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Acaban de soltar el primer misil hacia EE.UU desde… ver más

¡PÁRENLE A SUS PRENSAS, MI RAZA! ¡SUELTEN EL TACO, EL CHESCO Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN PORQUE ESTO YA NO ES UN SIMULACRO! ¡EL MUNDO SE NOS VIENE ENCIMA Y NO TRAEMOS PARAGUAS!
TÍTULO EXPLOSIVO: ¡YA VALIÓ MADRES! SE ARMÓ LA GRANDE, CABRONES. EL “CLICK” DEL INFIERNO: LO QUE ESCONDÍA EL “…VER MÁS” QUE NOS PARÓ EL CORAZÓN A TODOS HACE UNOS MINUTOS. ¡ALERTA MUNDIAL MÁXIMA: INICIA LA GUERRA TOTAL ENTRE POTENCIAS NUCLEARES Y EL PLANETA ESTÁ EN LA CUERDA FLOJA!
SUBTÍTULO DE IMPACTO: ¿Pensabas que ya lo habías visto todo con pandemias, ovnis y temblores? ¡No mames, valedor! Siéntate bien porque te vas a ir de espaldas. Esa notificación que te acaba de vibrar en el celular y te dejó frío más rápido que una chela en hielera no era un chisme de lavadero. Es la crónica de un apocalipsis anunciado. Te contamos la neta del planeta, al chile y sin censura, lo que pasó cuando se rompió el diálogo y decidieron que era hora de darse en la madre a escala global. ¡Corre por tu bolillo pa’l susto porque esta noticia está más caliente que el asfalto en agosto!
POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / CRÓNICA ROJA INTERNACIONAL DESDE EL DF.
¡Qué tranza, banda chismosa y, hasta hace ratito, mal informada del internet!
Si hace apenas unos minutos sentiste que se te bajó la presión, que el aire te faltó y que una vibra más pesada que una cruda de mezcal barato recorrió el ambiente, no estabas loco. Fue el impacto colectivo, el “¡Ay, güey!” simultáneo de millones de mexicanos y latinos recibiendo la misma maldita notificación en sus pantallas.
Ahí estaba, parpadeando con esa urgencia roja que ya conocemos, el texto que nos heló la sangre y nos hizo escupir el café: “ÚLTIMA HORA Alerta Mundial Máxima : Inicia la gue…Ver más”.
¡Ese pinche “…ver más”! ¡Esos tres puntitos suspensivos del mismísimo Diablo! En ese instante, el tiempo se detuvo en la oficina, en el metro, en la fila de las tortillas. ¿Inicia la qué? ¿La guerra? ¿La huelga? ¿La peda? Pero cuando dice “Alerta Mundial Máxima”, la tripa te avisa que no es nada bueno. La incertidumbre es peor que la verdad, dicen por ahí, y mi raza, se nos frunció el asterisco a todos.
Pero su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, que no le saca al parche aunque la cosa se ponga color de hormiga brava, se metió hasta la cocina de la información. Con el dedo temblando más que gelatina en terremoto del 85, le di clic a ese enlace prohibido. ¿Y qué encontramos, mi gente? ¡Agárrense, porque la verdad está más cabrona y más peluda de lo que imaginábamos en nuestras peores pesadillas!
LA CRÓNICA DEL ZAFARRANCHO GLOBAL: EL MOMENTO EXACTO EN QUE SE ROMPIÓ TODO
Lo que ese mentado “ver más” escondía no era una “fake news” de esas que comparte tu tía en el grupo familiar. Era la mecha que acaba de prender el barril de pólvora mundial.
EL DESTAPE: La nota completa, que los medios fresas apenas están digiriendo, confirmaba lo impensable. No fue un incidente aislado, no fue un “estate quieto”. Las principales potencias militares del mundo (ya saben quiénes: los del norte, los del oso y los del dragón) rompieron relaciones diplomáticas hace escasos 20 minutos tras un incidente confuso en aguas internacionales que involucró el hundimiento de un portaaviones.
El titular completo rezaba: “ALERTA MUNDIAL MÁXIMA: INICIA LA GUERRA ABIERTA. POTENCIAS NUCLEARES ACTIVAN PROTOCOLOS DE DEFENSA Y ATAQUE. SE ESPERAN CIBERATAQUES MASIVOS Y MOVILIZACIÓN MILITAR SIN PRECEDENTES”.
