🚨Últimahora🚨4trapan c0merci@ntes con carne de… ver más

🚨Últimahora🚨4trapan c0merci@ntes con carne de… ver más

 

¡PAREN LAS ROTATIVAS, SUELTEN EL CHESCO Y AGÁRRENSE DEL ASIENTO PORQUE SE LES VA A REVOLVER EL ESTÓMAGO DE P U R A RABIA Y ASCO! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, RAZA! ¡LA NOTICIA QUE NOS LLEGÓ AL CELULAR Y NOS DEJÓ CON EL CORAZÓN EN LA GARGANTA Y EL VÓMITO EN LA BOCA POR FIN REVELA SU HORRIPILANTE VERDAD!

¡MALDITOS MONSTRUOS SIN MADRE! SE DESTAPA LA CLOACA MÁS PUERCA DETRÁS DEL MISTERIOSO “VER MÁS” QUE TE HELÓ LA SANGRE HACE UNOS MINUTOS. ¿QUÉ ERA ESA CARNE? ¿PERRO? ¿RATA? ¡OJALÁ HUBIERA SIDO ESO, COMPADRE! LA REALIDAD SUPERA CUALQUIER PELÍCULA DE TERROR GRINGA.

[REDACCIÓN URGENTE / ALERTA ROJA MX – DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MERCADO DONDE EL DIABLO VENDE KILOS DE A 800 GRAMOS]

¡Ay, nanita! ¡Qué pinche coraje y qué asco, mis valedores! Seguramente a ustedes también les pasó. Estaban ahí, tranquilos, a punto de darle la mordida a ese taquito de suadero banquetero que tanto aman, o quizás echando la flojera en el sillón después de la chamba, cuando el celular les vibró con esa furia que solo anuncia desgracias en este México mágico y trágico.

Y ahí estaba. Esa notificación maldita en la pantalla de bloqueo, con letras rojas y números para burlar al algoritmo que parecían gritar auxilio y que nos cortó la respiración en la parte más gacha, dejándonos con la angustia atorada en el pescuezo: “Últimahora4trapan c0merci@ntes con carne de… ver más”.

¡Admítelo, carnal! Se te bajó la presión hasta los talones. A todos se nos pusieron los tompiates de corbata. Ese “de…” incompleto era la puerta al infierno de la incertidumbre gastronómica. Todos sabíamos, en el fondo de nuestra tripa chilanga curtida en mil batallas de salmonela, qué tipo de palabras podrían seguir. ¿Era carne de michi? ¿Era carne de firulais?

La mayoría le sacó al parche y no le picó por miedo a leer algo que les quitara el sueño (y el hambre) por semanas. Pero nosotros, aquí en su portal de confianza ALERTA ROJA MX, donde no le tenemos miedo ni al diablo y nos metemos hasta la cocina —literalmente— de la nota roja para traerles la neta del planeta al chile pelón, SÍ le picamos.

Y lo que encontramos, familia, nos tiene temblando de pura indignación y buscando desesperadamente un baño. ¡Agárrense fuerte, porque la realidad está más cabrona y perturbadora de lo que sus mentes morbosas pensaron!

¡Se acabó el misterio y empezó el terror en el tianguis! La frase completa, la que las autoridades no querían soltar de golpe para no armar un linchamiento nacional y que no se les cayera el negocio a los líderes de comerciantes, es esta bomba de vileza humana:

“ÚLTIMA HORA: ATRAPAN IN FRAGANTI A UNA RED DE COMERCIANTES Y CARNICEROS EN UN POPULAR MERCADO DE LA ZONA ORIENTE, VENDIENDO COMO ‘RES DE PRIMERA’ TONELADAS DE CARNE PROVENIENTE DE CABALLOS VIEJOS, PERROS CALLEJEROS ENFERMOS Y, LO MÁS ATERRADOR… ¡RESTOS BIOLÓGICOS CARROÑADOS DE FOSAS CLANDESTINAS Y DESECHOS HOSPITALARIOS!”

¡TÓMALA, BARBÓN! ¡Qué poca madre! ¡Qué nivel de bestialidad! No solo nos estaban dando gato por liebre, ¡nos estaban dando muerte en tortilla doble!

CRÓNICA DE UNA MADRUGADA DE OLORES NÁUSEABUNDOS: CUANDO LA TIRA LES CAYÓ EN LA MOVIDA

Para que dimensionen el tamaño del horror y por qué hoy media ciudad está escupiendo la comida, déjenme contarles cómo estuvo el asunto, con pelos y señales (y ojalá fueran solo pelos de res), porque nuestros reporteros llegaron al lugar de los hechos justo cuando se armó el zafarrancho.

Todo ocurrió en uno de esos mercados gigantes que nunca duermen, en los límites donde la ciudad pierde su nombre y la ley se negocia a billetazos. Eran eso de las 4 de la mañana. Los camiones descargaban la mercancía “fresca”.

