ULTIMA HORA
Acaban de confirmar que Maduro ha sido… Ver más

¡PÁRENLE A SUS ROTATIVAS Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN, RAZA! PORQUE LO QUE LES VOY A CONTAR AHORITA MISMO ESTÁ MÁS CALIENTE QUE UNA PLANCHA DE TACOS EN HORA PICO.
TÍTULO EXPLOSIVO: ¡SE LE VINO LA NOCHE AL DICTADOR! EL CLICKBAIT QUE CASI NOS MATA DE UN INFARTO REVELA LA VERDAD MÁS PUERCA: MADURO NO FUE EJECUTADO, FUE… ¡VENDIDO COMO CARNE DE CAÑÓN POR SU PROPIA GENTE! ¡ENTÉRATE DE LA TRAICIÓN QUE TIENE A MIRAFLORES ARDIENDO EN LLAMAS!
SUBTÍTULO DE IMPACTO: Todos vimos esa imagen maldita en el “Feis” y el WhatsApp. El corazón se nos paró con esos tres puntitos suspensivos: “Maduro ha sido…”. ¿Le dieron cran? ¿Lo enchiqueraron? ¡NO, PAPÁ! La realidad supera la ficción más chaira. Prepárate para la crónica roja, cruda y sin censura del día en que las ratas abandonaron el barco y dejaron al “mero mero” chiflando en la loma. ¡Aquí está la neta que los noticieros fresas no se atreven a decirte!
POR: EL “TUNDEMÁQUINAS” RAMÍREZ / CRÓNICA ROJA INTERNACIONAL DESDE EL BARRIO
CIUDAD DE MÉXICO (Y CON EL OJO PUESTO EN EL DESMADRE DE CARACAS).– ¡Ay, nanita! Mis queridos valedores del chisme político de alto calibre, si ustedes son de los que ayer sintieron que se les bajaba la presión y se les subía el azúcar al mismo tiempo cuando vieron esa notificación roja y amarilla en su celular, déjenme decirles que no fueron los únicos. Fue un momento de pánico colectivo, un “¡no mames, ahora sí ya valió!” que retumbó desde Tijuana hasta Tapachula.
Ahí estaba la imagen, con la cara del bigotón Nicolás Maduro, y esa frase incompleta que es la madre de todas las trampas digitales, el anzuelo perfecto para nuestra mente morbosa: “ULTIMA HORA Acaban de confirmar que Maduro ha sido… Ver más”.
¡Ese pinche “ha sido…”! ¡Esos tres puntos suspensivos del diablo! En ese segundo, la imaginación de la banda voló más rápido que quincena en viernes de fiesta.
— “¡Ya se lo echaron al plato!”, gritaba la vecina chismosa. — “¡Nel, ya lo entambaron los gringos en una operación tipo Rápido y Furioso!”, reviró el taxista conspiranoico. — “¿Y si se peló con toda la lana a una isla privada?”, sugirió el Godínez de la oficina.
El internet se volvió un manicomio de teorías. El suspenso era insoportable. ¿Qué diablos escondía ese “Ver más”?
LA HORA DE LA VERDAD: ¡LE DIMOS CLIC AL ENLACE PROHIBIDO Y SE DESTAPÓ LA CLOACA!
Su seguro servidor, El Tundemáquinas Ramírez, reportero de banqueta que no le saca al parche, arriesgando la integridad de su celular y enfrentándose a una horda de virus, decidió hacer la chamba sucia. Tenía que saber. Tenía que darle clic a ese botón aunque me costara la salud mental.
Con el dedo temblando, le piqué.
¿Y qué creen, mis paisanos? ¿Qué creen que encontramos al otro lado del arcoíris del clickbait? Agárrense, siéntense bien y tómense un bolillo pal’ susto, porque la verdad es una puñalada trapera que nadie, absolutamente nadie, vio venir de esta manera.
La nota completa NO hablaba de un funeral de Estado, ni de Maduro esposado con traje naranja en Nueva York (todavía). ¡No! Hablaba de algo más humillante, más doloroso para el ego de un hombre que se sentía intocable.
