El cáncer de colon comienz…Ver más

¡PAREN LAS PRENSAS, RAZA! ¡SUELTEN EL TACO Y AGÁRRENSE DE DONDE PUEDAN PORQUE ESTO LES VA A SACUDIR HASTA LAS ENTRAÑAS!
¡ALERTA ROJA NACIONAL! SE DESTAPA LA VERDAD QUE LOS MÉDICOS SUSURRAN Y TÚ IGNORAS: EL “ASESINO SILENCIOSO” QUE YA ESTÁ DENTRO DE TI Y NO TE HAS DADO CUENTA. ¡LA NOTIFICACIÓN QUE TE HELÓ LA SANGRE EN EL CELULAR NO ERA BROMA!
[REDACCIÓN URGENTE DESDE LA CIUDAD DE MÉXICO] – ¿Te apareció, verdad? Estabas scrolleando tranquilamente en el “Feis” o en el Insta, quizás echándote una guajolota mañanera o atorado en el tráfico infernal del Periférico, cuando de repente… ¡ZAS! Una imagen simple, casi inocente, pero con un texto que te paró el corazón por un segundo: “El cáncer de colon comienz…Ver más”.
¡Ay, nanita! ¡Admítelo, güey! Se te bajó la presión. Dudaste. ¿Le pico o no le pico? ¿Quiero saber o mejor me hago de la vista gorda como con la dieta? Ese maldito “Ver más” es la puerta a una realidad que nos negamos a aceptar en este México nuestro, donde creemos que con un tequilita y un “sana, sana” todo se arregla.
Pero hoy, compadres y comadres, aquí en su portal de confianza, los que no tenemos pelos en la lengua, LE PICAMOS POR USTEDES. Nos metimos al fango de la información médica cruda para traerles la neta del planeta, sin anestesia y al chile. Y agárrense, porque lo que descubrimos detrás de esos tres puntos suspensivos es más aterrador que encontrarte a la Llorona en un callejón oscuro a las 3 de la mañana.
¡El cáncer de colon NO comienza cuando ya te estás muriendo de dolor! ¡ESA ES LA MENTIRA MÁS GRANDE QUE NOS HAN VENDIDO!
La frase completa, la que te va a quitar el sueño, es esta bomba de tiempo: “EL CÁNCER DE COLON COMIENZA… ¡MUCHO ANTES DE QUE SIENTAS NADA, MIENTRAS DISFRUTAS TU VIDA LOCA, Y SE ALIMENTA DE TUS MALOS HÁBITOS HASTA QUE ES DEMASIADO TARDE!”
¡Tómala, barbón! ¡Así de frío!
EL ENEMIGO INVISIBLE QUE DUERME EN TU PROPIA CASA (O MEJOR DICHO, EN TUS TRIPAS)
Hablemos claro, mi gente. En México somos los reyes de la garnacha, los emperadores del “un refresquito para el susto” y los campeones mundiales de “mañana empiezo la dieta”. Nos encanta la vitamina T: Tacos, Tortas y Tamales. Y no está mal, ¡qué rico es comer! Pero el precio que estamos pagando con nuestras tripas es altísimo.
El cáncer de colon (o colorrectal, para ponernos finos) ya no es una enfermedad de “viejitos”. ¡Ojo ahí, chavos! Antes se pensaba que si tenías menos de 50 estabas blindado. ¡MENTIRA PODRIDA! Las salas de oncología se están llenando de treintañeros, y hasta de gente en sus veintes, que llegan con diagnósticos devastadores en etapas avanzadas. ¿Por qué? Porque este maldito cáncer es un ninja. Es un gandalla que no avisa, no toca la puerta, no manda WhatsApp.
Se mete en tu sistema digestivo, en ese metro y medio de tubería que llamamos colon, y empieza como un puntito insignificante. Un “pólipo”, le dicen los doctores. Es como una verruguita interna que parece inofensiva. Pero dale tiempo. Dale unos añitos de carnitas grasosas, de embutidos procesados, de cero fibra (porque la verdura es para los conejos, ¿verdad?) y de estar sentado 10 horas en la oficina o en el Uber… y esa verruguita se transforma en un monstruo devorador.