¡Se prendió el cerro, papá! Ya no hay vuelta atrás. Los teléfonos rojos en Washington, Moscú y Beijing están descolgados o de plano derretidos.
EL CAOS INSTANTÁNEO: ¡EL MUNDO ENTRA EN PÁNICO!
Las imágenes y reportes que empiezan a filtrarse en la “deep web” y que los noticieros nacionales apenas te van a pasar a cuenta gotas son para ponerse a rezar, aunque no creas ni en los horóscopos.
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DEFCON 2 (O PEOR): Se rumora que el Pentágono elevó su nivel de alerta a un paso de la guerra nuclear total. Los silos de misiles se están abriendo, banda. Los bombarderos estratégicos ya están en el aire, dando vueltas como zopilotes esperando la orden final.
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Ciberapocalipsis: En Europa y Asia, ya reportan apagones masivos. No hay internet, no sirven los cajeros automáticos, los semáforos están locos. Dicen que es el primer ataque: dejarnos ciegos y sordos antes de que empiecen los trancazos de verdad. Imagínense vivir sin WhatsApp ahorita, ¡sería el caos total!
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Movilización de tropas: Hay reportes de convoyes militares kilométricos moviéndose hacia las fronteras calientes en Europa del Este y el Mar de China. Los soldados se están despidiendo de sus familias. Esto va en serio, carnal.
¿Y NOSOTROS QUÉ PEX, MI VALEDOR? EL MIEDO EN EL BARRIO MEXICANO
Y mientras los líderes mundiales miden a ver quién tiene el misil más grande, aquí en México, la raza está paniqueada. Y con justa razón. No nos hagamos patos: tenemos de vecino al protagonista principal de este pleito de cantina global. Si el Tío Sam entra en guerra total, a nosotros nos va a salpicar el lodo, sí o sí.
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La economía se fue al carajo en 10 minutos: En cuanto salió la noticia, Wall Street se desplomó de hocico. Pero aquí, ¡ay nanita! El Dólar pegó un brinco que ni atleta olímpico con esteroides. En las casas de cambio ya quitaron los letreros; ya no te venden verdes, te los cambian por un riñón. ¡Prepárense para que hasta los tacos de canasta suban de precio mañana mismo!
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La frontera norte: Se reporta tensión máxima en Tijuana, Juárez y Laredo. Hay rumores de que los gringos van a sellar la frontera a piedra y lodo. Ni pa’ allá, ni pa’ acá. Los paisanos que iban a cruzar a la chamba están varados.
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Compras de pánico (versión mexa): En las calles de la capirucha ya se siente la tensión. La señora de la tiendita ya me dijo que se le acabó el papel de baño y el atún enlatado. “La gente está loca, joven, se llevan todo como si se fuera a acabar el mundo”, me dijo Doña Pelos. Y pues sí, doñita, a lo mejor sí se acaba. El taxista que me trajo venía mentando madres, diciendo que ya está pensando en irse al rancho de su abuela en la sierra, “lejos de donde caigan los bombazos nucleares”. Es el miedo irracional, pero muy humano, de que esto se salga de control.
CONCLUSIÓN: ¡NO SE DESPEGUEN, QUE ESTO APENAS EMPIEZA!
Mi gente, no les quiero dorar la píldora ni venderles humo. La cosa está color de hormiga brava, más negra que mi suerte en el amor. Ese mensajito de “Última hora” no fue un susto pasajero como cuando tiembla. Es el inicio de algo muy gordo, un capítulo oscuro en la historia de la humanidad que nos tocó vivir en primera fila.
¿Qué sigue? ¿Caerán las bombas? ¿Nos quedaremos sin internet global? ¿Tendremos que aprender a usar palos y piedras otra vez? Nadie lo sabe.
Mantengan la calma (en la medida de lo posible, tómense un tequilita pa’ los nervios), abracen a sus jefecitas, no caigan en fake news pendejas, pero tampoco se confíen. Estén al tiro con la información veraz.
Aquí en su fuente de confianza, la Crónica Roja, seguiremos al pie del cañón, monitoreando el fin del mundo minuto a minuto, mientras nos quede pila en el celular y no nos caiga un PEM (Pulso Electromagnético) que nos fría los cerebros.
¡Cómprense dos bolillos pa’l susto, porque uno no va a ser suficiente pa’ bajar este coraje! ¡Seguiremos informando, si Dios quiere y la radiación nos lo permite! ¡Cambio y fuera, raza! ¡Que la virgencita nos agarre confesados!