🥚 Huevo de gallina, ajo y miel. Esta simple receta te va a ele…

🥚 Huevo de gallina, ajo y miel. Esta simple receta te va a ele…

 

¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¡SE FILTRÓ EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE LOS ABUELOS QUE TIENE TEMBLANDO A LAS FARMACÉUTICAS! ¡HUEVO, AJO Y MIEL: LA BOMBA ATÓMICA NATURAL QUE TE VA A “ELEVAR” HASTA EL CIELO (Y MÁS ALLÁ)!

POR: EL GATO NEGRO / REPORTERO DE BARRIO

CDMX. – ¡Raza! ¡Compadres! ¡Jefecitas que me leen mientras echan la tortilla! Agárrense de donde puedan porque lo que les traigo hoy no es un chisme de lavadero, ¡es la puritita neta que va a cambiar sus vidas para siempre!

Seguro ya les pasó. Andaban ahí, navegando en el “Feis” a las 2 de la mañana, cuando el insomnio pega duro y las preocupaciones no dejan dormir. De repente, entre un meme de gatos y la foto de la prima que se fue a Cancún, les apareció esa imagen. Sí, esa misma. Un huevito de gallina, unos dientes de ajo pelones y un chorro de miel dorada cayendo como oro líquido.

Y abajo, esas letritas malditas que son como un anzuelo para el chismoso que todos llevamos dentro:

“Huevo de gallina, ajo y miel. Esta simple receta te va a ele… Ver más”.

¡No se hagan! Yo sé que le picaron. ¿Cómo no le iban a picar? Uno piensa: “¿Qué me va a elevar? ¿El colesterol? ¿La deuda en Coppel? ¿El espíritu santo?”. La curiosidad mató al gato, pero a este Gato Negro no lo mata nada, y por ustedes, mi querida banda, me sacrifiqué. Me metí al abismo de ese “Ver más”, navegué por páginas llenas de anuncios raros, esquivé tres virus rusos y cinco ofertas de criptomonedas, todo para traerles la verdad que les va a volar la tapa de los sesos.

Y agárrense, porque lo que descubrí… ¡AY, PAPANTLA, TUS HIJOS VUELAN!

EL MISTERIO DEL “VER MÁS” AL DESCUBIERTO: NO ES LO QUE PIENSAS, ¡ES MEJOR!

Resulta y resalta que lo que esa frasecita nos estaba ocultando no era una receta de cocina para un pastel exótico. ¡No, señor! Lo que se escondía detrás de esos tres puntitos suspensivos es el remedio ancestral, el “levanta muertos”, la “gasolina de avión” que nuestros bisabuelos usaban para andar como toros de lidia desde que salía el sol hasta que se metía… y sobre todo, ¡después de que se metía!

Sí, mis valedores. Esa receta te va a elevar… ¡LA POTENCIA, LA ENERGÍA Y ESE “NO SÉ QUÉ” QUE TE HACE FALTA EN EL CATRE!

Olvídense de la pastillita azul que cuesta un ojo de la cara y te deja el corazón acelerado como licuadora vieja. Estamos hablando de la naturaleza pura, de ingredientes que tienes ahí, en la alacena de tu cocina, y que juntos hacen una reacción química digna de un Premio Nobel del barrio.

LA INVESTIGACIÓN: EN BUSCA DE LA VERDAD EN EL MERCADO DE SONORA

Pero yo no me podía quedar solo con lo que decía el internet. ¡Nel! Yo soy periodista de suela gastada. Así que me lancé al mero corazón de la brujería y los remedios caseros: el Mercado de Sonora en la CDMX.

Ahí, entre pasillos que huelen a copal y hierbas misteriosas, di con Doña Chonita. Una señora de 89 años, con más arrugas que una pasa pero con unos ojos que brillaban como carbones encendidos. Doña Chonita es la mera mera petatera de los remedios para “hombres cansados”.

Cuando le enseñé la foto del huevo, el ajo y la miel, soltó una carcajada que espantó a tres clientes.

“¡Ay, mijo!”, me dijo mientras limpiaba un manojo de ruda. “¡Descubrieron el hilo negro! Ese es el ‘Desayuno de Campeones’ que yo le preparaba a mi difunto marido, Don Pancracio, que en paz descanse. ¡Y mira que el viejo me duró rindiendo hasta los 92 años! Si no se muere de un coraje viendo el fútbol, todavía me estaría dando lata”.

Doña Chonita me explicó, con esa sabiduría que no se aprende en la universidad, por qué esta mezcla es dinamita pura:

  1. EL HUEVO DE GALLINA (CRUDO, PAPÁ): “Tiene la proteína, la fuerza de la vida misma. Es el cimiento del edificio”, me dijo. Y sí, los fisicoculturistas de antes se los tomaban así, ¡al hilo!

