😱😱HORROR. Encuentran a estos jóven sin v… Ver más

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¡EL HORROR TIENE ROSTRO JOVEN Y NOS ESTÁ MATANDO EL ALMA! ¡MÉXICO ENTERO LLORA SANGRE ANTE LA TRAGEDIA QUE NADIE QUERÍA CREER!

¡IMÁGENES FUERTES! ¡SE CONFIRMA LA PEOR PESADILLA! APARECEN SIN VIDA BETO Y DANI, LA PAREJA QUE ENAMORÓ A LAS REDES. LO QUE ESCONDÍA ESE MALDITO “VER MÁS” TE VA A HELAR LA SANGRE Y TE HARÁ HERVIR DE RABIA.

[REDACCIÓN/LA NOTA ROJA AL MOMENTO]

¡Paren las prensas, raza! ¡Suelten el café y agárrense del asiento porque esto está muy cañón, está para que se te baje la presión y te pongas a rezar aunque no seas creyente! Seguramente ya te topaste en tu “feis” o en el X (antes Twitter) con esa imagen que te partió el alma en dos segundos. Sí, esa misma que encabeza esta nota, donde se ven dos chavos guapos, llenos de luz, sonriendo como si el mundo fuera suyo. Y abajo, ese texto frío, cortante como navaja de rasurar, que te dejó con el Jesús en la boca: “HORROR. Encuentran a estos jóven sin v… Ver más”.

¿Cuántos no le dimos clic a ese “Ver más” con el corazón en la garganta, rogando al cielo que fuera una “fake news”, una broma de mal gusto? Pero no, mis valedores. La realidad en este México nuestro a veces supera la ficción más macabra. Nosotros sí le dimos clic, nosotros sí nos metimos al fango de la información para traerte la neta, aunque duela, aunque nos tiemblen los dedos al escribirlo.

Y la verdad que esconde ese “Ver más” es un infierno que ningún padre debería vivir.

CRÓNICA DE UN AMOR TRUNCADO POR LA BESTIALIDAD

Mírenlos bien en las fotos. Eran la pura vida. Él, Roberto “Beto” N., un músico de 24 años con una sonrisa de galán que derretía a cualquiera, un chavo sano, de familia, que soñaba con llenar estadios. Ella, Daniela “Dani” N., una estudiante de arquitectura de 23, con unos ojos que brillaban más que el sol y un futuro prometedor diseñando los edificios del mañana.

Eran de esos chavos que derramaban miel, la pareja perfecta que todos envidiaban “por la buena”. Llevaban tres años juntos y sus redes sociales eran un álbum de pura felicidad: viajes, cenas, besos y promesas de “juntos por siempre”. ¡Chale, qué coraje da ver cómo se apaga tanta luz!

Todo comenzó el pasado viernes. Pintaba para ser un fin de semana de ensueño. Beto había ahorrado de sus tocadas para llevar a Dani a una escapada romántica. El destino: una cabaña “ecoturística” en una zona boscosa, de esas que están de moda en los límites del Estado de México y Morelos, para desconectarse del caos de la ciudad. Subieron su última “storie” a Instagram el viernes a las 6:00 PM: una selfie en la carretera, con la leyenda “Rumbo al paraíso con mi amorcito”.

¡Quién iba a pensar que iban directo al matadero!

EL SILENCIO QUE DESPERTÓ AL DIABLO

El sábado transcurrió con normalidad para sus familias, que pensaban que los tortolitos estaban disfrutando de la naturaleza sin señal. Pero el domingo, la cosa se puso color de hormiga. El WhatsApp de Beto se quedó mudo. Las palomitas azules de Dani nunca llegaron. Las llamadas mandaban directo a buzón.

¡Ahí empezó el calvario de las jefecitas! Esa angustia que solo una madre siente en la boca del estómago cuando sabe que algo no cuadra. Para el domingo en la noche, la desesperación ya era insoportable. Se activaron las alertas en redes sociales. Sus caritas felices empezaron a circular con la palabra “DESAPARECIDOS”. México entero se unió a la búsqueda digital, compartiendo la esperanza de que solo se les hubiera acabado la pila o se hubieran quedado varados.

¡Qué ilusos fuimos todos!

EL HALLAZGO DANTESCO: EL “VER MÁS” DEL TERROR

Aquí viene lo feo, raza. La neta que duele y que nos hace preguntarnos en qué clase de país estamos viviendo. La mañana de este martes, la esperanza se estrelló contra un muro de concreto.

Unos comuneros que andaban buscando leña en un paraje desolado, conocido como “La Barranca del Diablo”, a unos kilómetros de donde se suponía que estaban hospedados, vieron algo que los hizo correr pálidos como fantasmas a llamar a la policía.

Ahí estaban. Pero ya no eran el Beto y la Dani de las fotos.

Lo que la policía encontró, según fuentes internas que nos filtraron la información con la voz quebrada, fue una escena dantesca, digna de la peor película de terror gore. No fue un accidente. No se cayeron de un barranco. ¡NO! ¡A estos muchachos los cazaron como animales!

El “Ver más” escondía la brutalidad de que fueron víctimas de la saña humana en su máxima expresión. Los peritos, tipos curtidos que han visto de todo, tuvieron que aguantarse las ganas de vomitar. Los cuerpos presentaban huellas de tortura indescriptible. Se ensañaron con ellos. No les bastó con robarles la camioneta en la que viajaban y sus pertenencias; les robaron la dignidad, el futuro y la vida de la forma más cruel posible.

La hipótesis principal de la Fiscalía (que como siempre, llega tarde y mal) es que fueron interceptados por un grupo criminal que opera en esa zona boscosa, que se dedica a secuestrar y asaltar a turistas incautos. ¡Malditos mil veces! ¡Qué poca madre de gente!

MÉXICO GRITA DE DOLOR: ¡YA BASTA!

Hoy, dos familias están destrozadas. Hoy, hay dos cuartos vacíos que esperan a unos jóvenes que nunca van a regresar a dormir. Hoy, los sueños de un músico y una arquitecta quedaron embarrados en la tierra fría de un barranco olvidado.

¡No se vale, carajo! ¡No se vale que salir de fin de semana sea una sentencia de muerte en este país! La indignación en redes sociales está que arde, y con justa razón. La gente ya no pide, ¡EXIGE justicia!

¿Dónde estaban las patrullas? ¿Dónde está la seguridad que tanto nos presumen en los spots de televisión? Beto y Dani no andaban en malos pasos, no le debían nada a nadie. Su único pecado fue querer ser felices y disfrutar de su juventud en un país que parece odiar a sus jóvenes.

Desde esta redacción, nos unimos al grito desesperado de las familias. No queremos que Beto y Dani sean solo una estadística más, un carpetazo en el archivo muerto de la Fiscalía. Queremos a los culpables, queremos ver sus caras, queremos que paguen en esta vida el infierno que les hicieron pasar a estos ángeles.

¡Comparte esta nota, raza! Que el mundo vea las caras de la tragedia. Que no se nos olvide la sonrisa de Beto y la mirada de Dani. ¡Ni una más, ni uno más! ¡Justicia para esta joven pareja que el crimen nos arrebató! El horror tiene que parar.