Pero había un local en particular, la “Carnicería Los Tres Reyes”, que ya traía cola. Los vecinos y otros locatarios ya habían dado el “pitazo” anónimo. Decían que de ahí salía un olor que no era normal. No era el olor a sangre fresca y fierro del rastro. No, señor. Era un tufo dulzón, rancio, como a animal muerto que lleva días al sol, mezclado con químicos fuertes como cloro y formol para disfrazar la pestilencia.

“Mire joven, al chile, ya ni las moscas se paraban ahí, y eso que las moscas no le hacen el feo a nada”, nos contó Doña Pelos, la de los jugos de enfrente, mientras se persignaba con una mano y con la otra sostenía un bolillo para el susto.

La Fiscalía, presionada por las denuncias que ya no podían tapar, armó el operativo. Cayeron los azules, la Guardia Nacional y hasta los de salubridad con trajes tipo astronauta.

¡Y ARDIÓ TROYA CUANDO ABRIERON LAS CÁMARAS DE REFRIGERACIÓN!

Cuentan los testigos que los primeros policías en entrar salieron vomitando. El espectáculo era dantesco. No había medias canales de res colgando limpiamente. Había bultos amorfos, carne de un color morado negruzco que no debería existir en la naturaleza, metida en bolsas de basura negras.

En el suelo, tambos llenos de vísceras irreconocibles. Y en una esquina, lo que confirmó las peores sospechas: collares de perro amontonados y, según fuentes extraoficiales que estuvieron en el cateo, ropa hecha jirones mezclada con huesos que, a simple vista, no parecían de ningún animal de granja. ¡Híjole, compadre, se me pone la piel de gallina nada más de escribirlo!

LOS “MERCADERES DE LA MUERTE” Y SU CÍNICA DEFENSA

Ahí mismo atoraron a “El Carnitas” y a su banda, cinco sujetos con mandiles llenos de sangre seca y miradas que no conocen la vergüenza. Lejos de arrepentirse, los muy cínicos intentaron sobornar a los jefes del operativo. “Jefe, tire paro, es carne pa’ los tacos de a cinco por diez, la gente ni cuenta se da con harta salsa y limón”, dicen que gritaba uno de los detenidos mientras lo esposaban.

¡Háganme el recabrón favor! ¡Para ellos, nuestra salud y nuestra dignidad valen menos que la salsa de guacamole falso!

La investigación apunta a que esta red operaba comprando caballos de carretoneros que morían de viejos, “levantando” perros de las colonias periféricas y, lo más escalofriante, tenían tratos oscuros con gente que “limpia” zonas donde el crimen organizado hace de las suyas, recuperando “material” que debería estar en un forense, no en un trompo al pastor. ¡Qué nivel de degradación, carajo!

EL PÁNICO TAQUERO SE APODERA DE LA CIUDAD

El “Ver más” de tu celular escondía este desenlace brutal. Y ahora, ¿quién nos quita el trauma? Hoy, millones de mexicanos nos estamos preguntando: ¿Esos tacos de anoche… qué eran realmente? ¿Esa barbacoa de hoyo que estaba tan barata… de qué borrego salió?

El susto no nos lo quita ni un kilo de bolillos, raza. La desconfianza se ha sembrado en el corazón de nuestra cultura garnachera. Hoy, ver un puesto de tacos no nos provoca hambre, nos provoca flashbacks de Vietnam y ganas de hacernos veganos (bueno, no tanto, pero casi).

¡EXIGIMOS JUSTICIA Y QUE CLAUSUREN ESE ANTRO DEL DIABLO!

El “Ver más” nos trajo una realidad que apesta. Esto pasa todos los días en nuestro país porque la corrupción permite que estos “empresarios” de la muerte operen a plena luz del día.

Raza, esto no se puede quedar así. No podemos permitir que al rato un juez mañoso los suelte con una multa pedorra argumentando “faltas administrativas” y que mañana abran el local con otro nombre. ¡NO! ¡Esto es un atentado contra la salud pública y un crimen de lesa humanidad gastronómica! ¡Queremos verlos refundidos en el bote y que los obliguen a comerse su propia mercancía!

Desde esta trinchera exigimos a la Fiscalía y a la COFEPRIS que no se hagan patos. Que revisen mercado por mercado, taquería por taquería. Y a la sociedad, les pedimos que se pongan truchas.

Ese mensaje en tu celular fue un susto, sí, pero también una advertencia. Si el taco está muy barato, si la carne tiene un color raro, si huele a medicina… ¡NO TE LO COMAS, VALEDOR! ¡CORRE! Tu vida vale más que una orden con todo.

¡Comparte esta nota antes de que los líderes del mercado nos la tumben! ¡Que todo México vea la cara de estos sinvergüenzas cuando la publiquen! Que la vergüenza los persiga y que se les acabe el negocio de envenenar al pueblo bueno y sabio.

SEGUIREMOS INFORMANDO MINUTO A MINUTO SOBRE QUÉ MÁS ENCUENTRAN EN ESA CARNICERÍA DEL TERROR. ¡NOS VAMOS A ECHAR UN TÉ DE MANZANILLA PARA EL ASCO Y SEGUIMOS AL PIE DEL CAÑÓN! ¡ALERTA PERMANENTE!