  2. EL AJO (EL REY DEL OLOR, PERO TAMBIÉN DE LA CIRCULACIÓN): Aquí está el truco. El ajo es el mejor amigo de tus arterias. Limpia las tuberías, adelgaza la sangre y hace que el “riego sanguíneo” llegue a donde tiene que llegar… ¡y llegue con fuerza! Es el destapacaños natural.

  3. LA MIEL DE ABEJA (EL COMBUSTIBLE): Energía pura e inmediata. No esa azúcar refinada que te mata. La miel es oro para el cuerpo, te da el levantón para aguantar la jornada completa.

TESTIMONIO IMPACTANTE: “YO YA ESTABA JUBILADO DE ESAS CANCHAS… HASTA AHORA”

Pero la prueba de fuego no es la teoría, es la práctica. Y para eso, tenemos el testimonio exclusivo de Don Tiburcio, un taxista de Iztapalapa de 65 años, que prefirió mantenerse en el anonimato (le decimos “El Tiburón” de cariño).

“Mire, joven”, me confesó El Tiburón mientras se echaba unos tacos de suadero. “Al chile, yo ya andaba agüitado. Mi señora ya ni me volteaba a ver en la noche, me decía que yo nomás servía pa’ roncar. El ‘amigo’ allá abajo… pues nomás no cooperaba. Parecía fideo cocido”.

El Tiburón vio la misma imagen que ustedes. Y desesperado, decidió probar.

“La neta, el primer día casi guacareo. Tragarse el ajo crudo con el huevo así nomás… está cabrón. Pero me aguanté como los machos. Me lo tomé en ayunas, tres días seguidos. ¡NO MAMES, CARNAL!”.

Aquí el Tiburón bajó la voz, miró a los lados y me dijo con una sonrisa de oreja a oreja: “Al cuarto día, me desperté y… ¡ay, nanita! Parecía que tenía 20 años otra vez. La tienda de campaña estaba puesta desde las 6 de la mañana. Mi vieja no sabía ni qué estaba pasando, pensó que me había pegado un susto o algo. ¡Ese día llegué tarde a la base de taxis, si me entiendes!”.

Ahora, El Tiburón dice que se toma su “bomba” dos veces por semana y anda correteando la chuleta y correteando a la señora con una energía que ya quisieran los chavos de ahora.

LA RECETA PROHIBIDA (¡ÚSELA BAJO SU PROPIO RIESGO!)

Raza, esto es serio. No es para niños. Si tienes problemas del corazón o la panza muy delicada, mejor pregúntale a tu doctor fifí antes. Pero si eres un guerrero azteca que quiere recuperar el poder perdido, aquí te va la receta que las farmacéuticas NO quieren que tengas.

INGREDIENTES:

  • 1 huevo de gallina fresco (si es de rancho, ¡mejor! Más potencia).

  • 1 diente de ajo grande (o dos chiquitos, no sean codos).

  • 1 cucharada sopera de miel de abeja 100% virgen (nada de jarabe de maíz).

PREPARACIÓN (EL RITUAL):

  1. Picas el ajo finamente. ¡Bien picadito! Déjalo reposar unos 5 minutos para que suelte la “alicina”, que es la sustancia mágica.

  2. En un vaso, rompes el huevo. Sí, crudo. No me hagas caras.

  3. Echas el ajo picado al vaso con el huevo.

  4. Le dejas caer la cucharada de miel gloriosa.

  5. ¡BÁTELE, BÁTELE! Mezcla todo con fuerza hasta que se haga un menjurje homogéneo.

  6. ¡PA’ DENTRO! Tómatelo de un solo trago, en ayunas, sin pensarlo. ¡Como shot de tequila malo en fiesta de pueblo! Después te puedes echar un trago de agua para pasar el sabor.

CONCLUSIÓN: ¿TE ATREVES A ELEVARTE?

Ahí lo tienen, banda. Se acabó el misterio del “Ver más”. No era un virus, no era una estafa piramidal. Era la sabiduría del pueblo recordándonos que a veces, la solución a nuestros problemas más… “íntimos”, la tenemos en el refrigerador.

¿Será cierto? ¿Será sugestión? ¿Será que Don Tiburcio nos choreó? Solo hay una forma de saberlo. Pruébalo tú mismo. Total, si no te funciona para “aquello”, por lo menos no te vas a enfermar de gripa en diez años con tanto ajo.

¡Tiemblen las farmacias! ¡El huevo, el ajo y la miel han llegado para reclamar su trono! ¡Y que viva el amor… y la potencia nacional!