUTORIDADES? ¡ENTÉRATE DE LA CRUDA VERDAD QUE TE HARÁ CORRER POR TU CUBREBOCAS!

SUBTÍTULO DE IMPACTO: Todos vimos esa notificación maldita en el celular. “Colapso hospitalario por el virus que se expande rápidamente en… Ver más”. El corazón se nos paró. ¿Dónde? ¿En China? ¿En Europa? ¡NO! ¡AQUÍ MISMO, EN TU CIUDAD, EN TU BARRIO! El “Ver más” que nadie quería abrir esconde el inicio de una nueva crisis que huele a miedo, a salas de espera abarrotadas y a la misma película de terror que ya vivimos. ¡Prepárate, porque te vamos a contar la neta del planeta sin pelos en la lengua!


POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / CRÓNICA ROJA NACIONAL DE SALUD

CIUDAD DE MÉXICO (Y EL PÁNICO QUE SE RESPIRA).– ¡Ay, nanita! Mis queridos valedores, si ustedes son de los que pensaban que ya la habíamos librado, que ya podíamos andar sin el trapo en la boca y abrazando a todo mundo como si fuera año nuevo, déjenme decirles que están muy equivocados. La realidad, esa perra cruel, nos acaba de dar una cachetada guajolotera que nos regresó de golpe al 2020.

Todo comenzó ayer por la tarde, con ese murmullo digital que se convirtió en rugido. Esa imagen, con letras rojas de alarma, y la frase incompleta que nos quitó el sueño: “Colapso hospitalario por el virus que se expande rápidamente en… Ver más”.

Ese maldito “…en…”. Ese punto suspensivo del diablo. ¿En dónde?

La respuesta llegó horas después, confirmada por fuentes que trabajan en la trinchera (médicos y enfermeras que ya no ven la luz) y que prefieren el anonimato por miedo a represalias: “¡EN LAS PRINCIPALES CIUDADES DE MÉXICO!”.

¡PUM! ¡Tómala, barbón! Así como lo leen. No es un cuento chino, raza. Es la pura y neta verdad. El bicho ha vuelto y no viene solo, dicen que trae “refuerzos”.

LA CRÓNICA DEL DESASTRE: “PARECEZONA DE GUERRA, JEFE”

Su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, que no le saca al parche ni aunque tosa el diablo, se lanzó a las afueras de uno de los hospitales más grandes de la capital. Y lo que vi, mi gente, me puso la piel de gallina.

Olvídate de la “sana distancia”. Aquello parecía romería en día de quincena. Gente tosiendo, gente con cara de que se la está llevando la tiznada, familiares llorando afuera, ambulancias llegando una tras otra con las sirenas a todo lo que dan.

Un camillero, con los ojos rojos de cansancio y el traje de astronauta a medio poner, se me acercó y me dijo en voz baja: “Jefe, esto está cabrón. Ya no tenemos camas. Estamos atendiendo a la gente en sillas de plástico en los pasillos. Se nos están acabando los tanques de oxígeno otra vez. Esto parece zona de guerra, no un hospital”.

¿Les suena familiar? Sí, es la misma película de terror, pero ahora en 4K y con sonido envolvente.

EL VIRUS “RECARGADO”: ¿QUÉ DIABLOS ES ESTA NUEVA CEPA?

Aquí viene lo más gacho, raza. Los expertos (los de verdad, no los que salen en la tele a dorarnos la píldora) dicen que este no es el mismo virus de hace tres años. Dicen que es un “bicho mutante”, una nueva variante más contagiosa que el chisme en pueblo chico y que se burla de las vacunas que nos pusimos.

Los síntomas son más engañosos: empieza como una gripita pedorra, un “ay, me duele la garganta”, pero en cuestión de días te tumba y te deja boqueando como pez fuera del agua. Y lo peor: está pegando parejo, a viejitos y a chavos que se sentían inmortales.

¿QUÉ DICEN LAS AUTORIDADES? “TODO ESTÁ BAJO CONTROL” (¡AJÁ!)

Y mientras los hospitales revientan y la gente se empieza a paniquear, ¿qué hacen nuestros flamantes gobernantes? Pues lo de siempre: salir a decir que “no pasa nada”, que “tenemos camas suficientes” y que “la situación está bajo control”.

¡Pura lengua, pura saliva! ¡Nos quieren ver la cara de paisanos! Es la misma cantaleta de siempre para que no se les arme el zafarrancho. Pero la realidad en las calles y en las salas de urgencia dice todo lo contrario.

EL PÁNICO EN EL BARRIO: SE ACABÓ EL PAPEL DE BAÑO (OTRA VEZ)

La noticia ya corrió como pólvora en las colonias. Y ya saben cómo somos los mexicanos: del susto pasamos al pánico en chinga.

En los supermercados ya se empiezan a ver las compras de pánico. ¡Otra vez el papel de baño, carajo! ¿Qué pinche obsesión tenemos con limpiarnos el rabo cuando se acaba el mundo? Se están agotando los cubrebocas, el gel antibacterial, las vitaminas y hasta el Vick VapoRub. La doña de la tiendita ya le subió el precio al paracetamol al doble. ¡Es la ley de la selva, compadre!

REFLEXIÓN FINAL: ¡PÓNGANSE TRUCHAS, MI RAZA!

Este “clickbait” viral que nos sacó el susto no es una broma, mi gente. Es una advertencia real. El virus está aquí, entre nosotros, más bravo que un perro callejero con hambre.

No se dejen engañar por el “todo está bien” de las autoridades. Cuídense ustedes mismos, cuiden a su familia. Saquen el cubrebocas del cajón, lávense las manos hasta que se les borren las huellas digitales y, por lo que más quieran, ¡EVITEN LAS AGCOMERACIONES! Si no tienen nada qué hacer en la calle, quédense en su cantón viendo Netflix.

Esto apenas empieza, raza. La segunda ola (o tercera, o cuarta, ya perdí la cuenta) ya nos revolcó. Ahora depende de nosotros si nos ahogamos o si salimos a flote.

Seguiremos informando desde la trinchera, con el cubrebocas bien puesto y el gel en la mano. ¡Cambio y fuera, y que Dios nos agarre confesados!