LAS SEÑALES DE ALERTA QUE ESTÁS IGNORANDO AHORITA MISMO (¡AGUAS!)
Aquí viene lo bueno. ¿Cómo saber si el asesino silencioso ya te echó el ojo? El problema, raza, es que las señales iniciales son tan comunes que las confundimos con cualquier cosa.
¿Te sientes inflamado como globo de fiesta después de comer? “Ay, es que me cayeron pesados los frijoles”, dices. ¿Vas al baño y la cosa está muy “aguada” o, al revés, te cuesta un triunfo? “Es el estrés de la chamba”, te justificas. ¿Viste una manchita roja en el papel de baño? “Seguro son hemorroides por enchilarme ayer”, piensas.
¡NO MANCHES! ¡DEJA DE HACERTE GÜEY! Esas pueden ser las banderas rojas que tu cuerpo está agitando desesperadamente.
Cuando el cáncer de colon ya “comenzó” de verdad, cuando ya duele, cuando bajas de peso sin razón, cuando te sientes cansado hasta para levantarte por el control remoto, a veces… solo a veces… ya el partido está en el minuto 90 y vas perdiendo 3-0.
EL TABÚ MEXICANO QUE NOS ESTÁ MATANDO: EL MIEDO AL “DEDAZO” Y A LA CAMARITA
Se tenía que decir y se dijo. En México tenemos un problema cultural gravísimo que le abre la puerta de par en par a este cáncer: el machismo y la pena ajena.
Especialmente los hombres. ¡Ah, qué valientes somos para echarnos pleito en la cantina, pero qué collones para ir al proctólogo! Le tenemos pavor a que nos revisen “allá atrás”. Pensamos que nuestra hombría se nos va a caer si un doctor nos hace un tacto rectal o, Dios no lo quiera, una colonoscopía.
¡Despierten, carajos! Una colonoscopía no es una violación, ¡ES UN SALVAVIDAS! Es el único estudio que no solo detecta el cáncer, sino que lo PREVIENE. Porque si el doctor ve ese pólipo gandalla del que hablábamos, ¡ZAS!, lo corta ahí mismo en caliente, antes de que se vuelva maligno. Te mete una camarita mientras estás echándote un sueño bien a gusto con anestesia, y en media hora te salvó la vida por los próximos 10 años.
Pero no, preferimos morirnos de “algo en la panza” antes que pasar la “vergüenza”. ¡Qué mentalidad tan chafa, mi gente!
LA HORA DE LA VERDAD: ¿QUÉ VAS A HACER CON ESTA INFORMACIÓN?
Ese “Ver más” en tu celular no fue casualidad. Fue una señal del universo, un jalón de orejas del destino. El cáncer de colon comienza HOY con las decisiones que tomas.
Comienza cada vez que eliges la salchicha en lugar de la fruta. Comienza cada vez que te fumas media cajetilla. Comienza cada vez que decides quedarte en el sofá en lugar de salir a caminar media hora. Y, sobre todo, comienza cada vez que cumples 45 años (sí, la edad bajó, ya no es a los 50) y decides NO hacerte tu chequeo preventivo.
¡Ponte las pilas! No le jueguen al vivo. Esta bestia no respeta si eres rico o pobre, si le vas al América o a las Chivas. Si tienes colon, estás en riesgo. Punto.
Comparte esta nota. Mándasela a tu tío el necio que no va al doctor, a tu amiga la que vive estresada y comiendo mal, a tu pareja. Háganse un favor colectivo y rompan el silencio.
La próxima vez que veas una notificación sobre salud, no le saques la vuelta. Pícale a “Ver más”. Porque ver más, en este caso, significa vivir más. ¡No se dejen vencer por la desidia, raza! ¡A cuidar la maquinaria que solo tenemos una!
SEGUIREMOS INFORMANDO… SI ES QUE NO NOS DA UN INFARTO DEL CORAJE ANTES. ¡CUÍDENSE, CHINGAO!