El titular completo, ese que nos escondieron los muy mañosos para generarnos ansiedad, era una bomba atómica de información: “ACABAN DE CONFIRMAR QUE MADURO HA SIDO… ¡TRAICIONADO POR SU CÚPULA MILITAR Y NEGOCIADO A ESCONDIDAS A CAMBIO DE INMUNIDAD PARA SUS GENERALES!”.
¡PUM! ¡Tómala, barbón! ¡Cómo les quedó el ojo! No lo mataron con balas, lo mataron con la traición más gacha del siglo.
CRÓNICA DE UN MADRUGUETE ANUNCIADO: CUANDO EL DINERO SE ACABA, LA LEALTAD SE ESFUMA
Resulta y resalta que lo que ese “Ver más” escondía era el final del corrido, pero no como lo imaginábamos. Según las fuentes más oscuras y profundas (esas gargantas que cantan a cambio de protección en el extranjero), a Maduro se le volteó la tortilla de la peor manera.
Dicen las malas lenguas de los pasillos de Miraflores que la cosa está que arde. Los generales más pesados, esos que tienen el pecho lleno de medallas y las cuentas llenas de dólares de dudosa procedencia, vieron que el barco se estaba hundiendo irremediablemente. La presión internacional, la falta de “cash” y el miedo a terminar sus días en una celda fría en el gabacho hicieron que la lealtad “revolucionaria” se les esfumara más rápido que un pedo en un huracán.
La operación fue quirúrgica, una “puñalada por la espalda” de libro de texto. Mientras Maduro seguía saliendo en cadena nacional bailando salsa y hablando de pajaritos preñados, sus hombres de confianza estaban en videollamadas encriptadas con agentes extranjeros, negociando el precio de su cabeza.
“Te entregamos al patrón, pero nosotros queremos borrón y cuenta nueva, visa pal’ gabacho y que no nos toquen la lana”, habría sido el trato. ¡Qué poca madre, me cae!
EL PALACIO ES UN INFIERNO: MADURO ACORRALADO COMO RATA
¿Y dónde está Maduro ahorita? La información filtrada tras ese clickbait dice que el hombre está más solo que un perro en periférico. Ya sabe que lo vendieron. Dicen que está atrincherado en el búnker más profundo del palacio, sudando frío, sin saber en quién confiar.
Su guardia personal ya no sabe si protegerlo o ponerle las esposas para cobrar la recompensa ellos mismos. Es un “todos contra todos” ahí adentro. El poder se le deshizo entre las manos como agua.
Esa imagen viral que nos dio el susto de nuestra vida no era el final, sino el principio del caos absoluto. El “ha sido…” era el preludio de la caída más estrepitosa que hemos visto en años.
CONCLUSIÓN: EL SHOW APENAS COMIENZA Y VA A ESTAR DE PELÍCULA
Así que ahí lo tienen, mi raza. El “Ver más” nos jugó una broma pesada, pero nos abrió los ojos a una realidad mucho más cruda. Maduro sigue respirando, pero políticamente ya es un cadáver. Está “muerto en vida”, esperando el momento en que sus antiguos compadres le den el tiro de gracia (metafóricamente hablando… ¿o no?).
Esto apenas empieza. La olla de presión en Venezuela acaba de reventar la válvula. En las próximas horas veremos si el hombre se rinde, si intenta huir disfrazado de doñita, o si sus propios generales terminan el trabajo sucio para cobrar el cheque.
Por lo pronto, no se crean todo lo que leen a la primera sin darle clic, pero tampoco se confíen. El internet es una selva traicionera, pero a veces, solo a veces, el chisme resulta ser cierto.
Manténganse al tiro, banda. Aquí su compa El Tundemáquinas seguirá al pie del cañón, descifrando los clickbaits y trayéndoles la pura neta, aunque duela y aunque espante.
¡Seguiremos informando, si es que no nos da el patatús antes con tanto susto! ¡Ahí nos vidrios y compren muchas palomitas, que este circo se va a poner bueno!